Un pronunciamiento contundente hizo la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (FECOER) tras conocerse la designación de Jorge Iván Ospina como agente interventor de Nueva EPS. La organización advirtió que la situación que atraviesa la EPS ya se traduce en afectaciones directas a los usuarios y pidió medidas urgentes.

“Ojo, si usted está afiliado a Nueva EPS, esto le puede pasar en cualquier momento”, señaló Diego Gil, director de FECOER, al referirse a la suspensión de servicios que ya se registra en algunas clínicas por deudas acumuladas de la entidad.

El llamado se produce luego de que la Clínica Cardio VID y el Hospital Alma Máter anunciaran la suspensión temporal de la atención a afiliados de Nueva EPS en Medellín debido a incumplimientos en los pagos. Para FECOER, estos hechos confirman que la crisis administrativa y financiera se trasladó a los pacientes.

“Cada vez vemos con mayor frecuencia citas canceladas, tratamientos frenados y afiliados sin nadie quien le responda”, afirmó Gil.

Según la federación, dentro de Nueva EPS hay más de 16.000 personas diagnosticadas con enfermedades raras y alrededor del 65 % no estaría recibiendo seguimiento constante, pese a que sus tratamientos no admiten interrupciones.

El vocero mencionó el caso de Jairo Martínez, quien tiene una tutela vigente desde junio de 2025 que ordena su tratamiento. “Nueva EPS no ha cumplido ni siquiera con advertencias de desacato. Eso es incumplir la ley”, sostuvo.

FECOER recordó que en Colombia la atención en salud no puede suspenderse por razones administrativas o económicas y que las órdenes judiciales son de obligatorio cumplimiento.

El pronunciamiento se da en medio del anuncio de la Presidencia, en el que se confirmó que el presidente Gustavo Petro designó a Ospina como nuevo interventor.

El problema no es solo quién llega a dirigir Nueva EPS, el problema es si esto se va a corregir de inmediato. Estaremos muy atentos, doctor Jorge Iván Ospina, de su gestión porque estamos enfrentando una crisis humanitaria sin precedentes”, concluyó Gil.

Crisis estructural

Este panorama se da en medio de una crisis que se viene profundizando incluso desde antes de la intervención estatal iniciada en abril de 2024. Nueva EPS, que presta servicios a más de 11 millones de afiliados en el país, atraviesa un deterioro simultáneo en lo financiero, lo operativo y lo administrativo que hoy compromete la continuidad en la atención.

Afiliados de Nueva EPS han reportado cancelación de citas y demoras en tratamientos por deudas con prestadores de salud.

Uno de los puntos más críticos es la ausencia de información financiera actualizada y verificable. Desde hace cerca de dos años no se conocen estados financieros claros.

A esta falta de transparencia se suma el crecimiento sostenido en las quejas de los usuarios. Solo en 2025 se registraron más de 518.000 reclamos y, de acuerdo con reportes recientes, más de 120.000 tutelas ni siquiera habrían sido tramitadas en los canales de atención.