El papa León XIV manifestó este miércoles su profunda preocupación por la creciente ola de violencia que afecta a Colombia, especialmente en las regiones de Valle y Cauca, una situación que, según señaló, ha dejado graves pérdidas de vidas humanas en la región.
Durante su pronunciamiento, el sumo pontífice expresó su “dolor y preocupación” por los hechos violentos que azotan esta zona del país y envió un mensaje de solidaridad a las comunidades afectadas por la crisis de orden público.
Asimismo, el líder de la Iglesia católica hizo un llamado enfático a todos los actores involucrados para que se tome una “decisión firme por el camino de la paz”, insistiendo en la necesidad de buscar soluciones que permitan detener la violencia y proteger a la población civil.
Así, dirigiéndose a los peregrinos de lengua española, el Obispo de Roma manifestó su cercanía espiritual a las víctimas y a sus familias, invitando a toda la sociedad a “rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”.
Un llamamiento que adquiere especial urgencia ante la intensificación de los enfrentamientos en esta región del país.
“Persistir en la violencia solo profundiza el sufrimiento del pueblo y destruye el tejido social”, aseguró el Papa.
Cabe decir que, ante la horrible jornada de violencia que tuvo lugar el pasado fin de semana, y el rechazo global que generó el conflicto, los obispos colombianos emitieron un comunicado en el que hicieron un llamamiento a los sectores armados, para que cesen inmediatamente todo acto que atente contra la vida y cumplan con los principios del derecho internacional humanitario y traten con humanidad a la población.
“La crisis humanitaria exige respuestas urgentes, coordinadas y sostenibles”, se aseguró en la misiva en donde se le pidió con urgencia, la atención al Gobierno.
Cabe decir que, luego de los ataques, el Gobierno colombiano atribuyó los atentados a las denominadas FARC-EMC (Estado Mayor Central), una de las principales disidencias de las antiguas FARC, organización que firmó el acuerdo de paz de 2016.
Este grupo, liderado por Iván Mordisco, que rechazó en su momento dicho acuerdo y ha mantenido una activa presencia armada, especialmente en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, habría tomado represalias por la muerte de la compañera sentimental de Mordisco en un bombardeo, además de la aprehensión de sus cuatro hermanos.
Por ese motivo, y según versiones de agentes de la fuerza pública, el criminal habría ordenado cometer 31 atentados terroristas con los que el asedio a la comunidad y la fuerza pública se ha vuelto constante.