El presidente Gustavo Petro anunció un cambio de gran alcance para la red de establecimientos conocidos como Drogas La Rebaja, en medio de las dificultades que enfrenta el sistema de salud en Colombia.

Según confirmó el mandatario, estos locales, ahora bajo control estatal, comenzarán a transformarse en espacios destinados a la atención médica y la distribución de medicamentos en distintas regiones del país.

Desde la intervención de Copservir, Drogas La Rebaja presenta cada vez más pérdidas. Ahora se prepara para ser gestor farmacéutico.

El anuncio se dio a conocer a través de un mensaje oficial, en el que Petro explicó que las farmacias pasaron a manos del Estado y serán utilizadas para ampliar la cobertura en salud. La medida busca aprovechar la infraestructura existente para responder a necesidades urgentes del sistema.

De acuerdo con lo informado, muchos de estos puntos funcionarán como puestos de salud, mientras que otros serán habilitados como dispensarios para la entrega de medicamentos, lo que permitiría mejorar el acceso en zonas donde actualmente hay limitaciones.

Este proceso tiene su origen en una decisión adoptada meses atrás. En enero, el Ministerio de Salud recibió oficialmente los establecimientos por parte de la Sociedad de Activos Especiales, luego de que fueran objeto de extinción de dominio por su relación con el Cartel de Cali.

En total, se trata de aproximadamente 880 locales distribuidos en diferentes partes del país. Esta amplia red es vista por el Gobierno como una oportunidad para fortalecer la presencia institucional en el sector salud.

Al reemplazar el proveedor, los medicamentos no se vendían como los que sí eran conocidos en el mercado. | Foto: Guillermo Torres. | Foto: GUILLERMO TORRES REINA

Además de su transformación en centros de atención, el Ejecutivo plantea que la red de Drogas La Rebaja se convierta en un operador farmacéutico estratégico. El objetivo es que tenga alcance nacional y permita una mejor distribución de medicamentos esenciales.

Dentro de esta estrategia, también se contempla reducir la intermediación en la cadena de suministro. La intención es que el Estado tenga mayor control sobre la compra y entrega de fármacos, lo que podría incidir en los precios y en la disponibilidad para los pacientes.

En ese mismo contexto, se ha impulsado la creación de una línea denominada “La Rebaja Institucional”, que estará enfocada en la gestión de procesos farmacéuticos para entidades públicas. Esto incluiría la dispensación y operación logística dentro del sistema estatal.

El plan también se enmarca en una serie de cambios más amplios en la política de salud promovida por el Gobierno. Entre los puntos identificados como problemáticos están la fragmentación en las compras y la dependencia de intermediarios privados.

Como parte del desarrollo de esta nueva etapa, se ha indicado que los trabajadores vinculados a la anterior estructura continuarán participando en el proceso, mientras se establecen nuevos lineamientos técnicos y administrativos para el funcionamiento de la red.