A pesar de las noticias de la guerra que ahora ocupan los medios de comunicación, en la costa pacífica nariñense se consolida poco a poco el proceso de paz entre el gobierno de Gustavo Petro y los frentes guerrilleros que integran la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Varias vías pavimentadas, construcción de polideportivos y seguridad para las comunidades de las zonas rurales y urbana de Tumaco son los logros de este proceso de paz, el más avanzado en estos momentos, permitiendo tener buenas noticias relacionadas con la paz porque se abre paso a otras etapas como la terminación definitiva de la guerra con estas facciones guerrilleras. Todo se da en una zona conocida como resguardo Inda Zabaleta.
Y es que hoy se respira un nuevo aire en esta región del país, donde las comunidades atribuyen a los diálogos que adelantan desde hace un año y medio el gobierno y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Por eso ahora se puede transitar con tranquilidad en el territorio, los niños regresaron a las escuelas y regresan a sus casas sin problemas. Más de 3.000 hombres que integraron estos ejércitos de guerra y que se enfrentaban hasta hace dos años en una disputa territorial, permanecen replegados.
En esta zona, el Ejército destruyó hace pocos días más de cuatro toneladas de explosivos entregados por los insurgentes como parte del Acuerdo 12, pactado en la mesa de negociaciones.
Además, los indicadores de delitos como homicidio, secuestro, extorsión, desplazamiento forzado y los incidentes con minas antipersona se han reducido entre un 40 y un 90 por ciento en la región.
“De la mano de la paz llegaron algunas expresiones del desarrollo, con recursos de la cooperación del Gobierno Nacional y por autogestión. En otros casos, los habitantes de Zabaleta ya cuentan con polideportivos, espacios para la recreación y una que otra vía pavimentada, un clima que se extendió a la zona urbana de Tumaco”, informa el periodista Gildardo Arango, quien viajó a la zona con la comunicadora Luisa Solís para conocer de primera mano las voces de los insurgentes que participan en este proceso de paz.
Ahora hacen un llamado tanto al Gobierno Nacional como a otras entidades a mantener vivo este proceso, así se presente cambio de Presidente, porque consideran que se han alcanzado excelentes logros que benefician a la paz de las comunidades en los territorios.
“Lo que sigue como paso inmediato en este proceso es la creación de dos zonas de ubicación temporal que en nuestra mesa las hemos denominado de capacitación integral y ubicación temporal, que son áreas que están contempladas en la ley de paz total”, expresó por su parte Armando Novoa, jefe negociador del gobierno en estos diálogos que avanzan con paso firme.
Pero también el proceso plantea varios desafíos, porque los cultivos de su ilícito aún siguen siendo el común denominador en la región y aunque hay buenos intentos de sustitución por parte de las comunidades campesinas, se requiere más apoyo institucional para lograr las metas trazadas.
Ahora entonces la falta de un marco jurídico es quizá uno de los temas que genera mayor preocupación entre las partes que participan en este proceso así como entre los jefes negociadores de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, pero aun así sostienen que su compromiso de concretar la paz está más fuerte que nunca porque están cansados de la guerra.
Y es que esta clase de noticias, en un panorama de ataques en zonas como el Cauca, se conoció gracias al trabajo periodístico de Telepacífico Noticias, dirigido por el curtido reportero y periodista Gildardo Arango, quien llegó a la zona con su equipo de trabajo para conocer los avances de este proceso, el cual se integra a la denominada Paz Total.
“Este no es un informe cualquiera, es una noticia que presenta una esperanza para esa región y el país, por eso como periodistas atendimos el llamado de las comunidades y de las partes de este proceso para informarle al mundo que sí hay avances en los diálogos de paz con estos actores”, explica el periodista Gildardo Arango.
Y es que entrar allí hace dos años era algo muy complicado, ahora hay tránsito normal, turismo y un alivio entre las personas, más cuando hay un comienzo tímido en el tema de la sustitución voluntaria y gradual de cultivos de uso ilícito, ahora también piden un marco jurídico claro para avanzar hacia las etapas definitivas.
“Todo eso se refleja también en Tumaco, donde existían fronteras invisibles y allí también la gente está tranquila porque las bandas que estaban dejaron de operar gracias a esta clase de proceso de paz, la gente sabe que toda esa tranquilidad que ahora vive es por estos diálogos, de ahí que expresan su preocupación con el cambio de gobierno, porque desean que ese camino que está avanzado continúe en el tiempo”, explica Gildardo Arango.