A los organismos de control y a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) llegó una denuncia anónima que advierte sobre un presunto conflicto de interés en Ecopetrol, relacionado con Bayron Triana Arias, vicepresidente de Energías para la Transición de la compañía. La información fue revelada por la revista Semana, que tuvo acceso a documentos y verificó parte de los señalamientos.

Según el informe, la denuncia expone posibles relaciones empresariales y familiares de Triana con compañías del sector energético que participarían en negocios sobre los que el funcionario podría tener incidencia.

En el documento, un ciudadano menciona indicios de “la posible existencia de conflictos de intereses no declarados relacionados con proyectos de gasificación considerados estratégicos para el país”.

SEMANA conoció el gráfico de relacionamiento que narra el denunciante.

De acuerdo con lo publicado, Triana fundó en 2018 la empresa JTL Consultores, que posteriormente cambió su nombre a Enlighten S. A. S. Aunque en 2020 habría transferido la totalidad de sus acciones, en 2024 volvió a figurar como accionista único, ya siendo alto directivo de Ecopetrol. La compañía tiene como objeto la consultoría en sectores como energía eléctrica, gas, minería e hidrocarburos.

La investigación también menciona a otras empresas con objetos similares, como Decisiones Inteligentes D-Avante S. A. S., fundada por la esposa de Triana en 2017, así como posibles vínculos con firmas del sector energético que prestan servicios a compañías como Air-e y la Empresa de Energía del Putumayo.

El primer nodo es Triana, quien fundó una empresa llamada JTL Consultores el 18 de abril de 2018, en Bogotá. Posteriormente, el domicilio de la empresa se trasladó a Tunja, cambiando el nombre a Enlighten S. A. S.

El reporte incluye además relaciones familiares. Dos primas de Triana, María Fernanda Espinel Arias y Juli Paola Espinel Arias, estarían vinculadas a empresas del sector. En particular, se menciona a Duck Energy S. A. E. S. P., compañía que desarrolla proyectos energéticos en la región Caribe y que habría ampliado su objeto social hacia el negocio del gas en 2025.

Asimismo, se señalan posibles conexiones con otras firmas como Julia RD S. A. E. S. P. y Vache S. A. S. E. S. P., en las que coincidirían socios, representantes legales o personas con trayectoria en el sector energético. Estas interrelaciones, según el denunciante, “podrían estar facilitando escenarios de coordinación de intereses, intercambio de información estratégica o direccionamiento de oportunidades de negocio que, de confirmarse, tendrían la capacidad de generar distorsiones en las condiciones de competencia dentro de estos mercados”.

En la denuncia, relacionan a Triana con varias compañías del sector, basándose en la actividad de su empresa Enlighten S. A. S. y otras con participación de familiares.

Frente a estos señalamientos, Triana respondió a Semana que no existe ningún conflicto de interés. Aseguró que su participación como accionista en Enlighten fue declarada al momento de ingresar a Ecopetrol y que esta condición no implica relaciones comerciales indebidas.

También afirmó que su esposa no tiene actualmente vínculos societarios con empresas mencionadas y que desconoce la actividad económica de sus familiares. “No existe ningún tipo de conflicto de interés propio ni de mi cónyuge”, sostuvo.

“He declarado de manera oportuna los posibles conflictos de interés y, cuando corresponde, he adoptado las medidas necesarias, incluida la separación de los asuntos respectivos. También es importante resaltar que ninguna de las empresas mencionadas tiene, ni ha tenido, algún tipo de relación comercial o contrato con el Grupo Ecopetrol o sus filiales, ni tiene registro vigente en Ecopetrol”, concluyó Triana.

Por ahora, la Superintendencia de Industria y Comercio recibió la denuncia, pero no ha iniciado actuaciones formales.