La reciente creación de un nuevo festivo en Colombia podría quedar en manos de la Corte Constitucional, según se dio a conocer este miércoles, a través de una demanda presentada contra la ley que incorporó el 9 de julio como día festivo nacional, y que ahora busca que se revise la validez de esta medida, aprobada y sancionada por el Gobierno a comienzos de junio de 2026.
La controversia gira alrededor de la Ley 2578 de 2026, norma que declaró el Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá como una festividad de carácter nacional y de obligatorio cumplimiento.
La disposición estableció que tanto los trabajadores del sector público como del privado tienen derecho a descanso remunerado por esta celebración religiosa. Además, determinó que para efectos del disfrute del festivo se aplican las reglas de la Ley Emiliani, por lo que este año el descanso se trasladará al lunes 13 de julio.
Así, y de acuerdo con la demanda presentada por el ciudadano Rodrigo Ospina Ortiz, el principal cuestionamiento apunta a que el Estado estaría otorgando un tratamiento preferencial a una figura específica de la religión católica, lo que, según el demandante, podría vulnerar el principio de neutralidad religiosa consagrado en la Constitución, al ser considerado un estado laico.
“Consagrar un nuevo día de descanso obligatorio a nivel nacional para honrar de forma exclusiva y explícita a una figura central de la religión católica, el Congreso rompe su deber de neutralidad religiosa”, argumentó el demandante en un documento difundido por Infobae.
También se argumenta que la medida podría generar un trato desigual frente a ciudadanos que profesan otras creencias o ninguna religión.
Otro de los puntos expuestos en la acción judicial se relaciona con los posibles efectos económicos derivados de la creación de un nuevo día de descanso obligatorio, aspecto que, según el demandante, tendría repercusiones para distintos sectores.
“La imposición imprevista de un nuevo festivo nacional altera de forma drástica la planeación de turnos, la producción y los costos de nómina del sector empresarial privado”, señaló el ciudadano demandante.
Cabe decir que, la ley fue promovida como un homenaje a la Virgen de Chiquinquirá, considerada patrona de Colombia por la tradición católica, y también busca reconocer la relevancia histórica, cultural y religiosa del municipio boyacense de Chiquinquirá.
No obstante, entre las razones que respaldaron la iniciativa se encuentran los 440 años de la renovación de la imagen de la Virgen, así como otros hitos históricos vinculados a la ciudad.
Mientras la Corte Constitucional estudia la demanda, el nuevo festivo continúa vigente. Incluso, expertos señalan que cualquier eventual decisión sobre la constitucionalidad de la norma tendría efectos hacia el futuro, por lo que el puente festivo programado para el 13 de julio de 2026 no se vería afectado de manera inmediata.
Ahora será la Corte Constitucional la encargada de determinar si la Ley 2578 de 2026 se ajusta o no a la Carta Política, una decisión que definirá el futuro del más reciente festivo incorporado al calendario colombiano.