A través de un pronunciamiento en las redes sociales, la Defensoría del Pueblo dio a conocer que ya tiene conocimiento sobre el caso de una patrullera de la Policía Nacional, quien al parecer habría sido víctima de agresión física por parte de un superior de la Policía del Chocó.
Se trata de Winny Saray Córdoba Murillo, a quien el órgano de control ya le ha venido ofreciendo un acompañamiento, orientación y representación jurídica desde las primeras audiencias del proceso judicial que abrió.
Al mismo tiempo, la Defensoría expresó su rechazo a la violencia de género de la que sufrió la uniformada, que se dio dentro de un ambiente institucional, exactamente en la estación de Policía de Quibdó.
“Rechazamos de manera categórica toda forma de violencia basada en género en el ámbito institucional y expresamos nuestra preocupación ante el incremento reciente de reportes de mujeres policías de la Regional Chocó que denuncian acoso laboral, violencia institucional y posibles actos de discriminación racial”, manifestó la entidad.
El Ministerio Público dirigido por la defensora Iris Marín reiteró que garantizará toda la protección hacia todas las funcionarias públicas, con el fin de que sus derechos sean respetados. Asimismo, solicitó a las autoridades como la Policía o Procuraduría, para que abran investigaciones y se implementen sanciones en caso de ser necesario.
“La Defensoría mantiene un seguimiento integral a estos casos para garantizar la protección de los derechos de las servidoras públicas, promover entornos laborales seguros, libres de violencia y discriminación. Exigimos a las autoridades competentes la investigación y sanción diligente de cualquier vulneración a la dignidad humana”, puntualizó en su pronunciamiento.
La vicepresidenta de la República, Francia Márquez, a través de su cuenta de X (antiguo Twitter), condenó este incidente, al cual lo calificó como un acto de racismo. Para la alta funcionaria del Gobierno Nacional, esta es una situación que ha persistido durante décadas en el país.
“Como mujer afrodescendiente y Vicepresidenta de Colombia, rechazo con profunda indignación el acto de racismo ocurrido contra la patrullera Winy Saray Córdoba en Quibdó. Lo sucedido no es un hecho aislado. Es reflejo del racismo estructural, de la estigmatización y del irrespeto que durante décadas han tenido que enfrentar las mujeres afrodescendientes por su color de piel, por su cabello y por lo que representan”, escribió Márquez.
Cabe resaltar que los hechos sucedieron en horas de la mañana del pasado miércoles 4 de marzo durante una inspección de rutina. Aunque todo inició como un reclamo disciplinario, terminó escalando hasta convertirse en un forcejeo entre la uniformada y su superior.
Minutos después, la patrullera fue capturada bajo los cargos de insubordinación y ataque a superior.