Lo que comenzó como una institución ubicada entre haciendas y grandes extensiones de vegetación en las afueras de la ciudad, hoy es una escuela militar y universitaria que busca mantenerse a la vanguardia de la aviación, la tecnología y la investigación en Colombia.

Y es que, en el marco de este aniversario, la coronel Luz Stella Franco, primera mujer en asumir la dirección de la Escuela Militar de Aviación, habló sobre la transformación de la institución, los retos de la formación de las nuevas generaciones y el papel que han alcanzado las mujeres dentro de la Fuerza Aérea Colombiana.

La EMAVI fue fundada inicialmente en Flandes, Tolima, y posteriormente llegó a Cali. En 1933 se estableció en las antiguas haciendas El Guabito, en Salomia, donde permanece hasta hoy.

De aquellos primeros años todavía sobreviven algunos árboles de mango que, según recordó la coronel Franco, hacen parte del paisaje de una institución que ha crecido junto con la ciudad.

Luz Estela Franco Yepes directora de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez EMAVI, detalló el avance de la institución. | Foto: El País

“Estamos cumpliendo 93 años de existencia aquí en el corazón de los vallecaucanos”, señaló la directora durante la entrevista con El País.

Con el paso de las décadas, la escuela dejó de ser únicamente un espacio para la formación militar de pilotos y amplió su apuesta hacia la educación superior, la ciencia y la tecnología.

Actualmente cuenta con el programa de Administración Aeronáutica y trabaja en la puesta en marcha de Ingeniería en Sistemas Aeroespaciales, cuya primera cohorte está prevista para enero de 2027.

“En la EMAVI tenemos que ir adelante del desarrollo científico. Es por eso que como escuela hemos avanzado no solamente en infraestructura, sino también en los programas académicos. Hoy tenemos dos programas muy importantes, uno en Administración Aeronáutica, que ha sido renovada eh para cumplir con las necesidades tanto tecnológicas como desarrollo del país, y otra es la Ingeniería en Sistemas Aeroespaciales, una ingeniería que le apuesta a las tecnologías, a la innovación, y a la investigación”, destacó Franco.

Pero la transformación también se refleja en las especialidades que ofrece la institución. Además de la formación de pilotos, los cadetes pueden prepararse hoy en áreas como navegación, inteligencia, aeronaves remotamente piloteadas y defensa aérea.

A estas se suman especialidades relacionadas con mantenimiento, abastecimientos, armamento aéreo, salud, desarrollo humano, educación y seguridad y defensa de bases.

“Sin duda, el desarrollo tecnológico nos ha obligado también a modernizarnos, es decir, que ahora nosotros formamos pilotos mucho más eh tecnológicos, por así decirlo. Estamos a la vanguardia de los avances tecnológicos, y en constante evolución de la aviación mundial”, precisó la funcionaria.

La funcionaria destacó el gran papel formativo que ha ejercido la institución a lo largo de estos años. | Foto: El País

Cabe decir que, esa incursión en la vida militar ha revolucionado el mercado académico, siendo mucho más exigente con quienes deciden incorporarse en estas áreas.

Dicha formación, puede tomar cerca de un año, periodo en el que se realizan diferentes evaluaciones físicas, intelectuales y entrevistas, además de revisiones relacionadas con su entorno familiar y social.

Después comienza una etapa de cuatro años en la Escuela Militar de Aviación. Durante ese tiempo, los cadetes reciben formación militar, adelantan un pregrado y desarrollan la especialidad escogida dentro de la Fuerza Aérea.

Franco reconoce que se trata de un proceso exigente y que no todos los jóvenes logran culminarlo, pues la adaptación al entrenamiento físico y a la disciplina militar puede convertirse en uno de los principales desafíos para quienes llegan a la institución.

Coronel Luz Estela Franco Yepes directora (e) de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez EMAVI | Foto: El País

Pero para quienes permanecen, el juramento de bandera se convierte en uno de los momentos más significativos de la formación. La directora asegura que ese día también tiene un significado especial para las familias, que entregan a la institución a sus hijos con la expectativa de que regresen convertidos en profesionales y militares.

Así, a sus 93 años, la Escuela Militar de Aviación enfrenta vive una nueva etapa. Su historia permanece vinculada a Cali, pero su mirada está puesta en campos que van más allá de los cielos del país: la investigación, la innovación, la ingeniería aeroespacial y la incorporación de nuevas tecnologías.

Con una mujer al frente y una nueva generación de profesionales preparándose para asumir los desafíos de la aviación, la EMAVI busca continuar una historia que comenzó hace casi un siglo y que, como la propia institución, sigue mirando hacia el cielo.