El Consejo de Estado ratificó a Gregorio Eljach como procurador general de la Nación para el periodo 2025-2029, luego de rechazar las acciones judiciales que pretendían tumbar su designación.
La decisión fue adoptada por la Sección Quinta, que analizó los cuestionamientos presentados sobre presuntas irregularidades en el proceso y el cumplimiento de los requisitos exigidos para el cargo.
Durante el estudio del caso, la corporación revisó distintos argumentos relacionados con supuestas inhabilidades, falta de experiencia profesional, irregularidades en la conformación de la terna y posibles vulneraciones al debido proceso.
Las demandas también señalaban que su postulación se habría dado mientras ejercía como secretario general del Senado, lo que, según los demandantes, podría afectar la legalidad de su designación.
Uno de los puntos centrales del análisis fue el cumplimiento del requisito de experiencia. En ese sentido, el Consejo de Estado concluyó que Eljach sí acredita más de 15 años de ejercicio jurídico, incluyendo funciones desempeñadas en el Congreso que implicaban competencias legales.
Con base en esto, el alto tribunal descartó que existiera incumplimiento de las condiciones establecidas en la Constitución para ocupar el cargo.
La Sala también evaluó el cuestionamiento sobre la supuesta simultaneidad de funciones entre su rol en el Senado y su inclusión en la terna. Sobre este punto, precisó que las restricciones señaladas por los demandantes aplican a cargos de elección popular, lo que no corresponde al caso del procurador general, por lo que no se configuraba ninguna inhabilidad.
En relación con la convocatoria pública adelantada por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), el Consejo de Estado indicó que este mecanismo no limitaba la facultad del presidente para escoger libremente a su candidato.
Por tanto, la inclusión de Eljach en la terna, pese a no haber participado en dicha invitación, no vulneró el debido proceso ni los derechos de otros aspirantes.
Otro de los cuestionamientos abordados fue la conformación de la terna, integrada únicamente por hombres. Frente a este punto, la corporación reiteró su jurisprudencia, señalando que si bien se debe promover la participación de mujeres en altos cargos, su ausencia no constituye por sí sola un vicio que invalide el proceso de elección.
Finalmente, el alto tribunal concluyó que no se probó la existencia de desviación de poder, interferencias indebidas entre ramas del poder público ni acuerdos irregulares en el proceso de designación. Con esta decisión, Gregorio Eljach se mantiene al frente del Ministerio Público, en medio de un escenario jurídico que había puesto en duda la legalidad de su elección.