Expandir un negocio, acceder a un mercado más amplio o buscar mejores oportunidades laborales son algunas de las razones por las que profesionales y empresarios colombianos continúan mirando hacia Estados Unidos como una opción para desarrollar sus proyectos, pese al endurecimiento del discurso migratorio en ese país.
De acuerdo con especialistas en derecho migratorio, el interés por iniciar procesos legales para trabajar, emprender o internacionalizar empresas se mantiene, impulsado por la búsqueda de nuevos mercados y mayores oportunidades de crecimiento.
AnaMaría Rivera, directora de una firma especializada en derecho migratorio que asesora a profesionales y empresas latinoamericanas en procesos migratorios, aseguró que, pese al contexto político, el país norteamericano continúa siendo un destino atractivo para quienes buscan desarrollar su carrera o ampliar sus negocios.
“Estados Unidos sigue siendo un país que atrae inversión, es un país que sigue siendo un mercado de referencia, es un país que sigue siendo el mercado más grande para emprendedores en América Latina, también para profesionales“, afirmó.
Según explicó Rivera, entre las personas interesadas en migrar legalmente se encuentran profesionales que consideran que su trayectoria puede tener una mayor valoración en ese mercado, así como empresarios que buscan abrir operaciones en territorio estadounidense para acercarse a nuevos clientes y fortalecer su presencia internacional.
En este último caso, una de las alternativas es la visa L-1, una categoría que permite trasladar temporalmente a ejecutivos o gerentes de una empresa hacia una sucursal en Estados Unidos para liderar su operación.
Rivera explicó que esta opción no está limitada a grandes compañías, sino que también puede ser utilizada por empresas que ya tengan una operación consolidada y estén preparadas para expandirse.
“No es lo mismo tú exportar desde Colombia, desde España, desde cualquier país de América Latina que tener una sucursal, una presencia dentro del país, estar acá y estar desarrollando ese mercado acá “, señaló.
La especialista indicó que quienes aspiren a este tipo de visa deben haber desempeñado durante al menos un año, en los últimos tres años, un cargo ejecutivo o gerencial dentro de la empresa y que la compañía cuente con la capacidad financiera para sostener la nueva operación.
Asimismo, aclaró que la visa L-1 no otorga la residencia permanente, aunque puede servir como punto de partida para acceder posteriormente a otras categorías migratorias que sí permiten obtener ese estatus, siempre que el solicitante cumpla con los requisitos establecidos.
Sobre los tiempos del proceso, explicó que esta categoría suele resolverse con mayor rapidez que otras solicitudes migratorias y que, dependiendo del tipo de trámite, una persona podría establecerse en Estados Unidos en cuestión de meses.
Rivera también advirtió sobre la importancia de recibir orientación profesional antes de iniciar cualquier trámite migratorio, pues aseguró que una asesoría inadecuada puede afectar el resultado del proceso.
"El error más común es estar mal asesorado“, indicó la abogada, quien agregó que también es un riesgo confiar únicamente en información obtenida mediante herramientas de inteligencia artificial para preparar una solicitud migratoria.
Finalmente, sostuvo que, independientemente de los cambios políticos, Estados Unidos continúa representando una oportunidad para quienes desean proyectar su futuro fuera del país.