La reunión sostenida entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca terminó generando un fuerte remezón en la mesa de negociación con el llamado Clan del Golfo.
El anuncio del Gobierno nacional sobre la intención de capturar a alias ‘Chiquito Malo’, máximo cabecilla de esa organización, fue considerado por el grupo como una ofensa, lo que derivó en su decisión de levantarse temporalmente del proceso de paz.
El malestar se produjo luego de que, tras el encuentro entre los mandatarios el pasado 4 de febrero, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, reiterara públicamente que el jefe de esa estructura seguía siendo un objetivo prioritario para las autoridades. En ese momento recordó que existía una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos por información que facilitara su captura.
En su cuenta de X, el ministro escribió: “Recompensa hasta $ 5.000 millones. Orden de captura vigente. La suspensión de esta orden se aplicaría únicamente durante el desplazamiento de los integrantes del grupo armado organizado hacia la Zona de Ubicación Temporal (ZUT), conforme a la resolución 274 del 24 de diciembre de 2025, expedida por el Consejero Comisionado para la Paz”.
Ese mensaje fue interpretado por la organización como una contradicción frente al proceso de negociación y, como respuesta, decidieron suspender su participación en la mesa.
Sin embargo, según conoció SEMANA, las tensiones se superaron en parte cuando los delegados de la Casa de Nariño habrían aceptado ciertas condiciones planteadas por el grupo armado, considerado el que cuenta con más hombres en armas, de acuerdo con las mediciones más recientes de las Fuerzas Militares.
Entre las exigencias estuvo, en primer lugar, el respeto por su identidad. El grupo pidió que el Gobierno y las Fuerzas Armadas dejaran de referirse públicamente a ellos como Clan del Golfo y utilizaran en su lugar el nombre de Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), un cambio que, según sus voceros, les da un estatus político dentro de la negociación.
La segunda condición fue que alias ‘Chiquito Malo’ dejara de ser considerado un “objetivo de alto valor”. Tras el aparente ajuste en la postura oficial, la organización celebró lo que considera un cambio de enfoque. En su cuenta oficial de X publicó:
“Las recientes actuaciones del Ministerio de Defensa Nacional de Colombia, en lo concerniente al respeto por nuestra identidad como Ejército Gaitanista de Colombia, y la decisión de retirar la consideración de ‘objetivo de alto valor’ a nuestro comandante en jefe, ‘Javier’, así como la pronta y eficaz reacción de los países mediadores para superar este impase, nos permiten informar que, en común acuerdo con la Consejería Comisionada de Paz, hemos decidido levantar la suspensión temporal del proceso de paz”.
Aunque la decisión del grupo implica levantar la suspensión temporal, no hay confirmación explícita de que las mesas de negociación se hayan reanudado en este momento.
Lo que sí se conoce es que el grupo mantiene vigilancia constante sobre las declaraciones públicas de las Fuerzas Armadas y sus comandantes; cada vez que se menciona “Clan del Golfo” en pronunciamientos oficiales, Álvaro Jiménez, delegado de la Casa de Nariño en estas negociaciones, es alertado para intervenir.