El país atraviesa luto y consternación, luego de que las autoridades confirmaran que en una carretera de Apulo (Cundinamarca) fue hallado sin vida el cuerpo que aparentemente es el de Yulixa Toloza, la mujer que desapareció hace una semana en Bogotá tras hacerse un procedimiento estético en un establecimiento clandestino del sur de la capital.
Un caso similar sucedido recientemente tuvo lugar en la ciudad de Ibagué, Tolima, donde una mujer permanece en un delicado estado de salud tras hacerse una lipotransferencia en un centro estético del barrio Jardín.
Según las informaciones de medios locales, la mujer de 23 años de edad cuya identidad no ha sido revelada públicamente, se sometió al procedimiento el pasado martes 5 de mayo y, tras presentar síntomas que preocuparon a su familia, debió ser hospitalizada de emergencia en la clínica Keralty bajo supervisión médica.
La denuncia fue conocida ante las autoridades el pasado lunes 11 de mayo, dos días antes de la desaparición de Toloza en la capital.
Varios de sus allegados han afirmado que desde el establecimiento estético le recomendaron a la joven hacer sesiones de drenaje tras haber reportado los síntomas. Sin embargo, su padre hizo caso omiso y decidió trasladarla a un centro médico.
De hecho, el progenitor fue víctima de agresión física por parte del personal del lugar cuando intentaba retirar a su hija de una sesión de masajes posoperatorios. Su reclamo derivó al observar que ninguno de los trabajadores usaba guantes o tapabocas para los procedimientos.
Por su parte, la Secretaría de Salud de Ibagué indicó que el centro estético involucrado no tenía la autorización para realizar procedimientos invasivos, razón por la cual el lugar fue cerrado por las autoridades de la capital tolimense.
“En este momento podemos entregar un parte de tranquilidad: la paciente se encuentra estable y recibiendo el tratamiento médico requerido, el cual no le ha sido negado y, por el contrario, se le ha garantizado desde su ingreso a la institución de salud”, afirmó Yennifer Guzmán, la secretaria de Salud de Ibagué.
La jefa de la autoridad sanitaria local indicó que cuando se realizó una visita de inspección a las instalaciones del establecimiento, este no tenía los permisos requeridos para la realización de procedimientos invasivos.
“En estos espacios únicamente pueden realizarse tratamientos superficiales que no representen riesgos para la salud. Por eso, es fundamental verificar que cuenten con la debida autorización, habilitación y acreditación para prestar servicios estéticos o plásticos invasivos, y que el personal encargado sea idóneo y esté debidamente capacitado”, detalló Guzmán.