Hace algunos años, recorrer largas distancias en un carro eléctrico parecía una apuesta arriesgada. La limitada autonomía de las baterías y la escasa infraestructura de carga hacían que muchos conductores descartaran estos vehículos para salir de viaje.
Sin embargo, ese panorama ha empezado a cambiar. Los modelos más recientes ofrecen autonomías que superan los 500 kilómetros por carga y, al mismo tiempo, el país ha venido ampliando su red de estaciones para abastecer este tipo de automóviles.
Aun así, la respuesta a la pregunta de si es posible viajar largas distancias sin detenerse a recargar depende de varios factores.
Actualmente, buena parte de los vehículos eléctricos que se comercializan en Colombia ofrecen autonomías superiores a los 400 kilómetros, mientras que algunos modelos de gama alta incluso sobrepasan los 600 kilómetros bajo ciclos de homologación. Ese avance ha permitido que recorridos intermedios puedan realizarse sin necesidad de recargar durante el trayecto.
Sin embargo, la autonomía real puede variar según las condiciones del viaje. Factores como la velocidad constante en carretera, el uso del aire acondicionado, la cantidad de pasajeros, el peso del equipaje y la topografía influyen directamente en el consumo de energía.
En rutas con largos descensos, por ejemplo, muchos vehículos aprovechan el sistema de frenado regenerativo para recuperar parte de la energía utilizada, mientras que los trayectos con ascensos prolongados suelen incrementar el gasto de batería.
Aunque las baterías permiten recorrer distancias cada vez mayores, la disponibilidad de puntos de carga continúa siendo uno de los aspectos más importantes al planear un viaje.
En Colombia, el Gobierno y el sector privado vienen impulsando la expansión de esta infraestructura. El Ministerio de Minas y Energía y la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) han expedido nuevas reglas para facilitar la instalación e interoperabilidad de estaciones de carga, con el objetivo de hacer más sencilla su ubicación y utilización por parte de los usuarios.
Distintas empresas del sector energético han anunciado la ampliación de la red nacional de cargadores, que ya supera el millar de puntos públicos y continúa creciendo en corredores viales y en las principales ciudades del país.
En trayectos cercanos a los 250 o 300 kilómetros, muchos de los modelos eléctricos actuales pueden completar el recorrido sin detenerse a cargar, siempre que inicien con la batería prácticamente llena.
Sin embargo, cuando el viaje supera ampliamente los 500 kilómetros, o atraviesa zonas donde todavía hay poca infraestructura, lo más recomendable sigue siendo planear previamente las paradas de recarga.
En ese contexto, se puede decir que hoy un carro eléctrico ya permite realizar muchos viajes por carretera que hace pocos años eran difíciles de imaginar. Sin embargo, para recorridos de mayor longitud, la autonomía del vehículo es clave para planear adecuadamente la ruta y verificar si hay estaciones de carga disponibles.