La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) y la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) suscribieron este miércoles, 3 de junio, un Memorando de Entendimiento que permitirá fortalecer la cooperación técnica e institucional para promover el desarrollo urbano sostenible, la resiliencia climática y la protección ambiental en las 32 ciudades capitales del país.
“Las ciudades capitales concentran buena parte de los retos ambientales de Colombia, pero también tienen la capacidad de liderar las soluciones. Esta alianza nos permitirá acercar conocimiento científico, experiencias exitosas y herramientas técnicas a los alcaldes y equipos territoriales para fortalecer la gestión ambiental, la adaptación al cambio climático y la sostenibilidad urbana”, afirmó Andrés Santamaría Garrido, director de Asocapitales.
El representante de las ciudades habló con El País de este acuerdo, de la jornada electoral que acaba de pasar, y de lo que está sucediendo en las principales ciudades del país.
¿Cómo les fue a los alcaldes con el actual gobierno?
Yo creo que los alcaldes han avanzado solos. Las ciudades capitales tienen ingresos fiscales débiles que provienen del predial y del impuesto ICA, pero, históricamente, para los grandes proyectos de infraestructura, venían con el apoyo de cofinanciación del Gobierno Nacional en algunos proyectos, no en todos. Ahora, eso ya no existe.
Hoy los alcaldes enfrentan solos los grandes proyectos y los retos de infraestructura, esto lo han logrado con esfuerzos fiscales, como lo hace Cali, con endeudamiento de la banca nacional o de la banca multilateral. Y eso se repite en todas las ciudades del país.
Esos proyectos de infraestructura son los que están dinamizando la economía del país. Si no fuera por ese gasto público o los esfuerzos que están haciendo, el desempleo no estaría en un dígito. Las ciudades capitales aportan más de 60% de los ingresos corrientes de la Nación, pero, sin embargo, no se le reintegra en proyectos de cofinanciación relevante.
Esto no pasaba históricamente y puedes ver, en el caso de Cali, el tren de cercanías que el Gobierno Nacional tomó la decisión de no acompañar en una cofinanciación.
El otro tema es la seguridad, que la lidera el Gobierno Nacional. Los alcaldes no nombran comandantes de policía. La articulación y la armonía del Gobierno Nacional siempre fue un elemento prioritario.
Eso hoy no existe. Hoy, gracias al relacionamiento interno local que tienen los alcaldes con su fuerza pública local, logran avanzar, pero no hay apoyo, no hay acompañamiento, no hay armonización, no hay sintonización. Eso demuestra hoy la soledad institucional en un país tan centralista.
Teniendo en cuenta esto, a las ciudades capitales les fue mal con el gobierno actual.
¿A las ciudades les ha tocado endeudarse, no están aprovechando o gestionando los impuestos municipales?
No, yo creo que hay un esfuerzo fiscal de todas las ciudades, pero las obligaciones y competencias de una administración local en materia de inversión social, en la administración de la gobernanza, en los recursos para seguridad, son altos y los recursos que quedan para proyectos son muy limitados.
Por eso, los gobiernos buscan alternativas locales, pero no solamente el gobierno de Cali, todas las ciudades están buscando apalancamiento de recursos porque las fuentes propias locales no son suficientes y más aún cuando no tienes fuentes de financiación nacional.
Por ejemplo, las regalías que han sido un soporte, no se reciben, tenemos $20 billones sin ejecutar, sin entregarse a los centros territoriales.
Los gobiernos nacionales de cualquier parte del mundo trabajan con los gobiernos locales, sean o no sean de la misma línea política. Y eso no sucedió en el actual gobierno.
¿Si hay dinero de regalías por qué no se han ejecutado?
Yo creo que es una mala administración, mal manejo, es un gobierno todavía muy deficiente. Hoy hay muchos recursos de nivel nacional que no se encuentran ejecutados con todas las necesidades que hay.
¿Qué esperarían ustedes del nuevo gobierno?
Yo creo que diálogo con las regiones, entendimiento con las necesidades de nuestros alcaldes, escuchar a nuestros alcaldes, escuchar a sus autoridades locales. Creo que eso es importante.
Si hay un diálogo, se pueden construir decisiones conjuntas de seguridad, se pueden construir decisiones conjuntas en infraestructura. Pero si el diálogo no existe, esos proyectos y esas decisiones en materia de seguridad no van a llegar. Este es un gobierno que no habla, que no dialoga con las regiones, que dialoga con algunas personas y comunidades, pero que no representan institucionalidad.
Ese modelo tiene que cambiar ahora. Tendríamos que empezar a ver un país mucho más descentralizado, donde lleguen más recursos.
Yo creo que esto es una discusión que tiene que dar el nuevo gobierno. Primero, el tema de la voluntad política; segundo, tiene que darse una distribución equitativa entre las ciudades. Hoy, más del 60% del presupuesto nacional lo aportan en ingresos corrientes las ciudades capitales.
Hay una ley de competencias sobre el Sistema General de Participaciones que creo no es la que necesitamos. Se requiere una ley de competencia que fortalezca mucho más la institucionalidad local y el fortalecimiento con fuentes de recursos mucho más sólidos y directos.
Por ejemplo, el 95% de los recursos de educación se van para la administración del sistema educativo, para pago de nómina y apenas queda un 5 % libre para calidad. Eso demuestra lo desproporcional que hoy se encuentra el Sistema General de Transferencias.
¿Cómo vio el proceso electoral y cómo respondieron las ciudades?
Las ciudades tienen un censo electoral de 18 millones de personas, de estas votaron 11 millones. Más del 60% votaron en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.
En el caso de Cali fue una jornada supremamente pacífica, organizada. Nosotros hicimos presencia en el PMU Nacional, con la Policía, Ministerio de Defensa y el Ministro del Interior. No se dieron quejas por vulneración al sistema electoral colombiano. Por eso, nos ofendió las declaraciones del Petro en horas de la noche.
La Registraduría, con los escrutinios, reconfirma lo que hicimos el domingo y era acompañar el sistema electoral colombiano, un sistema que es fuerte, que es independiente, que tiene Registraduría, tiene el Consejo Nacional Electoral, tienen los jueces electorales, pero fuera de eso tiene un sinnúmero de testigos y observadores internacionales. No existe ninguna mesa en Colombia que no tenga testigo.
Este sistema electoral colombiano fue el mismo que eligió el pasado Congreso y fue el mismo sistema electoral que eligió al actual Presidente de la República.
Creo que fue muy apresurado e inadecuado hablar de fraude. La Registraduría confirma y hay que entender que el escrutinio se hace frente a los testigos de los candidatos.