Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, quien fue abatido por la Policía Nacional en Riohacha, La Guajira, se había convertido en una figura difícil de controlar dentro de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Así lo aseguró Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, jefe de esa organización, en una entrevista con la periodista Salud Hernández, en la que habló sobre las diferencias que se presentaron con el cabecilla antes de su muerte.
Según el relato de Castillo, Bendito Menor llevaba varios años vinculado a las ACSN y había alcanzado una posición relevante dentro de la estructura. Su papel llegó a estar relacionado incluso con el proceso de paz que la organización adelantaba con el anterior gobierno.
Pinocho explicó que alias Muñeca, a quien señaló como su hermano y principal jefe de las ACSN, había designado a Bendito Menor como vocero y representante para participar en ese proceso. “Estaba por La Guajira y era el que dominaba el territorio entre Riohacha y Maicao”, afirmó Castillo durante la conversación con Salud Hernández.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el comportamiento de Bendito Menor habría generado dificultades dentro de la organización.
“A Bendito Menor se le enviaron varias razones, pero era difícil de controlar porque tomaba sus decisiones solo. A él, en su momento, le cancelaron su orden de captura; hubo varios comandos de la organización de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra que lo citaron y él nunca subió a una reunión. Siempre hacía sus cosas mal hechas”, relató.
Las publicaciones en redes generaron diferencias
Otro de los aspectos que, según Castillo, provocó cuestionamientos dentro de las ACSN fue la exposición que Bendito Menor hacía de su vida en redes sociales.
El jefe de la organización señaló que el cabecilla publicaba fotografías y videos en los que aparecía con armas y vehículos, además de realizar amenazas. Para Castillo, este tipo de actuaciones representaban un problema en momentos en los que la organización intentaba avanzar en un proceso de negociación.
“Le gustaba publicar su vida en redes sociales, mostrar cosas. Aparecía con sus fusiles, en camionetas, amenazando; graves delitos. Había un proceso de paz que había que cuidar, pero el Estado tenía claro que esos hechos los hacía él”, afirmó.
La situación habría llegado a ser discutida dentro de la mesa de negociación. De acuerdo con Pinocho, la intención era que Bendito Menor pudiera sentarse nuevamente con los demás comandantes y que su comportamiento pudiera ser abordado directamente.
“Más bien, lo que se quería era que no hubiera tanto homicidio en La Guajira y que él estuviera en la mesa sentado, como estuvimos nosotros, pero, lamentablemente, no se pudo”.
Castillo también se refirió a la ubicación de Bendito Menor durante los meses previos a su muerte. “Él siempre decía que estaba por Venezuela. Él había mandado la razón de que quería pedir la baja porque quería estar tranquilo, pero él vivía publicando en sus redes sociales que estaba en Riohacha”, aseguró.
Para Pinocho, esa situación resultaba difícil de entender para los demás integrantes de la organización. El hecho de que Bendito Menor asegurara encontrarse fuera del país, mientras mostraba públicamente que estaba en Riohacha, habría aumentado las dudas sobre sus movimientos.
“Era extraño que dijera que estaba en Venezuela, cuando en sus redes se veía en Riohacha. No entendíamos por qué le echaba mentiras a la organización y mire dónde lo asesinaron. Era un riesgo que estuviera encerrado en una casa, donde podía ser localizado fácilmente”, agregó.
Bendito menor y el Gobierno Petro
Pese a las diferencias internas que describió, Castillo aseguró que antes de la muerte de Bendito Menor hubo intentos para que volviera a participar en la mesa de negociación.
Según su versión, incluso se contemplaba nuevamente la posibilidad de levantar la orden de captura que pesaba sobre él. “Petro quiso volver a retirar la orden de captura a Bendito Menor. Creo que fue dos meses antes de que terminara el mandato del Gobierno”, afirmó Castillo durante la entrevista.
El jefe de las ACSN también aseguró que tuvo una última conversación con Bendito Menor relacionada con esa posibilidad. Según relató, el cabecilla quería encontrar una salida a su situación, aunque dentro de la organización existían dudas sobre sus intenciones.
“Él quería también arreglar su problema, pero sabíamos que quería más problemas porque eso de desafiar al Estado…”, manifestó.