El candidato Abelardo de la Espriella hizo pública su documentación médica privada, como respuesta a un reto planteado por Nicolás de Francisco, excandidato a la Cámara de Representantes, bajo la premisa de que cualquier ciudadano que pretenda dirigir los destinos de la nación por un cuatrienio debe certificar que se encuentra en plenas condiciones físicas y mentales.
Los análisis del líder del movimiento ciudadano Defensores de la Patria se llevaron a cabo en las instalaciones de la Clínica Portoazul, ubicada en la ciudad de Barranquilla.
A través de sus plataformas oficiales, el abogado conocido como El Tigre defendió de manera categórica la apertura de sus datos personales manifestando: “Conmigo, lo que se ve es lo que hay. En la campaña he mostrado mi vida entera al Pueblo colombiano. La vida de quien aspira a liderar a su pueblo deja de ser privada y le pertenece a los ciudadanos”.
El expediente médico difundido, correspondiente a un paciente masculino de 47 años, detalla un estado general óptimo. Según el texto oficial de la historia clínica recopilada, el evaluado “asiste a consulta externa para valoración de control preventivo y revisión de resultados de laboratorio y electrocardiograma. Al interrogatorio se encuentra asintomático”.
Señala que “niega dolor torácico, disnea, palpitaciones, síncope, tos, fiebre, edema, síntomas gastrointestinales, urinarios o neurológicos. Refiere adecuado estado general y sin quejas al momento de la consulta”.
En lo relativo al examen físico detallado por los especialistas se constató que el paciente cuenta con pupilas isocóricas, ruidos cardiacos rítmicos de adecuada intensidad y un tórax simétrico con murmullo vesicular conservado.
En la sección de la valoración neurológica, el reporte técnico arrojó una puntuación perfecta de “glasgow 15/15, fuerza y sensibilidad, sin déficit focal, marcha funcional”, descartando cualquier tipo de afectación en dicho sistema.
Los laboratorios clínicos adjuntos evidenciaron que el aspirante presidencial posee un hemograma normal, libre de cuadros de anemia, leucocitosis o trombocitopenia. El médico internista Sergio Andrés Estarita Torres, encargado de firmar el análisis general, especificó que el político presenta una función renal conservada y un perfil hepático libre de alteraciones de relevancia.
El único aspecto a resaltar dentro del informe fue una “leve elevación de colesterol total con perfil restante aceptable y sin manifestaciones clínicas asociadas”, catalogándolo como un paciente estable apto para control preventivo anual.
El sistema cardiovascular de Abelardo de la Espriella también fue examinado minuciosamente mediante un ecocardiograma doppler color operado por el médico internista y cardiólogo Germán Pérez Amador. El especialista certificó que la función sistólica de los ventrículos izquierdo y derecho permanece completamente preservada, concluyendo además que la prueba de esfuerzo máxima realizada resultó “eléctricamente negativa para insuficiencia coronaria”.