Ala 1:19 de la tarde de hoy en el Quindío volverán a sentir el dolor de hace 20 años, cuando un terremoto sacudió al Eje Cafetero, pero especialmente a este departamento, dejando un saldo de 1125 muertos.

“Armenia es hoy un amasijo de hierros retorcidos, paredes derruidas, calles destruidas fruto del que es hasta hoy el mayor golpe que le haya propinado la naturaleza a la capital quindiana”, registraron los medios de comunicación ese día.

Las dantescas escenas que se vivieron ese 25 de enero de 1999 y la forma en que superaron este drama, las cuenta el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio La Brasilia, Hernán Ramírez.

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Tanto dolor

“En esa época era administrador de la curtimbre Barrientos, en el sector La María, y a la 1:19 de la tarde nos cogió ese sismo que nos sacudió hasta el alma. Como pudimos, evacuamos la fábrica. Miramos hacia el barrio María Cristina y vimos que había mucho polvo, notamos que faltaba un bloque de apartamentos y entendimos que la magnitud había sido muy grande. Despachamos a los trabajadores para sus casas”, así empieza el relato Hernán Ramírez, que ese día había ido a trabajar con su hijo de 6 años.

“Me vine para mi casa a pie porque no había otra forma de llegar. Iba de la mano con mi hijo. En el camino nos encontramos con personas heridas, escombros, decenas de cadáveres, porque les caían las vigas o paredes encima. Fue algo impactante para mí; y para mi hijo, algo tenebroso.

Pa’, ¿qué está pasando?, ¡qué pasó!, ¡qué pasó! Me preguntaba. Seguimos avanzando hacia el barrio La Brasilia, cuando llegamos no conocíamos nada, estábamos perdidos porque el barrio fue pérdida total. No podíamos ubicar nuestra casa porque esto fue efecto dominó, una casa se fue sobre la otra, o sea que tocaba andar por encima de techos y de cadáveres.

Al ver tanto sufrimiento en las personas, mi angustia fue más grande. Me preguntaba: ¿Dios, qué pasó con mi familia?”. Hernán para de hablar, y viene un silencio de segundos mientras trata de que las lágrimas no salgan de sus ojos.

Él sigue su relato. “Entonces, como pudimos, llegamos hasta mi casa. Como quedaba al lado de un guadual pude ubicar el lugar y a mi familia, todos sanos. Al ver esa bendición, no me importó que mi casa se hubiera caído ni lo que hubiera pasado con mis bienes materiales. Todo lo perdimos. Al ver esa bendición del Señor me dediqué a rescatar personas heridas. Fui policía y tenía conocimientos. Rescaté por lo menos 25 personas atrapadas”.

Hernán todavía muestra las cicatrices que le quedaron en sus manos, del daño que se causó buscando gente entre hierros y paredes. “A medida que iba rescatando heridos también iba viendo cadáveres de vecinos, de amiguitos de mis hijos, unos degollados y otros desmembrados. Esa noche, como pudimos, la pasamos al aire libre. Pude rescatar vivos a 19 de mis vecinos y amiguitos de mis hijos. Como mi casa era esquinera, en lo que quedó del jardín pusimos los cadáveres, amanecimos con 19 muertos, tapados con sábanas, y como no había energía, prendimos una hoguera.

Escuchábamos muchos llamados de auxilio, lamentos de personas que todavía estaban atrapadas. Es que duramos como cinco o seis días recuperando heridos y cadáveres, rescatando mascotas. Fueron unos días tremendos.

Como pudimos, al cabo de dos meses, nos organizamos y se nombró una junta de propietarios para canalizar las ayudas y darle orden a los albergues porque se nos estaba viniendo gente que no era del barrio, ni siquiera de Armenia, se vinieron a pescar en río revuelto.

Minutos después del terremoto y ya estaban llegando a robarnos lo poco que había quedado. Hubo mucha ayuda, pero la estaban logrando esas personas que no tenían nada que ver con la tragedia”.

Como cada año, agrega Hernán, hoy harán algo para recordar a las víctimas del terremoto en La Brasilia. Se oficiará una misa y acudirán muchos de los que vivieron en este barrio y padecieron el rigor del terremoto de hace 20 años.

Dos décadas después

Para el sacerdote Carlos Eduardo Osorio, actual gobernador del Quindío, la fecha del 29 de enero no la olvidarán porque todo el país se volcó a darle la mano al departamento.

“Tuvimos un presidente (Andrés Pastrana) con un gobierno responsable, que convirtió las ruinas del aeropuerto El Edén en la casa alterna del Palacio de Nariño y desde aquí organizó las ayudas y de verdad que pasamos de una destrucción total a un departamento con esperanza”, explica.

Según el Mandatario Departamental, después de 20 años de la tragedia y tras la la reconstrucción, el Quindío se convirtió en una zona pujante y turística.

“Tan solo el pasado puente festivo del 7 de enero recibimos 156.000 visitantes, un departamento que en el Parque del Café recibe cerca de un millón de turistas al año y que en Salento recibe más de 1,2 millones de turistas al año, en realidad es un departamento con una perspectiva de turismo y de recursos que verdaderamente hacen un movimiento esperanzador y salimos de la tragedia”, dice.

Según el dirigente el país invirtió $1.6 billones en la región. “Para esa época era el presupuesto desde que se fundó Armenia, hasta nuestros días”.

Y añadió que 20 años después la región tiene retos nuevos. “Hoy tenemos líderes y lideresas cuestionados, alcaldes en la cárcel, llamados por la Fiscalía o investigados por la Procuraduría. Luego de reconstruir los muros, ahora tendremos que reconstruir la moral y la ética en Quindío”.

Y explica que la exalcaldesa de Armenia (Luz Piedad Valencia) está en la cárcel, la exgobernadora del Quindío (Sandra Paola Hurtado) está citada por la Fiscalía y suspendida por la Procuraduría, “entonces eso nos dice que los líderes estamos en una crisis de liderazgo en la región”.

Cronología 

A la 1:19 p.m., el lunes 25 de enero de 1999, más de 28 municipios del Eje Cafetero resultaron afectados por un terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter.

Con una duración de 28 segundos, Armenia fue el epicentro del desastre.

Las coordenadas del epicentro fueron 4°30'N 75°42'O y ocurrió a 100 kilómetros de profundidad, en el municipio de Córdoba.

A la 5:40 p.m de ese día se registra una réplica de 5.4 grados en la escala de Richter. Las personas que se encontraban en sus casas logrando sacar su ropa y electrodomésticos sufrieron las consecuencias de esta réplica.

214.388 personas resultaron afectadas, 1125 personas murieron, 596 desaparecieron. En los próximos 30 días se reportaron 138 réplicas.

El sismo se sintió en Quindío, Risaralda, Valle del Cauca, Cauca y Tolima.

El 29 de enerode ese año, a las 11:33 p.m., hubo un temblor de 4.2 en la escala de Richter en la zona. El 31 de enero hubo otra replica a las 3:03 a.m. de 3.5 grados.

Después del terremoto, 1331 personas evaluadas sicológicamente presentaban una alta prevalencia de trastornos.

Entre los edificios que colapsaron se encontraban la estación de Bomberos; el Comando de la Policía del Quindío, donde murieron 18 miembros de la institución; asimismo, la sede de la Defensa Civil y el Batallón del Ejército.

Días posteriores a la tragedia se registró desabastecimiento de agua potable y el fluido eléctrico fue suspendido por dos días.

Un total de 6408 fincas cafeteras se afectaron en todo el Eje Cafetero.

La educación también resultó afectada por cuenta de los daños, que fueron estimados en 100 millones de dólares y el sector salud reportó 61 centros de asistencia médica afectados.

el 25 de enero fue declarado día cívico para conmemorar la vida de las personas que fallecieron.

1,6
billones de pesos fueron destinados para la reconstrucción
13
mil estructuras industriales fueron afectadas.
95
mil casas resultaron averiadas y otras destruidas.
800
fincas dedicadas a la producción del café tuvieron que cerrar.
1125
víctimas mortales dejo el sismo.
4765
personas heridas se contaron en el Eje Cafetero.

Día Cívico

La Alcaldía de Armenia declaró Día Cívico hoy, con el fin de que los ciudadanos puedan participar en las diferentes actividades de conmemoración.

Los actos inician a las 9:00 a.m. en la plaza Bolívar de Armenia, donde se hará la apertura de la exposición fotográfica ‘Armenia 20 años, Reconstruyendo Memorias, Sueños y Esperanzas’.

A las 11:45 a.m. habrá un homenaje póstumo a los fallecidos, y a las 2:30 p.m. se realizarán los actos protocolarios.

Los habitantes de Armenia amanecieron el 26 de enero entre los escombros, los cuerpos de las personas fallecidas fueron colocados en hilera en las calles de la ciudad.