“Madre, vas a ser abuela; estoy en embarazo, estoy Feliz”, fueron las palabras conmovedoras con las que María Camila Potosí le anunció a su madre seis meses atrás la noticia de su embarazo y luego de que sería una niña: Alahia.

Alba Rubi Gómez recuerda ese momento durante esta entrevista con el diario El País, en la que relata con mirada vacía, luego de llorar durante una semana pro la desaparición y posterior muerte de su hija, la esperanza que representa para ella saber que su nieta de ocho meses de gestación no se encontraba en el vientre de la madre y que existe la posibilidad de que se encuentre viva.

Relata la angustia que vivió mientras caminaba hacia el lugar donde fue hallada María Camila y el pedido que mentalmente le hacía a Dios para que no fuera su hija la que se encontraba cubierta con una sábana a orillas del río Meléndez.

“Cuando fuimos a reconocerla a donde me la habían dejado, tenía su vientre como si estuviera la bebé ahí, o sea, te veía el embarazo. Entonces, por eso pensé pensamos y pensé que la bebé la tenía ahí. Yo tengo la esperanza y me siento feliz al mismo tiempo que saber que la bebé puede estar viva; no aseguro que la bebé esté viva, pero nos dio una luz de esperanza cuando dijeron que la bebé no la tenía mi hija dentro de su vientre”, relata Alba Rubi.