El terremoto que sacudió al suroccidente colombiano el pasado 10 de agosto dejó una particularidad en el balance de víctimas: el 57 % de las personas fallecidas fueron mujeres. En Cali, la proporción llegó al 63 %, de acuerdo con cifras del Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM) citadas por la Fundación WWB Colombia.

Pero el impacto de la emergencia también se manifestó en una situación menos visible: el aumento de las labores domésticas y de cuidado que recaen principalmente sobre las mujeres.

Así lo señala el informe El peso invisible del cuidado, elaborado por la Fundación WWB Colombia, que advierte que la interrupción de servicios como la educación y la atención en salud puede trasladar responsabilidades adicionales a los hogares.

La emergencia sumó nuevas responsabilidades para las mujeres, entre ellas la atención de familiares afectados y la gestión de ayudas. | Foto: Fundación WWB Colombia

La atención de personas mayores, enfermas o dependientes, la preparación de alimentos, la gestión de ayudas y el acompañamiento a familiares afectados se suman a las tareas habituales. Esto reduce el tiempo disponible para descansar, cuidar la propia salud o retomar actividades económicas.

La desigualdad ya existía antes del terremoto. Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) del DANE, el 89,8% de las mujeres realiza trabajo no remunerado y dedica, en promedio, 7 horas y 35 minutos diarios a estas labores. Entre los hombres, el promedio es de 3 horas y 14 minutos.

La situación puede ser aún más compleja para las mujeres que tienen negocios en sus hogares. El DANE señala que el 52% de los micronegocios de mujeres funciona desde la vivienda, por lo que una casa afectada también puede significar la pérdida temporal del espacio de trabajo y de una fuente de ingresos.

Para las mujeres con negocios en sus viviendas, los daños ocasionados por el sismo también representaron un riesgo para sus ingresos. | Foto: Alcaldía de Cali

Jakeline Adarve, creadora de Oruma, contó que el terremoto aumentó sus responsabilidades mientras intentaba mantener a flote su empresa y acompañar a personas de su equipo afectadas por la emergencia.

“En mi caso la carga aumentó porque ya no era solo estar pendiente de mi familia, de mi hijo y del negocio, sino también acompañar a quienes lo estaban pasando mal”, relató.

Frente a este panorama, la Fundación WWB Colombia propone seis acciones para que el cuidado sea tenido en cuenta durante la reconstrucción: habilitar espacios seguros para niños, fortalecer redes comunitarias, implementar infraestructura que reduzca las tareas domésticas, ofrecer atención psicosocial, prevenir violencias basadas en género y medir el tiempo destinado al cuidado.

La organización sostiene que reconstruir no debe limitarse a reparar viviendas e infraestructura, sino también garantizar condiciones para que las mujeres puedan recuperar tiempo, ingresos y autonomía.