Aunque muchos creen que si el exvicepresidente, Angelino Garzón, es candidato a la Alcaldía sería muy díficil vencerlo, otros consideran que tiene más debilidades que fortalezas.
Hace doce años Angelino Garzón irrumpió en la escena política del Valle del Cauca y le dio un vuelco a la campaña electoral a la Gobernación al derrotar a un peso pesado como el ex alcalde de Cali Carlos Holmes Trujillo y a Carlos José Holguín, hijo de un barón de la época, Carlos Holguín Sardi.
Garzón, quien se presentó como candidato del Movimiento Convergencia Popular Independiente, alcanzó en las urnas 664.572 votos y se convirtió en gobernador.
En ese triunfo fue clave el apoyo de la mayoría de los miembros de la Asamblea, así como el de las familias de los diputados secuestrados por las Farc, que veían en Angelino una esperanza para que los políticos regresaran a sus hogares. También lo respaldaron el movimiento MPU, que lideraban Carlos Herney Abadía y Juan Carlos Martínez; sectores del Polo Democrático Independiente, la Alianza Social Indígena, el entonces senador conservador Ubéimar Delgado, el liberal Jorge Homero Giraldo y otros líderes de esas colectividades. Agrupó, además, a sindicatos, organizaciones cívicas y populares.
Esa aglutinación de fuerzas convirtió a Garzón en el fenómeno político del momento. Con su discurso social, para muchos populista, se acercó a la comunidad y logró gran arraigo, el que aún le deja réditos, pues goza de gran popularidad, lo que se refleja en encuestas de intención de voto a la Alcaldía de Cali.
Ser vicepresidente de Juan Manuel Santos también le sumó reconocimiento, gracias a que se transformó en el principal crítico del gobierno que lo llevó al segundo cargo del país.
¿Pero podrá Angelino Garzón tener éxito al competir por la Alcaldía de Cali? ¿Es inderrotable, como creen sus amigos y algunos analistas? Esas preguntas rondan hoy, ante el posible aval que le daría el Partido de la U.
El juego de partidosAunque Garzón reciba el aval de la U, aún no tiene nada asegurado. Él deberá surtir un proceso en la Unidad Nacional o por el Valle, donde los otros partidos que la integran (Liberal, Cambio Radical y conservadores) llevarán aspirantes a la Alcaldía para escoger.
Es probable que allí se enfrente a rivales de peso, algunos de ellos con amplia experiencia y otros con gran arraigo popular (se habla de Roberto Ortiz, Germán Villegas, si logran el aval del liberalismo y conservatismo, respectivamente). A eso se suma que Angelino debe vencer la resistencia que genera entre dirigentes, que consideran que no honra compromisos políticos, lo que le podría dificultar quedarse con la candidatura de esa coalición. Además, el liberalismo se la jugará toda por ganar esa partida.
De enfrentar aspirantes más débiles, el camino para Garzón quedaría expedito en la Unidad. Pero de no haber acuerdo, cada partido haría campaña y por la mitad se podría colar un independiente.
Otra dificultad que debe sortear Angelino es que la U tiene como carta fuerte a Dilian Francisca Toro para la Gobernación y es muy difícil que las demás colectividades de esa coalición acepten que ese partido se quede con las dos candidaturas.
Cali es difícilDirigentes políticos coinciden en que ganar una elección en Cali es más complicado. Aseguran que si Angelino Garzón llega a ser candidato, no la va a tener tan fácil como ocurrió con la Gobernación .
Son varios los argumentos que esgrimen dirigentes y observadores para decir que el exvicepresidente es derrotable. Algunos aseguran que Garzón ha sufrido un desgaste, que ya no aglutina como antes, y recuerdan lo que ha sido vox populi: que no cumple los compromisos que adquiere en campaña.
El exalcalde de Cali Ricardo Cobo, pese a que admite el reconocimiento y la experiencia que tiene Angelino, considera que este no es invencible y, por el contrario, cree que su imposición en el Partido de la U lo hace vulnerable. Con esa presión se le hace más daño, no un favor.
Cobo señala que Garzón como gobernador tuvo muchas actuaciones cuestionables que las administraciones siguientes no han mostrado. A eso se suma -dice- la forma como trató a políticos, entre ellos a los diputados, a los que les prohibió el uso del ascensor privado en la Gobernación, mientras que a otros no les cumplió. Lo que dicen los mismos políticos es que una cosa es Angelino en campaña y otra gobernando. Una vez elegido, olvida los compromisos y hace lo que quiere.
El exmandatario añade que a Garzón lo muestran como el alcalde para el posconflicto, pero Cali lo que necesita es una persona que solucione los problemas de hoy y no los del posconflicto. Sin querer meterme en los asuntos internos de la U, pienso que con el aval a Angelino Garzón, el partido queda dividido.
Un político liberal que en el pasado respaldó a Angelino y que pidió no identificarlo, coincide con Cobo en que este no le cumplió a la clase política que lo apoyó y la trató mal. Pero va más allá al decir que las circunstancias de hoy son distintas a las de hace doce años, cuando el hoy exvicepresidente era una novedad y tuvo un éxito arrollador.
Ningún candidato es invencible y Angelino hoy no lo es, más aún después de toda esa indecisión sobre si era candidato en Cali o Bogotá y el ruido con el aval de la U, que le ha generado desgaste, asegura el político, quien cree que la mejor manera de ganarle a Garzón es tener un candidato con propuestas de ciudad y que reúna persas fuerzas, incluidas las políticas, ya que la Alcaldía de Cali no se gana solo con un nombre, por mucho reconocimiento que tenga.
El expresidente de la Asamblea Rubén Darío Agudelo, quien se la jugó por Angelino en 2003, sostiene que él, al igual que otros diputados, esperaban un mejor trato y creían que iba a trabajar de la mano con la Corporación, pero no fue así. Se inventó la Constituyente Social y desconoció la institucionalidad. Y también recuerda que diputados de la época no compartieron el manejo que le dio a la vía Cali-Candelaria, que ha resultado costoso para el Departamento. No obstante, Agudelo reconoce que el gobierno de Angelino fue honesto.
El exdiputado piensa que el exgobernador no es inderrotable. Él tiene buena imagen en la gente, en las bases, pero no entre la dirigencia política y no creo que vaya a tener el pleno respaldo con la polarización que hay y el lío del aval de la U.
Ganar en Cali no es fácil, sostiene el precandidato Carlos José Holguín al explicar que la campaña no ha iniciado y que hay confusión sobre las encuestas, porque con tantos aspirantes son imprecisas y no son la verdad revelada. Están vendiendo la idea de que como Angelino gana los sondeos, ya es el alcalde. Asegurar hoy que hay un candidato inderrotable es un error absoluto.
El concejal y también precandidato a la Alcaldía Michel Maya asegura que Angelino con sus incoherencias ha maltratado su buen nombre y el cariño de la gente, lo que se refleja en su descenso en encuestas. Cali va a tener que elegir entre el futuro y el pasado.
Otra debilidad de Garzón es su estado de salud. No es un secreto que ha padecido fuertes quebrantos y muchos temen que, si es elegido, no pueda concluir su período. Cobo dice que cuestionar la salud del exvicepresidente puede parecer bajo, pero hay que mirarlo, pues para ser alcalde de Cali hay que tener muchas fuerzas y ganas, ya que no se puede administrar desde un escritorio con frases sino que la gente tiene que ver al gobernante al lado.
A la politóloga Rosalía Correa también le genera dudas el desgaste físico que ha sufrido Angelino y sus condiciones de salud para enfrentar una campaña dura como la de Cali.
La otra orilla
Amigos de Angelino Garzón que lo acompañaron en el 2003 se piden sobre qué tan inderrotable es hoy.
El dirigente del Polo Alejandro Ocampo dice que los candidatos que aspiran a medirse con Angelino no tienen con qué derrotarlo, pues les falta experiencia, conocimiento y no han ocupado los cargos de este y por eso ellos lo ven inderrotable. La gente tiene buena imagen de él, les genera confianza y no le veo desgaste.
Un exsecretario de Garzón, quien por razones de su cargo no se puede identificar, añade que este tiene a su favor el acumulado en la vida pública, además de ser un gran demócrata. Nadie es inderrotable y él tiene debilidades, pero el reconocimiento es grande y ha dejado huella. Eso no quiere decir que con eso vaya a ganar, pero puede lograrlo.
Pero no todos en la izquierda ven al exvicepresidente como ganador, ya que al decir de un excongresista, quien también pidió reserva, no está tan fuerte como antes. En sectores de la izquierda hay decepción por las posiciones de Angelino, a quien veíamos como un presidenciable. Me genera dudas su salud, pues una campaña en Cali es muy dura. Si bien es cierto que tiene una gran popularidad, reconocimiento y lidera encuestas, no sé si le quede fácil ganar, asevera.
Para este líder, que fue clave para el triunfo en la Gobernación, Garzón tiene mucho desgaste con la novela del aval de la U y la indecisión entre Cali y Bogotá, más el apoyo del uribismo. Eso le resta y por eso creo que no es invencible. No toda la clase política y empresarial lo va a apoyar. Además, Roberto Ortiz está muy fuerte, concluye.
El País buscó la opinión de Garzón, pero no respondió.