El mayor reto de movilidad en Cali es mantener y captar más usuarios en el MÍO. Esa fue una de las conclusiones de un estudio realizado por el Observatorio de Política Públicas, Polis, de la Universidad Icesi sobre movilidad urbana.

De hecho, el 59 % de los caleños que demandan transporte formal o informal consideran que para estar completamente satisfechos con la movilidad en Cali se necesita que haya mayor cobertura del transporte público.

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La investigación, socializada a El País en el marco de la alianza ‘Los Retos del Nuevo Alcalde’, analizó la problemática de movilidad en Cali desde diferentes perspectivas: los que usan el transporte público formal o informal; los dueños de motos y carros, y los que ofrecen servicios de transporte formal o informal.

“Las deficiencias en la calidad y cobertura del MÍO son los factores que más aquejan a los caleños. La baja cobertura del transporte público ocasiona que las zonas de ladera (Siloé, Meléndez o Terrón Colorado) y el Oriente (Distrito de Aguablanca) estén permeadas por el transporte informal. Cali es una ciudad cuyos problemas de movilidad se concentran principalmente en: congestión vial, baja cobertura del transporte público, ingreso de transportadores informales y carencia de medios de transporte alternativos”, explica Lina Martínez, directora de Polis.

Otro aspecto a tener en cuenta en materia de movilidad es que el caleño promedio está migrando a la moto como medio de transporte.

Según el estudio, el gasto mensual en desplazamiento de una motociclista en la ciudad es en promedio de $105.000 y es mucho menor al gasto mensual en el que incurre un caleño que se desplaza en MÍO, que es de $ 123.000 -cifras 2018-.

Además, si una persona usa una moto, tarda en promedio 11 minutos menos en llegar a su destino principal que si usara un carro y 18 minutos menos en comparación con el MÍO.

La investigación también señala que la disposición a formalizarse de los conductores informales es uno de los grandes retos que tendrá la ciudad, ya que los ingresos promedio mensuales de un conductor de Uber/Cabify o un ‘pirata’ superan en más del doble al ingreso de un caleño promedio.

Es decir, los ingresos promedio mensuales de un conductor de Uber/Cabify son de $2,7 millones; el de un vehículo ‘pirata’ $2,5 millones y el de un mototaxi $1,2 millones. Entre tanto, el ingreso de un caleño promedio al mes es de $1,1 millones.

De igual manera, se pudo establecer que el nivel de satisfacción que tienen los caleños usuarios del transporte informal es de 4.6 entre 10, es decir, el más bajo en comparación con otros medios de transporte formal.

No obstante, los medios informales son más rápidos y eficientes a la hora de movilizar a los caleños. Paradójicamente, a pesar de que los servicios de transportes informales, como los ‘piratas’, son los peor evaluados, el 70 % de los encuestados considera que no es justificable el acoso que hacen las autoridades para su control.

“A propiciar la movilidad sostenible”

Para Luis Macea, profesor de la Universidad Javeriana con doctorado en ingeniería del transporte, son múltiples los retos en movilidad que tendrá el próximo Alcalde de Cali.

“El caos vial, a causa del crecimiento del parque automotor, es uno de los desafíos que tendrá el nuevo Mandatario y por eso hay que evaluar mecanismos para contrarrestar el incremento de los vehículos y motocicletas. Es decir, hay que desincentivar el uso de carros y motos, ya que estos medios de transporte son los que más generan impactos negativos en las vías”, afirma el académico.

De igual forma, Macea sostiene que hay que trabajar duro en uno de los trayectos de mayor congestión en Cali, que es la Avenida Cañasgordas desde la Estación Universidades del MÍO, en la Carrera 100, hasta los centros académicos de la ciudad -trayecto de 2,2 kilómetros-, donde la congestión puede generar demoras de hasta una hora.

“Un desafío para el próximo Alcalde es propiciar la movilidad sostenible, que los viajes que realizan los caleños a través de medios de transporte como la bicicleta sean seguros. Asimismo, propiciar la integración del masivo con las ‘ciclas’. También estamos hablando de fortalecer el MÍO y estimular la micromovilidad, que ya se está manifestando a través de las patinetas eléctricas. Es importante que se comience a desarrollar una infraestructura robusta para los vehículos eléctricos, por los beneficios ambientales que esto trae, pero Cali no está preparada hoy para esto”, concluye Macea.

Posibles soluciones: políticas de movilidad

Uno de los avances de la actual Administración Municipal fue la elaboración del Plan Integral de Movilidad, Pimu, que proyecta la hoja de ruta en el tránsito de la ciudad para los próximos diez años. Sin embargo, contempla medidas que podrían señalarse de impopulares para mejorar el tráfico, como aumentar a dos días la restricción del pico y placa o aplicar dicha medida a las motos.

“Para regular el tráfico, los gobiernos siempre buscan mecanismos de políticas públicas que buscan reducir el número de vehículos que transitan. En Cali, la opción del Municipio ha sido el pico y placa y, más recientemente, la tasa por congestión. A pesar de la impopularidad del pico y placa, hay un porcentaje relativamente alto de favorabilidad de los caleños a esta medida para reducir el tráfico en la ciudad”, manifestó Lina Martínez, directora de Polis.

De esta manera, el 55 % de los caleños tiene una aceptación de la medida del pico y placa, un 54 % estaría de acuerdo con que la misma medida se aplicara a las motos y solo el 21 % apoyaría esta restricción dos veces por semana.

Estos datos resultan relevantes para el próximo Alcalde a la hora de tomar decisiones entorno a la políticas de movilidad que puede aplicar.

“La satisfacción general con la movilidad tiene valores más altos para quienes usan la bicicleta como medio de transporte principal. Invertir en ciclo-infraestructura o ciclo-parqueaderos puede ser un mecanismo de intervención para mejorar la percepción sobre la movilidad en la ciudad. Los usuarios del MÍO tienen el segundo nivel de satisfacción más alto, lo que no es trivial (ver tabla satisfacción según medio de transporte)”, dijo la directora de Polis.