“La Ermita necesita mucho más”. Esa fue la frase que el padre Javier Alvarado usó, luego de oficiar una misa en este templo, para resumir el conjunto de problemas físicos que posee la infraestructura de esta iglesia. La misma que tiene 81 años de historia y que es icono de la capital vallecaucana, pero que a la vez parece estar recibiendo la factura de cobro por su edad.

En esa misma misa, el sacerdote informó a sus feligreses que tuvo que recortar el horario de atención del templo por cuestiones de seguridad, luego de que hace poco más de una semana un hombre vandalizó cerca de once figuras religiosas, sumando más tareas a la lista de pendientes por resolver en este bien de interés cultural de Cali.

Al pisar el templo, es casi imposible no recordar el episodio que dejó a las figuras religiosas en el piso y casi que destrozadas, pero a la vez es difícil ignorar la pintura inflada en algunos sectores de la iglesia, las humedades evidentes y también los vitrales que carecen de iluminación.

“Se tiene mucha necesidad. Están las goteras, plantas que crecen en los techos que hacen necesarios trabajos de sacar esas hierbas, las palomas que hacen mucho daño en la cubierta. Se requiere mucho más trabajo para estar en plenitud. Los vitrales del altar mayor, por ejemplo, no reciben luz natural y el sistema que tenían dejó de funcionar hace un tiempo”, relató el padre Alvarado, a la par que se cerraban las puertas de la parroquia como cumplimiento de la medida de seguridad anunciada.

El Milagroso fue una de las imágenes que tuvo pérdida total durante el sacrilegio. El párroco de La Ermita planea viajar hasta Buga para comprar uno similar y exhibirlo en el icónico templo de Cali. | Foto: El País

Esta realidad evidencia que la situación no ha cambiado mucho desde aquel 2019, año en el que el Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica de la Universidad del Valle hizo un estudio de las condiciones del templo y concluyó, en ese momento, que cerca del 35 % del mismo tenía algún tipo de deterioro.

Algunos años después (cerca del 2022) se planteó una campaña que recibió como nombre ‘La Ermitatón’, con la que se esperaba recoger recursos para el arreglo del templo, pero en ese momento desde la Arquidiócesis de Cali se anunció que en algunos meses solamente se habían recaudado cerca de $ 300.000.

En ese entonces, las autoridades religiosas indicaban que se necesitaban cerca de $ 200 millones para poner a punto La Ermita. En la actualidad no se tiene un presupuesto de lo que requiere la infraestructura para ser arreglada, aunque el actual párroco ya ha hecho algunas gestiones para poder iniciar trabajos en aspectos como la iluminación.

“Yo llevo cuatro meses en La Ermita, no tengo tanto registro de qué ha pasado con cada detalle. Sé que las luces llevan mucho tiempo sin funcionar y que hubo algunas que ya se dañaron. Hoy en día hay cosas más baratas, como las luces LED, para el mantenimiento, pero eso cuesta cerca de $ 10 millones”, dijo el sacerdote.

400 años de historia afectados

El Señor de la Caña es una de las figuras que, aunque no tuvo una afectación mayor, representa un golpe grave para La Ermita en el acto criminal que se presentó hace poco más de una semana, teniendo en cuenta que es una pintura única en el mundo.

Su existencia fue posible gracias a unos indígenas de la finca de Arroyohondo, quienes dijeron haber visto un Cristo con una caña de azúcar recién cosechada sobre una laja de piedra, por lo que procedieron a inmortalizarla. Ya entre los años 1698 y 1699, el pintor italiano Angelino Medoro hizo algunos retoques a esta representación, siendo la única obra que realizó en Cali.

“Esta imagen va a ser intervenida con ayuda del Ministerio de Cultura, porque no se puede intervenir de cualquier manera, ya que no se trata de técnica, sino de estudio. Hay que estudiar los pigmentos para que la imagen vuelva a tener su imagen antigua”, comentó el párroco.

La humedad del templo se concentra en varios sitios, haciendo que la pintura se sople y se caiga con el tiempo. | Foto: El País

Los daños que sufrió fueron algunos rasguños, debido a que el vándalo pateó el vidrio de cristal que la protegía, lo que provocó que ciertas partes perdieran su color.

Del Señor de la Caña también es importante destacar que sobrevivió al terremoto del 7 de junio de 1925, que tumbó el techo y varias paredes de la entonces Ermita, por lo que es considerado un símbolo de fortaleza.

Otra de las imágenes que resultó afectada fue la Virgen de La Dolorosa, que tiene cerca de 300 años de historia y ha sido declarada bien de interés nacional. Sufrió algunos daños en sus manos, perdió uno de sus ojos y se partió una de sus piernas. También será intervenida con apoyo del Ministerio de Cultura.

“Las demás nos han autorizado que veamos con algunos restauradores cuánto nos podría costar. Hay dos que son pérdida total, el Cristo Resucitado y el Milagroso de Buga. Santa Martha queremos restaurarla, porque es significativa. Falta la Virgen de los Remedios, que evaluaremos con una persona la posibilidad de restauración”, agregó Javier Alvarado, párroco de La Ermita.

Aunque son cerca de once imágenes las que fueron afectadas, la prioridad de recuperación está en cinco. El Señor de los Milagros deberá ser comprado nuevamente en Buga, mientras que otras obras están siendo cotizadas con personal que tiene amplia experiencia en este tipo de labores.

“No se trata de escoger a cualquiera que sepa hacer este trabajo, sino que tiene que haber una hoja de vida que certifique que tiene buena experiencia y buenos resultados. La persona con la que quiero reunirme para esto ya ha trabajado en La Catedral de Cali, ha hecho un buen trabajo, sé que trabaja en San Francisco y dicen que están contentos con su trabajo”, precisó el sacerdote.

El Señor de la Caña sufrió rasguños, debido a los trozos de vidrio que impactaron contra él. Esta es una pieza que tiene más de 400 años de historia y es única en el mundo. | Foto: El País

Subrayó que hasta ahora no se tiene estimado el costo total de la restauración de las imágenes, ya que todo dependerá del estudio de los restauradores, el tipo de materiales que requieran y el tiempo que podrían tardar en arreglarlas.

¿Qué ayudas se tendrán para la intervención?

El padre Alvarado contó que tuvo una reunión con los devotos de la Virgen de Santa Marta, y estos manifestaron su compromiso para aportar económicamente a la restauración de esa imagen.

Esa estatua sufrió afectaciones en la cabeza y la base y perdió una de sus manos. El aspecto positivo es que el rostro no alcanzó a tener daños.

Por otra parte, el párroco comentó que ha recibido apoyo de la Alcaldía de Cali desde el momento en el que ocurrió la vandalización de las imágenes, pero que este no ha sido es económico.

El País se comunicó con la sede del Gobierno Distrital para indagar cuál es la ayuda que ofreció para este tema, y desde la Subsecretaría de Patrimonio, Bibliotecas e Infraestructura Cultural se puntualizó que fue un acompañamiento.

“Hicimos visitas técnicas y el diagnóstico especial para poder levantar la información. Asimismo, hay procesos de reclamación que se deben dar con la aseguradora, por lo que hemos dado todo el acompañamiento para que esto se efectúe”, expresó Julián Arteaga, titular de esa dependencia.

El sistema de iluminación de los siete vitrales del Altar Mayor están fuera de servicio. | Foto: El País

En cuanto a las razones por las que no se ha brindado una ayuda económica, aclaró que “La Ermita es un bien privado de la Arquidiócesis de Cali, y es a ellos quienes les compete la custodia y el cuidado de los bienes. Por competencias, nos queda complejo invertir recursos en un predio que es de un privado”.

Este es un obstáculo que ya se había cruzado en años anteriores, haciendo que incluso cerca de mil millones de pesos anunciados por la Alcaldía pasada para los arreglos de esta iglesia no fueran posibles de ejecutar. Por ello, el entonces Mandatario caleño planteó comprar La Ermita, arreglarla y posteriormente entregarla en comodato.

La propuesta del entonces alcalde Jorge Iván Ospina fue escuchada en su momento por la Arquidiócesis de Cali, pero al poco tiempo fue rechazada.

Ahí, la Arquidiócesis planteó presentar la situación de La Ermita al Ministerio de Cultura, a la par que se le planteó al Gobierno caleño declarar este templo como un atractivo turístico, para así poder tener mayores facilidades de inversión por parte del Municipio.

La Ermita tiene más de 80 años de historia. | Foto: El País

Por lo pronto, desde la actual Administración Distrital se recordó que ya pusieron los ojos con anterioridad en la situación de La Ermita, y que por eso se gestionó una forma para poder tener intervenciones urgentes.

“A mediados del 2024 (para la COP16) se hizo una gestión, a través de Cocrea, para unas intervenciones de primeros auxilios que tenían que ver con pintura general. Se hizo el proceso de acompañamiento con privados, y la ejecución de estos fue realizada por entidades que hacen parte de la Arquidiócesis”, afirmó.

Se espera que en los próximos días se tenga más información sobre los costos de la restauración de las imágenes (los cuales podrían ser elevados), mientras desde algunos sectores se pide a la Alcaldía de Cali y al Gobierno Nacional que ponga los ojos en La Ermita, el templo que adorna con su belleza externa al Bulevar del Río, pero que con su deterioro interno pone a sufrir a la comunidad religiosa de la capital del Valle.

Debido al reciente acto vandálico, La Ermita tuvo que recortar su horario de atención a los feligreses. | Foto: El País