El País tuvo acceso en exclusiva a la grabación de una cámara de fotodetección en la Autopista Suroriental, la cual captó el momento exacto en que el conductor en fuga embistió violentamente a varios motociclistas.
Esta nueva prueba audiovisual complica la situación judicial jurídica del conductor del furgón de placas JTZ 554, quien la noche del jueves 14 de mayo protagonizó una temeraria persecución que dejó seis personas lesionadas y múltiples daños materiales.
Es importante destacar que la grabación, obtenida gracias al monitoreo técnico del Centro de Diagnóstico Automotor (CDAV), revela que el conductor no intentó frenar o evitar chocar a los motociclistas. Asimismo, evidencian que se encontraba haciendo maniobras peligrosas a una alta velocidad, excediendo los límites permitidos.
De acuerdo con Diana Carolina Reina, gerente de la entidad, el material probatorio aporta dos elementos fundamentales que agravarían la imputación de cargos.
“Algo que le agregaría al caso es que no solo conducía bajo los efectos del alcohol, sino que excedía notablemente la velocidad permitida para esa zona urbana. Justo teníamos una cámara en uno de los puntos afectados y, al revisar los registros, pudimos ver cómo colisiona una de las motocicletas. Este material ya ha sido dispuesto para que sirva dentro del proceso penal”, confirmó Reina a El País.
En las imágenes se puede observar cómo se vivió la situación en la Calle 10 con Carrera 45, sobre las 10:00 p. m., cuando varios motociclistas se movilizaban por la importante arteria vial cuando, de un momento a otro y de manera abrupta, entra en cuadro el furgón, el cual avanzaba a una velocidad notablemente superior a la de los demás vehículos.
El video también evidencia que, tras el choque, el conductor del furgón no tuvo la intención de bajar del carro o, por lo menos, disminuir la velocidad, sino por el contrario, aceleró aún más.
Es importante tener en cuenta luego de varios minutos de persecución, las autoridades lograron detener el vehículo y, luego de realizar las respectivas pruebas, se dictaminó que el conductor se encontraba bajo el efecto de bebidas embriagantes, por lo que fue recluido y dejado a disposición de la Fiscalía para iniciar su proceso judicial, donde se determinará su responsabilidad.
Aunque el caso comenzó como un accidente de tránsito con lesionados, la situación del conductor se complicó. Expertos señalan que manejar ebrio, ir a toda velocidad, escapar y dejar a los heridos tirados son razones suficientes para que la Fiscalía lo acuse de un delito más grave.
Las seis víctimas, por su parte, se recuperan en centros asistenciales de la capital vallecaucana.