El terremoto ocurrido la semana pasada ha dejado numerosos daños estructurales en viviendas, edificaciones y locales comerciales, que han tenido que ser evaluados por ingenieros y expertos para analizar su habitabilidad.

Por ello, a pesar de que las estructuras deben ser visitadas por los expertos, la ciudadanía debe tener ciertas precauciones al habitar casas o edificios, mientras esperan a que la Administración Distrital envíe al profesional encargado de dar su consideración.

En diálogo con El País, Iván Fernando Otálvaro Calle, doctor en Geotecnia, magíster en Ingeniería - Geotecnia, dio una serie de recomendaciones para que las familias tengan precauciones.

Quienes tuvieron daños en sus viviendas podrán reclamar las cesantías para reconstruirlas, dice Asofondos. | Foto: El País

“Lo primero que se debe hacer es observar el exterior de la casa, verificar que no haya derrumbes, que no haya elementos de la fachada que se hayan desprendido y verificar que las estructuras vecinas no están afectando la estructura”, indicó.

El experto explicó que luego se hacer esa primera verificación, los ciudadanos deben revisar el interior de la vivienda, partiendo desde las cubiertas para conocer si hay o no desprendimientos, así como los pisos y las paredes.

Es difícil que en un movimiento tan fuerte como el que tuvimos, una magnitud de energía de 7.4, no haya daños. Cuando esos daños son pequeñas fisuras, es decir, pequeñas grietas que no permiten medir la abertura, ya sea en muros o paredes, pueden ser normales”, dijo.

Sin embargo, detalló que “cuando esas fisuras ya se han abierto y se dan en pórticos o en nudos en los que se conectan las vigas con las columnas, o desplomes en muros, lo mejor es acudir a la consulta, que es la inspección visual que pueda hacer un ingeniero estructural”.

Terremoto en el Valle, Trujillo | Foto: Gobernación del Valle

Además, teniendo en cuenta que gran parte de las viviendas o estructuras en general no han sido construidas apegándose a las normas de sismo resistencia, el experto aclaró que se pueden hacer modificaciones para cumplir con esas reglas.

“Muchas de nuestras viviendas, ni siquiera hablando de los edificios altos, sino que las casas de uno o dos pisos son de autoconstrucción. En 1998, la NSR (es decir, el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente) determinó un título específicamente para ese tipo de viviendas y hay unos elementos de resistencia sísmica mínimos, por lo que hay muchas casas que sí se pueden actualizar”, anotó.

Otálvaro también mencionó que, aunque las casas no tengan esas condiciones, no significa que se vayan a caer o se deban demoler, poniendo como ejemplo las viviendas al oriente de Cali, donde no hubo mayor número de afectaciones.