Cali continúa diversificando sus alternativas de turismo sostenible con iniciativas que conectan a los visitantes con la naturaleza y las comunidades locales. Por ello, el senderismo nocturno ha ganado protagonismo en los últimos meses, posicionándose como un plan innovador y cada vez más solicitado.
La actividad se desarrolla en el sector de Pance, específicamente desde la vereda San Francisco, donde cada viernes grupos de caleños se reúnen para recorrer senderos naturales en horarios poco habituales.
Esta propuesta no solo brinda una experiencia diferente, sino que también responde al creciente interés por actividades responsables con el entorno, en las que los asistentes disfrutan una combinación de tradiciones locales y conexión con la naturaleza.
¿De qué se trata?
La caminata es guiada por César Conde, líder comunitario y fundador del colectivo de turismo César Camina, quien organiza recorridos con grupos limitados cada semana. Esta restricción, que establece un máximo de entre 20 y 25 personas, busca garantizar una experiencia más controlada y reducir el impacto ambiental.
El trayecto tiene como destino dos puntos reconocidos del sector: la Cascada de la Esmeralda y la Cascada de las Brisas, conocidas también como las Cascadas de los Pelongos. Se trata de una caminata clasificada en nivel 2 de dificultad, lo que la hace accesible para personas con una condición física básica, aunque exige preparación mínima.
Los participantes deben contar con linterna tipo minero, calzado adecuado y disposición frente a posibles cambios climáticos, como las eventuales lluvias.
El recorrido inicia entre las 7:00 y 7:30 p.m. desde la zona de parqueo y se extiende hasta aproximadamente las 10:30 u 11:00 p.m. Este horario permite explorar un entorno natural que rara vez se recorre de noche, lo que transforma la experiencia en una actividad diferente dentro de la oferta turística local y sus planes tradicionales.
Un plan diferente
Además del componente paisajístico, la caminata ofrece la posibilidad de observar especies propias de la vida nocturna. Durante el recorrido es posible avistar animales como armadillos, zorros y, en algunas ocasiones, tarántulas que se encuentran en los alrededores del sendero.
La limitación de cupos también responde a la necesidad de proteger estos ecosistemas, evitando la contaminación sonora y minimizando la alteración de los hábitats naturales.
Cabe mencionar que esta propuesta ha sido difundida a través de contenidos digitales, donde su promotor, conocido por su trabajo en ecoturismo en el Valle del Cauca, ha visibilizado rutas de senderismo, ríos y experiencias similares en la región.
De igual forma, el influencer abarca una amplia variedad de rutas y planes de interés para quienes buscan practicar deporte y vivir experiencias diferentes en el Valle del Cauca.