La controversia por la designación del próximo jefe del ente de control en la capital del Valle del Valle del Cauca ha escalado hasta el Congreso de la República. El Representante Hernando González, durante una sesión plenaria de la Cámara, lanzó una contundente advertencia sobre lo que calificó como un proceso viciado por intereses particulares.
Según el congresista, el Concejo de Cali estaría incurriendo en un “desacato” a las órdenes judiciales y en una extralimitación de funciones al intentar anular un proceso de selección que, hasta la fecha, goza de plena legalidad.
González expresó su desconcierto ante el cambio de postura de varios cabildantes. Según el legislador, concejales que llevan más de cuatro años en la corporación hoy cuestionan un procedimiento que ellos mismos avalaron en el pasado para otras elecciones.
Para el Representante, resulta sospechoso que lo que antes se consideraba un trámite lícito, ahora sea señalado como incorrecto por los mismos protagonistas, sugiriendo que existe un “tufillo” de opacidad detrás de estas decisiones administrativas.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia radica en la intención de la Mesa Directiva del Concejo de “subsanar” el proceso actual. González sostiene que este término es un eufemismo para ocultar una revocatoria ilegal de la lista de elegibles.
El congresista recordó que no existe ninguna providencia judicial que haya declarado la nulidad de la terna actual, por lo cual los actos administrativos previos mantienen su presunción de legalidad y fuerza ejecutoria, impidiendo que el cabildo los desestime por simple voluntad política.
La preocupación del congresista también se extiende al manejo de los recursos públicos. Al parecer, dentro del Concejo ya se habla de contratar una nueva universidad para reiniciar el proceso desde cero.
Esta acción representaría un evidente detrimento patrimonial, dado que la ciudad ya invirtió recursos en un concurso de méritos que sigue vigente. El Representante cuestionó por qué se pretende gastar nuevamente dinero de los contribuyentes en un trámite que ya fue ejecutado el año pasado.
Además de las implicaciones financieras, la denuncia sugiere un escenario de presunta corrupción. González mencionó que se escuchan rumores sobre nombres ya seleccionados para la terna y el cargo de Contralor, antes siquiera de que se defina el nuevo rumbo del proceso.
Estas maniobras, según el legislador, buscan “tumbar” la selección legítima para favorecer a fichas políticas específicas, lo que empaña la transparencia que requiere la elección del máximo organismo de control fiscal del distrito.