Han pasado varios días desde el terremoto registrado el 10 de agosto y las labores de recepción, clasificación y preparación de ayudas continúan en el centro de acopio de la Unidad Deportiva Alberto Galindo, en Cali.
Allí, los voluntarios que permanecen desde los primeros días hacen un llamado a la ciudadanía para que vuelva a sumarse a estas jornadas y aporte algunas horas de su tiempo.
El flujo de personas que llega diariamente al centro de acopio disminuyó de manera considerable. De acuerdo con Andrés Darío Ospina, conocido como ‘Mapú’ y coordinador de bienestar del voluntariado, durante los primeros días llegaron a reunirse entre 1.000 y 1.100 personas por jornada. Actualmente, la cifra se ubica alrededor de las 350.
Esta reducción ocurre mientras continúa la llegada de suministros provenientes de distintos lugares. Los voluntarios tienen a su cargo descargar, clasificar y preparar las ayudas para su posterior entrega a las comunidades afectadas, por lo que la menor cantidad de personas disponibles hace más exigentes las jornadas.
“Necesitamos voluntarios; necesitamos manos”, explicó Any Palacios, estudiante de medicina y coordinadora del área de pañales del centro de acopio.
La voluntaria recordó que durante los primeros días las filas de personas interesadas en colaborar eran extensas, pero después de más de una semana la asistencia comenzó a disminuir.
El centro mantiene dos franjas principales para quienes quieran participar: de 8:00 de la mañana a 12:00 del mediodía y de 2:00 de la tarde a 8:00 de la noche. Las jornadas pueden prolongarse cuando se presentan llegadas nocturnas de donaciones.
Desde la coordinación del voluntariado también se entregaron recomendaciones sobre las condiciones necesarias para realizar las actividades. Se requiere disposición para el trabajo físico, incluida la posibilidad de cargar elementos, además de resistencia para jornadas que pueden demandar varias horas de esfuerzo.
Durante las jornadas, los voluntarios cuentan con alimentación e hidratación, mientras las tareas se distribuyen de acuerdo con las necesidades que surgen en el centro de acopio.
Las personas que no puedan participar directamente también tienen la posibilidad de contribuir mediante la donación de elementos. Carlos Quintero, uno de los voluntarios que continúa apoyando las labores, destacó que tanto las ayudas como el tiempo de quienes decidan quedarse a colaborar son recibidos en el centro.
Aunque la primera fase de atención de la emergencia ya terminó, el proceso de recuperación de las comunidades afectadas continúa. Por eso, desde el centro de acopio se insiste en mantener activa la participación ciudadana durante los próximos meses.
Quienes quieran aportar pueden donar elementos o acercarse a la Unidad Deportiva Alberto Galindo para vincularse como voluntarios.
“Esto no es una tragedia de una o dos semanas o de un mes. Esto seguirá por meses”, señaló Palacios.
Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.