En un esfuerzo por saldar deudas históricas con los sectores más vulnerables de la capital del Valle, la Administración del alcalde Alejandro Eder anunció una hoja de ruta para el año 2026 en materia de vivienda y servicios públicos.
La meta es clara: intervenir 14 nuevos asentamientos para iniciar su proceso de formalización, permitiendo que la inversión estatal llegue finalmente a territorios que por décadas han estado en la informalidad.
Esta iniciativa se enmarca en la estrategia ‘Mi Hábitat’, liderada por la Secretaría de Vivienda Social y Hábitat Distrital.
El objetivo principal es transformar lo que técnicamente se denominan “asentamientos humanos precarios” en barrios con plenos derechos, integrándolos oficialmente al desarrollo urbano de la ciudad.
Un cambio de ritmo en la gestión
El balance presentado por la Alcaldía muestra un cambio significativo en la velocidad de estos procesos.
Mientras que entre 2017 y 2023 solo se lograron legalizar cuatro asentamientos (todos en la Comuna 18), la actual administración se ha fijado el reto de intervenir 40 sectores entre 2024 y 2027.
El año 2025 cerró con hitos importantes, como la radicación de solicitudes para nueve asentamientos, destacándose el caso de El Realengo, en la Comuna 1.
Este sector es el más grande atendido hasta la fecha, con una extensión de 13 hectáreas y cerca de mil predios que ahora ven más cerca la posibilidad de ser reconocidos legalmente.
Para mediados de este 2026, la expectativa es que al menos cinco asentamientos completen su legalización definitiva, incluyendo a Villa Mercedes, Villa Mercado (Comuna 21) y Sardi Charco Azul La Pajarera (Comuna 13), los cuales ya cuentan con resolución de inicio.
¿Qué gana una comunidad al ser legalizada?
Para el ciudadano común, la legalización urbanística es la llave que abre la puerta a los servicios del Estado.
“Legalizar un asentamiento significa regularlo para que el Distrito pueda invertir recursos públicos en ese territorio, construyendo parques, escuelas o redes de alcantarillado”, explicó María del Mar Mozo, secretaria de Vivienda.
El proceso, que es totalmente gratuito para la comunidad, consta de varias etapas:
- Acercamiento social: Diálogo con los vecinos para conocer sus necesidades.
- Estudios técnicos: Levantamientos topográficos y diagnósticos socioeconómicos.
- Viabilidad: Planeación revisa la información y da el aval.
- Formulación: Se definen las obras prioritarias para el barrio.
El panorama de la informalidad en Cali
Actualmente, la ciudad tiene identificados cerca de 282 asentamientos precarios, divididos en tres categorías: 193 de “desarrollo incompleto” (principalmente en ladera y oriente), 70 barrios que, aunque legales, carecen de infraestructura básica, y 18 centros poblados en la zona rural con servicios deficientes.
“Cada asentamiento es un proyecto distinto, con realidades sociales y técnicas particulares”, señaló Juan Carlos Guerra, subsecretario de Mejoramiento Integral y Legalización.
Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.