Dos meses después del terremoto que sacudió a Cali, la ciudad transita una fase de estabilización que combina urgencia humanitaria, evaluación técnica y propuestas de reconstrucción con visión de futuro.

En los conversatorios celebrados esta semana, autoridades, académicos y representantes del sector privado coincidieron en que la respuesta inicial marcada por la solidaridad ciudadana y la articulación entre gremios y la Alcaldía debe ahora transformarse en planes concretos de vivienda, refuerzo estructural y reactivación económica.

La secretaria de Desarrollo Económico, Mabel Lara, resumió la transición: “Esto es como una maratón en donde corremos los primeros kilómetros, rendir cuentas, es decir, qué ha pasado con la plata, qué ha pasado con las ayudas y decirle a la gente dónde están, por ejemplo, los 230 mil millones que se comprometió la empresa privada para la reconstrucción de la ciudad”.

Además, la funcionaria subrayó que buena parte de esos recursos serán ejecutados por el sector privado, y advirtió sobre dos problemas inmediatos: la alta demanda humanitaria y la incertidumbre de miles de hogares.

“Hoy tenemos al menos 22 mil familias que no tienen dónde vivir; se preguntan si su casa será reconstruida y cuándo tendrán vivienda”, dijo, y recordó que la atención alimentaria sigue siendo crítica: “todavía necesitamos 20 toneladas diarias para atender a los damnificados”.

Vivienda y humanitario: la prioridad tras el terremoto que dejó a miles desplazados | Foto: El País

En materia técnica, la Secretaría de Vivienda reportó avances en la evaluación de edificaciones. María del Mar Mozo explicó que se han recibido 14.000 registros de afectación y realizado unas 5.000 visitas técnicas; más de 8.000 viviendas están en evaluación y cerca de 3.000 han pasado a estudios de fase dos junto con Pacífico.

Cada edificación sigue una de tres rutas: demolición, mejoramiento estructural o declararse habitable. La prioridad, según Mozo, es proteger a las familias que no cuentan con seguros ni recursos para reparar sus viviendas.

Los análisis sísmicos presentados por la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática de la Universidad del Valle advierten que las mayores afectaciones se concentran en construcciones anteriores al código sismorresistente de 1998.

Albert Ortiz señaló amplificaciones sísmicas en el norte y el sur de la ciudad y estimó que las edificaciones privadas antiguas podrían superar las 50.000 unidades. La propuesta técnica es priorizar el reforzamiento según criterios de amenaza, vulnerabilidad y exposición, y avanzar en la microzonificación para definir dónde no es seguro volver a construir.

Por otro lado, el sector privado y las plataformas tecnológicas también han jugado un papel activo. En el panel de gremios, se destacó la creación de un fondo de $16.300 millones para capital semilla en especie a unidades productivas y nuevas líneas de crédito para comercios afectados.

Cali estabiliza su emergencia: 22.000 familias sin hogar y planes para la reconstrucción | Foto: El País

Alejandro Galvis, director de Rappi Colombia, reportó que identificaron 436 restaurantes afectados en las ciudades impactadas, 210 de ellos en Cali; en la capital vallecaucana los establecimientos han recuperado en promedio el 84 % de sus ventas previas, aunque 15 operan con cocinas cerradas y 27 no han reabierto.

La reconstrucción de la ‘Sucursal del Cielo’ será un proceso largo que requiere mantener el capital social demostrado el 10 de agosto y canalizarlo hacia soluciones habitacionales, colegios y centros de salud que hagan de Cali una ciudad más segura y económicamente activa.