Cali
Mábel Lara habla sobre su rol en la Alcaldía: “Lo más responsable por Cali es terminar lo que vine a hacer”
La asesora de proyectos estratégicos de la Administración Distrital aclara las investigaciones de la Contraloría. Dice que no piensa en una candidatura a la Alcaldía y asegura que no es el poder detrás del mandatario local, Alejandro Eder, como muchos insinúan.
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5 de jul de 2026, 12:32 p. m.
Actualizado el 5 de jul de 2026, 12:58 p. m.
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Desde que dejó la Secretaría de Desarrollo Económico de Cali, el nombre de Mábel Lara sigue ocupando un lugar central en las conversaciones sobre la administración del alcalde Alejandro Eder.
En entrevista con El País, Lara explica cuál es el cargo que desempeña actualmente dentro de la Alcaldía, responde a los cuestionamientos por los procesos de control fiscal, fija su posición política y desmiente que sea “el poder detrás del poder” en la Administración. Además, habla sobre los rumores de una aspiración a la Alcaldía de Cali.
¿En qué se está desempeñando hoy Mábel Lara? Porque hay confusión después de que usted salió de la Secretaría de Desarrollo Económico...
Yo empecé en este ejercicio con Alejandro Eder, que me invitó a ser la secretaria de Turismo. Yo digo que con la excusa de ayudar a montar nuestra COP16, como hicimos en la Secretaría de Turismo en su momento, y trabajar desde ahí todo el desarrollo de la Marca Destino, que está ya muy posicionada, que es ‘Cali es donde debes estar’.
Después, el Alcalde hace unos cambios y me nombra secretaria de Desarrollo Económico, pero sigo manejando Turismo durante seis meses en la encargatura, bajo la visión que tiene de que Turismo y Desarrollo Económico tienen que estar muy de la mano. Luego estuve en Desarrollo Económico y, desde mi experiencia en medios de comunicación y como vicepresidenta de asuntos corporativos y de gobierno, el Alcalde me pide estar más cerca alrededor de los proyectos estratégicos. Y de algo que he llamado reputación para el desarrollo. Eso es cuidar a Cali desde la visión de inversión, posicionamiento internacional y la empleabilidad y desarrollo local.
¿En qué estoy ahora? En un cargo de asesoría alrededor de los proyectos estratégicos de ciudad. Un poco enredado, pero esa es la claridad de todo lo que he hecho en estos casi tres años de trabajo.

Acaba de darse un nuevo cambio de gabinete en la administración de Alejandro Eder. ¿Cuál es la razón de hacer esto a 18 meses de terminar su gobierno?
Ha sido una decisión total del Alcalde. Tanto, que hasta el último momento nos dimos cuenta de cuáles iban a ser no solo los reemplazos, sino las modificaciones que él iba a hacer en su gabinete. Desde allí, lo que hemos entendido es que él quería, en el último tiempo que tiene una administración como esta, hacer las modificaciones y un timonazo también en respuesta a un nuevo Presidente.
Es bueno. Aquí hay otras dinámicas políticas y de ejecución que deben acelerarse y, desde allí, con el muy buen rendimiento de muchos de los funcionarios que acaban de salir, es como una última etapa para dar resultados, especialmente porque la promesa de valor de esta Administración ha sido reconciliar a Cali, renovar a Cali y entregarles obras de infraestructura desde la visión de desarrollo.
Los funcionarios y yo hemos aprendido en este tiempo en lo público. Somos unas fichas y el dueño del aviso, que es en este caso el señor Alcalde, lo que ha dicho es: “Yo quiero jugar de esta manera. Y para hacerlo, pues quiero estas personas a cargo de las carteras”.

Hay unas investigaciones de la Contraloría de cuando usted fue secretaria de Desarrollo Económico, ¿cómo responde a ellas?
Se han activado una cantidad de señalamientos no solo injustos, sino descontextualizados. En el ejercicio de la Secretaría de Turismo y de la de Desarrollo Económico, tal vez firmé unos 2000 contratos. Y eso significa que quienes hemos asumido este rol desde lo público sabemos que vamos a estar siendo escrutados y que cada año nos hacen auditorías.
No me siento atacada o no siento que es en contra de Mábel Lara. Lo que sí creo es que hay un patrón de desprestigio que nace desde la función pública misma de aquí. Es muy llamativo que hallazgos administrativos que se resuelven con plan de mejoramiento se filtren. Yo empecé mi gestión en el 2024 y desde allí cualquier cosa están buscando, pero acuérdense de que son hallazgos administrativos, que no son sanciones, que hay un debido proceso. Pero es el juego de la política. Faltaba más que uno se ponga nervioso frente a esto.
Yo lo entiendo, soy superrespetuosa de los entes de control, es la dinámica de este ejercicio, pero lo que sí no acepto es el patrón de desprestigio. Uno dice listo, pues sacan los hallazgos, pero no tengo a quién decirle: “venga, usted no me ha llamado como contrafuente”. Tengo derecho además a decirle que eso que está diciendo no es cierto y desde allí hay como un patrón de viralizar la información y luego la replica otro portal y otro y uno dice: “Pero a quién le pongo mi queja”.
Yo sé que si usted saca algo en El País, como directora, le digo: “Vicky, usted no ha hecho un ejercicio pleno desde la libertad de preguntarle a la contrafuente, o sea, a mí, a la afectada”. Pero con otros medios o portales no hay con quién hablar para pedir rectificación o decirle “venga le cuento qué fue lo que pasó”. Entonces sí debo dejar ese llamado de atención, es un patrón de desprestigio que mantiene la ciudad.
Hay una investigación de la Contraloría por hallazgos en un contrato por $12 mil millones durante su paso por Desarrollo Económico. ¿Qué tiene que decir frente a esto?
Dos cosas, que el hallazgo no es a Mabel Lara, es a mi supervisor. Sin embargo, yo era la secretaria de Desarrollo Económico. En los procesos contractuales hay una etapa donde interviene el ordenador del gasto y en otra la supervisión. Y frente a esto tengo que decir que la Contraloría ya dijo que no hubo detrimento patrimonial ni hay un riesgo fiscal. Es un hallazgo frente al supervisor en el seguimiento.
Pero de nuevo la gente empieza a malinterpretar lo que sale en redes sociales, en los portales. Entonces dicen que se usó Capital Semilla para comprar neveras. Pero es que eso es Capital Semilla, que frente a un proyecto de trabajo que presenta cada uno de los microempresarios, se les pregunte qué necesitan para seguir avanzando y a veces es un horno para hacer mejores tortas o comprar cosas tan básicas como un computador para hacer mejores diseños. Eso es el origen de Capital Semilla.

Pero cuando usted ve los titulares, no sabe quién está detrás del portal, entonces a quién le dice: “Venga le explico qué es Capital Semilla, qué es un hallazgo disciplinario frente al supervisor, ni siquiera frente a mí”. No hay con quién hablar.
De usted se ha dicho que es de izquierda, que es de extrema derecha, que está con unos, que está con otros. ¿Cuál es su posición política?
Cuando dicen que soy de un lado o del otro, me encanta, porque yo soy una mujer liberal y de centro liberal. Ese centro maltratado que además nunca sirve, no existe, pero en elecciones todo el mundo quiere tenerlo cerca porque es el que decide. Yo pertenezco a ese grupo ideológicamente. La tibieza no ha sido, porque tomo partido cuando me toca tomar partido. Si me pregunta ideológicamente qué siento, creo en la libre empresa, pero también en la necesidad de la justicia social. Y creo profundamente en la agenda social. Considero que, ante la necesidad, hay que atender socialmente a las poblaciones, a las comunidades, pero respeto mucho a los empresarios y a los microempresarios, tengo una visión de la seguridad también.
Entonces, ¿dónde está Mábel ideológicamente? Soy una mujer liberal y además nací en Puerto Tejada, soy nortecaucana, donde mis viejos sacaban el trapo rojo. Pero tengo una obsesión también por las ciudades desarrolladas, por la tecnocracia.
Yo me he formado; la gente piensa que solamente estuve en pantalla un tiempo. Pero estudié en el exterior innovación para el desarrollo de América Latina, soy politóloga internacionalista, soy gerente en desarrollo social. Tengo muy clara mi agenda afro y, si me pregunta, tengo un propósito de vida sobre lo que significa ser una mujer negra.
Entonces, ¿dónde estoy yo? En el radical centro que toma partido cuando tiene que juntarse uno. Eso define un poco lo que yo he sido: si algo soy, es liberal, pero de las banderas liberales de verdad.
¿Usted va a ser candidata a la Alcaldía de Cali?
Esa es una pregunta que me hacen mucho y es muy irresponsable que se planteen esas conversaciones todavía, con tanto camino para andar. La gente da por hecho que hacer mi gestión, a lo que me trajo Alejandro Eder, es hacer campaña. Yo lo que sí sé es que, después de que me fui del periodismo, decidí trabajar en esto seriamente. Por eso la gente reconoce que después de mi campaña al Senado me mantuve en la función de lo público y ahí el Alcalde me dijo: “Usted quiere hacer servicio público, venga, ayúdeme a hacer la COP16 y entro a la Administración regresando de Bogotá”.

La respuesta frente a eso es: Yo necesito hacer un buen trabajo de gestión, precisamente desde este performance que ya no pasa solamente por el periodismo, pero creo que en esa visión de servicio público estoy haciendo la tarea. Soy una mujer resolutiva, que hace gestión y para mí lo más importante y lo más responsable por Cali es terminar de hacer lo que vine a hacer.
Hay quienes aseguran que usted es el poder detrás del poder de Alejandro Eder, que usted quita y pone funcionarios, que usted toma decisiones. ¿Qué tan cierto es esto?
No es cierto. El Alcalde toma sus propias decisiones. El Alcalde tiene un número de asesores muy amplio, que consulta en diferentes temas. A mí el Alcalde me consulta en temas de estrategia, de narrativa pública, que es mi experticia por mis 30 años de servicio en medios de comunicación, y creo que frente a mi gestión tiene una valoración también de mi ejercicio de gestora.
Yo creo que estoy cargando un poco con esa enorme visibilidad mediática que me antecede al llegar a lo público en mi ciudad. No hay nada más alejado de la realidad. Es incluso irrespetuoso frente a los que sí toman las decisiones de la estrategia política en la Administración.

Directora de El País, estudió comunicación social y periodismo en la Pontificia Universidad Javeriana. Está vinculada al diario EL País desde 1992 primero como periodista política, luego como editora internacional y durante cerca de 20 años como editora de Opinión. Desde agosto de 2023 es la directora de El País.
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