A las 7:34 de la mañana del 10 de septiembre, Cali hizo una pausa. Exactamente un mes después del terremoto de magnitud 7,4, las campanas de las iglesias sonaron 154 veces, una por cada persona fallecida, en una expresión colectiva de memoria.

La Alcaldía Distrital y la Iglesia Católica lideraron este homenaje a las víctimas del terremoto, que convocó a autoridades y ciudadanos de toda la ciudad en un momento de 90 segundos.

Homenaje a las víctimas del terremoto en la Parroquia María Inmaculada, en el sur de Cali, con participación del alcalde. | Foto: Captura de pantalla redes sociales X@lafm

La dimensión de la tragedia quedó expresada en sus cifras. Según el balance oficial de la Administración Distrital, 88 personas fueron rescatadas con vida y 154 perdieron la vida. Otras 1.517 resultaron heridas.

Más de 12.000 edificaciones sufrieron afectaciones y 24 colapsaron por completo. La emergencia también impactó 246 instituciones educativas oficiales, 218 IPS y 15 espacios de infraestructura cultural. También murieron 46 animales de compañía.

Las campanas de iglesias de Cali sonaron durante 90 segundos como homenaje a las víctimas del terremoto del 10 de agosto. | Foto: Captura de pantalla redes sociales LaFM

El alcalde Alejandro Eder lideró el acto de conmemoración. “Este 10 de septiembre es un día para recordar a quienes perdimos, para abrazar a sus familias y para reconocer el dolor que todavía sentimos como ciudad. Cali somos todos, y así como estuvimos juntos en las horas más difíciles, tenemos que seguir unidos para sanar esta herida”, afirmó Eder, quien convocó a los caleños a mantenerse unidos en la recuperación.

Un mes después, la Administración Distrital reporta avances concretos. Más de 11.100 familias quedaron registradas en el Registro Único de Damnificados (RUD) para acceder a los apoyos económicos del Gobierno Nacional.

Se gestionaron más de 700 toneladas de ayuda humanitaria, de las cuales 475 toneladas fueron entregadas a comunas como la 3, 5, 17, 18 y 19. Más de 500 personas fueron trasladadas a hoteles para recibir alojamiento temporal mientras avanza la recuperación de sus viviendas.

En materia de infraestructura, el edificio María Mercedes Lloreda fue demolido el 7 de septiembre, convirtiéndose en la primera estructura derribada tras el terremoto, con otras 10 edificaciones pendientes de demolición.

La UAESP ha recolectado más de 100.000 toneladas de escombros en toda la ciudad. De los 56 cierres viales registrados el 10 de agosto, 43 fueron levantados. La operación del sistema MÍO se normalizó, aunque el MÍO Cable permanece suspendido.

El alcalde Eder describió los desafíos pendientes: articular soluciones de vivienda definitiva con el sector privado y el Gobierno Nacional, actualizar la microzonificación sísmica de Cali y adelantar estudios de vulnerabilidad que fortalezcan la capacidad de respuesta ante futuras emergencias. “Queremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que los caleños estamos todos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, afirmó Eder al cumplirse el primer mes de la tragedia.