La Alcaldía de Cali llevó a cabo la realización del primer taller de co-creación ciudadana que derivó en la entrada de la segunda fase técnica del proceso de la transformación del Parque del Perro, ubicado en el suroeste de la ciudad.
Esta iniciativa tiene como objetivo rediseñar el uso del espacio público, basándose en las necesidades reales de quienes habitan y transitan alrededor de la zona. Es liderado por la Fundación Sura en articulación con el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma).
Hace ya más de un año, Sura asumió la administración y el cuidado del parque bajo el programa de ‘Adopción de Zonas Verdes’. Durante este periodo, la intervención se concentró en mantenimiento, ajardinamiento y recuperación de las áreas verdes.
Actualmente, la organización dio inicio a ‘milla extra’, un proyecto que trasciende el mantenimiento físico para incluir la experiencia de los ciudadanos en el lugar.
Hace tres meses comenzó la fase de diálogo con el levantamiento de una línea base por medio de acciones como entrevistas y actividades de observación y análisis. Allí tuvieron participación los sectores gastronómico, hotelero, deportivo, artístico y vendedores informales.
El diagnóstico entre estos sectores permite identificar la situación actual del Parque del Perro y las expectativas de la comunidad frente a su renovación.
“No sabemos todavía qué encontraremos específicamente en el nuevo parque, ni a dónde vamos a llegar. El resultado lo dará el proceso que estamos desarrollando con los actores que convergen aquí. Lo que tenemos claro es que el aporte será experiencial y, al ser un proceso colaborativo, el parque tendrá mayores garantías de sostenibilidad”, señaló la coordinadora de Cultura Ciudadana de Sura, Ericka Aguirre.
¿Qué es el programa de Adopción de Zonas Verdes?
Se trata de una estrategia de gobernanza liderada por el Dagma que tiene como objetivo que organizaciones empresariales, comerciales y sociales tengan una participación activa en el mantenimiento, recuperación y embellecimiento de los parques y separadores viales.
De esta manera, según la Administración Distrital, se fortalece el sentido de pertenencia y la responsabilidad social empresarial.
Las empresas vinculadas a este programa reciben un beneficio tributario sobre el impuesto de renta de hasta un 25% del valor invertido en control, conservación y mejoramiento del medio ambiente. Del mismo modo, existe la posibilidad de realizar acciones de marketing y publicidad en las zonas apadrinadas.
Finalmente, esta intervención del Parque del Perro se suma al esfuerzo de 101 empresas asentadas en Cali, que a través de convenios de adopción de zonas verdes suscritos con el Dagma han asumido el mantenimiento y cuidado de 5 52,794 metros cuadrados.