Ana María Saavedra, de 23 años, se convirtió en la única sobreviviente de su familia tras el terremoto de 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto. La joven fue rescatada con vida luego de que su vivienda colapsara, mientras sus padres y sus dos hermanas, también trillizas, quedaron atrapados entre los escombros y no lograron sobrevivir.

Minutos antes de ingresar al quirófano, Ana María le expresó al médico que la atendía unas palabras que posteriormente impactaron a sus familiares. Consciente de la gravedad de lo ocurrido, le pidió que hiciera todo lo necesario para salvarla y aseguró que todavía tenía un propósito por cumplir.

“Ana María, antes de entrar a la cirugía el día de antier, le dijo al anestesiólogo: ‘Doctor, yo necesito vivir. Yo sé que Dios me tiene para cosas grandes”, habría manifestado la joven al profesional de la salud, una frase que sus allegados recuerdan como una muestra de su determinación en medio de una tragedia que terminó con la vida de sus seres queridos.

Única sobreviviente

El terremoto provocó el colapso de la casa en la que se encontraba Ana María. Minutos después del hecho, los equipos de rescate lograron encontrarla con vida y sacarla de los escombros.

A diferencia de lo que ocurrió con el resto de su familia, la joven permaneció consciente después del accidente. Durante el traslado hacia un centro asistencial, incluso logró comunicarse con una de sus primas para contarle que había sobrevivido.

Ese primer contacto permitió a sus familiares conocer su estado y acompañar, desde ese momento, el proceso que comenzó después del rescate.

El colapso del edificio María Alvira, en Cuarto de Legua, dejó una profunda huella en la familia Saavedra Caicedo, recordada por el fuerte vínculo que mantenían sus integrantes. | Foto: El País

Y es que su historia adquirió una dimensión aún más dolorosa al conocerse que no solo fue la única sobreviviente de su familia, sino también del edificio en el que residía.

Aunque Ana María logró sobrevivir, el golpe emocional por la pérdida de sus seres queridos ha sido profundo. La joven ha expresado que no sabe cómo afrontar una vida sin sus padres y sus dos hermanas, a quienes consideraba parte fundamental de su existencia.

“Eran su todo”, ha manifestado la familia al referirse al vínculo que Ana María tenía con ellos y a la dificultad que representa asumir su ausencia después de una tragedia de estas dimensiones.

Las trillizas Sofía, Ana María e Isabella Saavedra Caicedo. Ana María, única sobreviviente tras el terremoto en Colombia del 10 de agosto de 2026. | Foto: Foto publicada por su padre, Jairo Saavedra, también fallecido en la tragedia, en 2023 a través de @jsaavedra55 en Instagram

La recuperación, por eso, no se limita a su estado físico. A su alrededor se han mantenido sus amigos, primos, tíos y otros familiares, quienes han estado acompañándola desde el momento en que ocurrió el accidente.

En medio del dolor, Ana María también ha recibido muestras de respaldo y cariño de numerosas personas que han seguido su historia. Sus familiares han permanecido cerca de ella mientras enfrenta este nuevo capítulo de su vida.

Finalmente, pese a la pérdida y al difícil proceso que tiene por delante, Ana María mantiene la convicción de seguir adelante junto a gran parte del país que ha seguido este caso.