La Alcaldía de Cali ordenó la suspensión de las obras que se adelantaban para la adecuación de un establecimiento comercial en el sector de Pance, al sur de la ciudad, tras detectar presuntas inconsistencias entre el uso autorizado en la licencia urbanística vigente y la actividad constructiva que se desarrollaba en el lugar.
La medida fue adoptada luego de una visita de inspección realizada por funcionarios de la Secretaría de Seguridad y Justicia, en atención a varias quejas presentadas por habitantes del sector. La intervención tuvo lugar en el proyecto inmobiliario Buenaventura 122, ubicado en la Calle 9 #122-87, dentro de la comuna 22.
De acuerdo con la Administración Distrital, durante el recorrido los funcionarios constataron que el inmueble estaba siendo acondicionado para el funcionamiento de un almacén de la cadena Dollarcity.
Sin embargo, al revisar la documentación presentada por los responsables del proyecto, encontraron que la licencia urbanística existente autoriza la construcción de apartahoteles y no de un establecimiento comercial.
La diferencia entre el uso aprobado y las obras observadas en el predio motivó la actuación de las autoridades, que decidieron paralizar los trabajos mientras se clarifica la situación jurídica y urbanística de la construcción.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que los proyectos inmobiliarios y comerciales respeten de manera estricta las condiciones establecidas en las licencias expedidas por las autoridades competentes.
Estos documentos no solo autorizan la ejecución de una obra, sino que también determinan aspectos fundamentales como el uso del suelo, el tipo de actividad permitida y las características de la construcción.
Desde la Secretaría de Seguridad y Justicia recordaron que cualquier modificación sustancial en el destino de un inmueble o en las condiciones autorizadas debe estar respaldada por los permisos correspondientes. De lo contrario, las autoridades están facultadas para imponer medidas preventivas, entre ellas la suspensión de las obras.
“El llamado es a que, antes de iniciar cualquier intervención, se verifique que se cuenta con todas las licencias, documentos y autorizaciones exigidas por la ley. El cumplimiento de las normas urbanísticas es una obligación que contribuye al ordenamiento adecuado de la ciudad”, señaló Javier Garcés, secretario de Seguridad y Justicia de Cali.
La decisión adoptada por la Alcaldía no implica un cierre definitivo del proyecto ni una sanción inmediata para sus promotores. El proceso continuará ante la inspección de Policía de la comuna 22, instancia que tendrá la responsabilidad de recibir y analizar las explicaciones, soportes técnicos y documentos que presenten los propietarios del inmueble.
Mientras ese procedimiento avance, las obras deberán permanecer suspendidas. Solo una vez se esclarezca la situación y se determine si existe correspondencia entre la licencia urbanística y el uso pretendido para el predio, las autoridades definirán los pasos a seguir.