La exploración petrolera en el país está casi paralizada: Francisco Lloreda

Agosto 09, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
La exploración petrolera en el país está casi paralizada: Francisco Lloreda

Presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), Francisco José Lloreda Mera.

El sector de hidrocarburos requiere incentivos para que retome su ‘atractivo’ en momentos en que se viven tiempos de bajos precios, dice Francisco José Lloreda, presidente de la ACP.

El presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), gremio de la industria de hidrocarburos en el país, Francisco José Lloreda Mera, aseguró que es necesario encontrar mecanismos que le permitan a  la industria petrolera del país volver a ser competitiva, en momentos de precios bajos.  Lea también: ¿Tocó fondo el precio del petróleo? analistas responden Cifras de la ACP indican que la actividad exploratoria en el país está prácticamente paralizada con apenas 12 pozos explorados este año comparado con 68 del año pasado.  La caída en precios es sólo uno de los factores que impactan la competitividad del país; los otros son, el fiscal, los bloqueos, atentados, y trámites ambientales, dijo  el dirigente gremial. El presente de la industria petrolera del país es complicado ¿el futuro será peor? Dependerá de que el país recupere su competitividad. Colombia todavía es interesante para la industria, pero no cuenta con el mismo nivel de “atractivo” de hace unos años. Por eso el futuro del sector dependerá de si en este momento de crisis de precios se le incentiva, para que vuelva a ser competitiva. Lea también: Ritmo de la economía de la región se mantiene a buen paso. Colombia redujo la exploración, hay mucho crudo en el mundo y los precios siguen deprimidos... el panorama no es bueno Colombia no es un país petrolero, pero hay petróleo y gas, y se trata de un potencial interesante. Pero es necesario sacar ese hidrocarburo y eso demanda unas inversiones muy importantes que solo se pueden dar si existen las  condiciones para hacerlo. Cuando digo que Colombia no es un país petrolero lo digo porque el mundo produce más 90 millones de barriles en el día y de eso nuestro país aporta un millón. Es decir, somos un jugador pequeño, aunque en la última década Colombia duplicó su producción.  Pero las reservas han caído… Así es. Las reservas de petróleo son limitadas y en 2014 cayeron 5,6 %. No superan los 2308 millones de barriles. Eso no es nada, si nos va bien alcanzan para seis años largos. Las reservas de México, por ejemplo, son superiores a 24.000 millones de barriles, diez veces más, y las de Venezuela llegan a 240.000 millones de barriles, es decir, cien veces más. Si no hay reservas no hay de donde producir.  ¿En este momento entonces cuál es la solución para el sector? Explorar. Si no sembramos exploración no podremos cosechar producción. Y la exploración en tierra está prácticamente paralizada. A junio de este año se realizaron 1000 kilómetros de sísmica comparado con 17.000 del año pasado. La sísmica es similar a una ecografía de la tierra, es la puerta de entrada de la exploración. Sin sísmica, no hay perforación de pozos, y estos también están caídos. A junio del año pasado se habían perforado 68 pozos y este año llevamos 12 pozos.  Esto debe encender todas las alarmas, pues la factura de la casi parálisis en la exploración nos llegará en unos años. Pero se acaba de descubrir un yacimiento en el mar caribe… Es cierto. En aguas ultra profundas en el sur de la costa caribe y se descubrió otro en el norte frente a la Guajira. Se trata, como lo ha dicho el Ministro de Minas, de una excelente noticia para el país, pues es una señal de que podría haber hidrocarburo bajo el mar a lo largo de toda la costa caribe colombiana. Lea también: Gobierno anuncia más apoyo a exportadores. Pero una cosa es que haya hidrocarburo y otra, que en razón de la calidad y volumen sea rentable sacarlo. Si es petróleo es un cheque al portador; es menos complejo y costoso y se paga mejor; si es gas es más costoso y complejo y los precios son menores. ¿Qué pasará con  la producción de petróleo en el país? Se ha logrado sostener por encima del millón de barriles, lo cual es una buena noticia. Pero esa cifra es insostenible si no hacemos una gran ofensiva en pozos de desarrollo. Existe un declive natural de los campos maduros del 17 % anual y si no reemplazamos los barriles que se dejan de producir por nuevos barriles caerá la producción.  La razón por la cual la producción ha aguantado es porque responde a decisiones de inversión del año pasado y porque las empresas están “exprimiendo” al máximo los pozos para tratar de compensar con más volumen las pérdidas por la caída en el precio internacional.  Es decir, al tiempo en que impulsamos la exploración debemos evitar una caída abrupta en la producción.  ¿Cómo podríamos superar este momento que atraviesa el sector? Garantizando que el país sea competitivo en materia de hidrocarburos y eso depende de varios factores. El primero es el régimen tributario, que ha perdido competitividad. Esta es quizás la industria que más impuestos paga en Colombia, de cada dólar que le ingresa a las empresas el 70 % es para el Estado. En derechos contractuales, regalías e impuestos la industria le aportó a la Nación casi $32 billones el año pasado, eso equivale al 23 % de todos los ingresos fiscales del país. Pero ese régimen fiscal, que hace unos años era competitivo ya no lo es, no solo porque los países de la región que compiten con Colombia tienen un régimen más atractivo sino porque nuestro país tiene unos costos adicionales.  Por eso desde la ACP estamos revisando con el Gobierno opciones fiscales para mejorar la competitividad. ¿Cuál es la propuesta  del gremio? Hemos planteado un mecanismo tributario contra cíclico que le permita a la industria ser competitiva; deducciones tributarias ligadas al precio del crudo, es decir, si el precio baja se activan unas deducciones y si el precio sube, se desactivan.   Esta es una opción, de varias en estudio con el Ministerio de Minas y el de Hacienda. Independiente del instrumento, lo urgente es recuperar competitividad en materia tributaria. ¿Sobre el tema qué ha dicho el Gobierno Nacional? Es consciente de que esta industria ha perdido competitividad en materia tributaria y que se requiere una solución porque de lo contrario será difícil reactivar la exploración y mantener la producción.  El propio Presidente de la República le ha pedido a los Ministros de Minas y de Hacienda encontrar una respuesta. En eso estamos trabajando en una solución que compagine las necesidades de la industria con las necesidades fiscales del país. Esperamos pronto encontrar una figura, lo anterior, sin perjuicio de avances importantes en otras áreas claves, como la de licencias ambientales. ¿El Pipe 2.0 le ha servido a la industria? Sí. Cuando empezó a caer el precio del petróleo el año pasado iniciamos un trabajo en el Ministerio de Minas que ha conducido a adoptar de manera gradual una seria de medidas que han sido importantes. Un primer paquete las adoptó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) hace un par de meses y consistió en flexibilizar los tiempos de los contratos y el destino de las obligaciones en materia de inversión. Por ejemplo, hay empresas que tienen la obligación de perforar un número de pozos y se les permitió un poco de más tiempo para cumplir. O si tenían previsto invertir recursos en un bloque, se le permite invertirlos en otro con mayores probabilidades de hallar hidrocarburos. Y con la ANH se viene trabajando otro paquete de medidas que fueron anunciadas por el Ministro de Minas en el Pipe 2.0.  Se trata de medidas importantes y en el camino correcto, pero aún insuficientes para reactivar la industria.  ¿El precio del crudo seguirá bajando? Es difícil saberlo, pero no hay razones que permitan vislumbrar una recuperación importante del precio en el corto plazo. Hay una sobre oferta de crudo en el mundo y existe una reducción de la demanda, especialmente de países asiáticos. Además ningún país quiere ceder en materia de producción, la Opep se niega a recortar su producción para subir los precios.  A esto se suma que levantar las sanciones a Irán significará que este país estará en capacidad de suministrar un millón de barriles más al mercado. Pero no es solo el caso de Irán o la Opep. Colombia quiere producir más, México, Canadá, y Estados Unidos también quieren producir más, y la demanda no ha repuntado.  No hay razones entonces para prever una recuperación importante del precio y menos para creer que a mediano plazo volveremos a tener precios de US$100 por barril.  ¿Cuál ha sido el impacto de la caída de los precios en el país? Esta situación  no solo impacta los ingresos fiscales del país,  este año el Gobierno ha dejado de recibir $12 billones y para el 2016 se estiman entre $15 billones y $20  billones menos. También se ha impactado el crecimiento económico que se calcula en un punto menos del PIB, y empieza a afectar otros sectores como la construcción, que ha sido muy dinámico. Haciendo a un lado los proyectos de cuarta generación, la mayoría de la obra civil se financia con regalías que son recursos que provienen de esta industria, sin contar con la reducción en las compras de bienes y servicios  (maquinaria, insumos) que al año sumaban unos $30 billones. Y lo más delicado es  el impacto sobre las reservas de petróleo y gas. Si no las incrementamos no tendremos de donde producir, y a la vuelta de unos años habremos perdido la autosuficiencia en hidrocarburos. ¿Por qué el gas es más costoso y complejo? Recordemos algo, el costo de un pozo en tierra está entre  US$5 y US$20 millones, aunque hay pozos en tierra, en especial en zona de montaña, que pueden costar US$60 millones. Un pozo en aguas profundas puede superar los US$200 millones, pero para sacar y producir el hidrocarburo estamos hablando de inversiones por el orden de US$20.000 o US$40.000 millones.  En el caso del gas no solo hay que sacarlo,  se debe volver líquido para  transportarlo y  para volverlo líquido  se requieren plantas especiales que son costosas. ¿Qué ha pasado con los empleos? Debemos distinguir, unas son las empresas operadoras (de exploración y producción) y otras las firmas de bienes y servicios, las contratistas. Las operadoras tienen mayor capacidad de ajuste ante la crisis, se aprietan el  cinturón, priorizan inversiones y sacrifican exploración. Son menos vulnerables. Pero las empresas de servicios se han visto seriamente afectadas. Le doy un ejemplo, si el año pasado se habían perforado 68 pozos y este año van 12 significa que hay 48 taladros parados. El impacto en la economía de las regiones, en el empleo, es muy preocupante. Recuperar la dinámica de la industria no será fácil.Un panorama complejo… Sí. Pero no es el primer ciclo de precios bajos de la industria. Es más, han habido ciclos peores. El lío es que coincide con un momento de la industria en el que hay petróleo y gas por montones, en tierra y mar, con tecnologías que permiten extraerlo y comercializarlo, y la demanda ha caído. Y en el caso de Colombia, coincide con una competencia regional creciente y con costos internos que nos han hecho perder competitividad. Dicho de otra manera, con los precios actuales no somos comparativamente tan atractivos. Eso debemos entenderlo  y hacer algo urgente para cambiarlo. Si no, lo vamos a lamentar. 

 

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