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Un volador eléctrico

Septiembre 03, 2020 - 07:27 p. m. Por:
Álvaro Mejía, especial para El País
Hispano Suiza Carmen Boulogne

El Hispano Suiza Carmen Boulogne tiene unas medidas de: 4.735 mm de largo, 2.004 mm de ancho, 1.231 mm de alto y 2.800 mm de distancia entre ejes.

Especial para El País

Tan solo un año después de haber presentado en sociedad su modelo eléctrico Carmen, la legendaria marca española Hispano Suiza acaba de lanzar una nueva y atractiva versión de este superdeportivo, que lleva el nombre de la nieta del fundador de la marca y madre de Miguel Suqué Mateu, actual Presidente de la casa barcelonesa. Se trata del Hispano Suiza Carmen Boulogne, que se distingue de su antecesor por unos pocos pero radicales detalles de diseño exterior.


Aspecto exterior
Lo primero a destacar de la esbelta y aerodinámica figura de este bello coche, ´dibujada’ por el reconocido diseñador español Fracesc Arenas, es la negra fibra de carbono al natural hábilmente empleada para darle al Carmen Boulogne su distintivo acabado.

Cabe destacar que el terminado exterior es tan perfecto, que las vetas de la liviana y ultrarresistente fibra de carbono de las distintas partes de carrocería se entrelazan entre sí en perfecta armonía, destacando los sutiles y contrastantes trazos en color cobre.

De otra parte, detallamos las principales diferencias de diseño exterior existentes entre el Carmen, a secas, y el recién lanzado Carmen Boulogne.

La más notable y deportiva modificación es, sin duda, la ausencia del carenaje de las ruedas posteriores (tapacubos), destinado a aumentar visualmente la ya generosa ‘cadera’ del ‘neoretro’ Carmen 2019.
Así mismo, es preciso mencionar las reformas hechas a los marcos de cristalería, faldones laterales y, de manera especial, a los elementos decorativos, que en el Boulogne son de color bronce y no plateados como ocurre en el Carmen que le sirve de base.

Pero si hay algo a ponderar es la dedicada labor en el túnel de viento, que dejó como resultado un excelente coeficiente aerodinámico (Cx) de tan solo 0.325, que según Hispano Suiza es el mejor entre los superdeportivos disponibles en el mercado mundial.

Esta baja resistencia al avance trae de la mano una mayor velocidad y un menor consumo de energía, traducido en una autonomía de hasta 400 kilómetros de recorrido.

Por ultimo, destacamos el bajo peso vehicular (1630 kilos) del Carmen Boulogne, aportado por la fibra de carbono y otros materiales de última generación empleados para construir esta bella pieza de ingeniería española.

Diseño interior
El habitáculo para dos ocupantes del Carmen Boulogne conserva el acertado estilo clásico del primer Carmen, que brilla por los finos materiales, perfectos acabados y diseño de cada una de las partes y accesorios de cabina.

Entre la materia prima empleada para conferirle al Hispano Suiza Carmen Boulogne el elegante aspecto retro, que lo distingue de la concurrencia, figura la piel de alcántara (gamuza) utilizada para tapizar los asientos, los paneles de puertas y parte del tablero.
Por otro lado, es perentorio mencionar los apliques y acabados en color bronce, que forman un armonioso contraste con la fibra de carbono a la vista, utilizada para moldear algunos elementos decorativos y la moderna pantalla multifuncional de 10.1 pulgadas.

Sin embargo, lo más atractivo de la cabina del Carmen Boulogne es el estilo clásico del cuadro de instrumentos y del reloj-cronometro suizo que lo engalanan. Estos dos elementos de estilo retro son similares a los utilizados por el Dubonnet Xenia de 1938, una versión deportiva del majestuoso Hispano Suiza J12, considerado por los expertos como uno de los mejores y más elegantes coches construidos hasta hoy.

Poder motriz
Al igual que su antecesor, este superdeportivo es impulsado por dos motores eléctricos con potencia individual de 420 kW, instalados en cada una de las dos ruedas traseras.

De esta manera, los afortunados compradores de un Hispano Suiza Carmen Boulogne tienen a disposición del pie derecho 820 kW de potencia, equivalentes a 1.114 CV, así como un desmesurado torque de 1.600 Nm, disfrutable a plenitud con solo tocar el acelerador. Este gran ‘perrenque’ es controlado por un avanzado sistema vectorial de torque, destinado a evitar las indeseadas ‘patinadas’ al salir de las curvas y a distribuir de forma inteligente el poder motriz entre las dos ruedas, en concordancia con las circunstancias de marcha y el modo de conducción elegible entre tres mapas electrónicos de desempeño.

Gracias a esta avanzada ingeniería, el Hispano Suiza Carmen Boulogne logra impresionantes guarismos de aceleración y velocidad, entre los que figuran los escasos 2.6 segundos que se tarda en acelerar de 0 a 100 kms/h y los 290 kilómetros por hora de velocidad final.

Todo esto acompañado por una increíble estabilidad y frenada, aportadas por el sistema de suspensión independiente adaptable y el de frenos tipo carbo-cerámico (fibra de carbono y cerámica), dotado con discos de 380 mm de diámetro y calipers de 6 pistones en el eje frontal, respectivamente.

Por estas razones, y al igual que sus hermanos de antaño, el Carmen Boulogne está destinado a convertirse en una valiosa y apetecida pieza de colección. Y olé.



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