Los mejores momentos del Festival del Mono Nuñez en Ginebra, Valle

Los mejores momentos del Festival del Mono Nuñez en Ginebra, Valle

Junio 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
David Horacio Rosales Rojas

Jorge Velosa y Los Carrangueros se presentaron en el ‘Mono Núñez’ acompañados por la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

Los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia están amontonados detrás del escenario. Uniformados con camisas blancas y pantalones negros, afinan sus instrumentos minutos antes de salir a la tarima del Gran Parque de la Música, en Ginebra, Valle. Mientras tanto, Jorge Velosa con poncho gris, sombrero de ala corta del mismo color, camisa púrpura de cuadros amarillos y blancos, pantalón vinotinto y botas marrones, atiende a los periodistas. Por su atuendo y su cara de taita bonachón, da la impresión de ser el más desenfadado de todos los músicos. Pero no lo es. Aunque lleva más de 30 años de vida artística, se le ve ansioso antes de su presentación en el XXXVII Festival de Música Andina Colombiana Mono Núñez. Los nervios exacerban su ya conocido desdén por las entrevistas.¿Esta fusión entre la carranga y la música sinfónica es producto de su pasión por los grandes compositores europeos?La música es como la comida. Me gusta la que sea, siempre y cuando esté bien hechecita. Cualquier género musical me llega en la medida en que esté bien cocinado. Los crudos también me pueden gustar, si están bien presentados.¿Puede nombrar algún compositor que admire profundamente?Hay muchísimos en la historia de la humanidad que están muy lejos de lo que uno ha hecho. A todos los admiro. Son estrellas en el cielo de la música y las estrellas no se pueden contar. Gracias a ellos el cielo de la música se mantiene estrellado.Pero algunos le deben gustar más que otros. ¿Qué opina de Vivaldi?¡Le digo que no hay posada y usted con el burro adentro! ¡Ya le dije que me gustan todos! ¡No me ponga a escoger uno solo! Respondo lo mismo cuando me preguntan cuál de mis canciones publicadas, que son casi 300, es la que más me gusta. Las canciones son como los hijos. ¡No me pregunten en público a cuál de mis 300 hijos quiero más! Si menciono a Vivaldi, Mozart, Haydn o Chopin, me van a reclamar que no cité a otros grandes maestros. En cambio, le puedo decir que no me gusta ningún presidente. ¡Ninguno!En varias de sus letras se nota una influencia de la poesía satírica española, especialmente de Francisco de Quevedo. ¿Puede mencionar autores favoritos?¡Miguel de Cervantes! La gente no puede morirse sin haber hecho el amor a la orilla de un camino y sin haberse leído El Quijote —ambas cosas no deben hacerse al mismo tiempo—. En la canción ‘La ley del billete’ le rendimos homenaje al maestro Quevedo, otra estrella en el firmamento de la poesía y de la vida. Sigue el conciertoJorge Velosa se niega a responder más preguntas y se aísla para practicar sus ejercicios de calentamiento vocal. Momentos después inicia el concierto. La primera composición que interpreta la Sinfónica Nacional en el Gran Parque de la Música no es una obertura de Beethoven o de Chaikovski, sino ‘El rey pobre’, una canción de Velosa que el tiempo convirtió en himno de la carranga. ‘El carranguero mayor’ también sabe reinventarse a sí mismo. La celebridad huraña ante los medios se esfuma al entrar al escenario. Él, que durante las entrevistas mide severamente sus palabras, se vale de coplas, refranes y retruécanos para detonar las carcajadas de la multitud. Después de cantar ‘El rey pobre’ dice que su melodía es “como un joropo merenguiado o como un merengue joropiado”. Otra de esas mezclas fascinantes es la Carranga Sinfónica. Así como acercó la poesía satírica del Siglo de Oro a la música andina colombiana, Velosa tiene el ingenio y la irreverencia suficientes para fusionar a Bach o a Mendelssohn con los aires colombianos. Quizás el motivo de su silencio en torno a sus preferencias musicales sea que prepara otro triunfal experimento y no quiere arruinar la sorpresa.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad