“Lastimosamente creemos que diciembre es dulce, pólvora y licor”: Secretaria de Salud

“Lastimosamente creemos que diciembre es dulce, pólvora y licor”: Secretaria de Salud

Diciembre 23, 2018 - 07:30 a.m. Por:
José Luis Carrillo / Editor de Cali
María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle.

María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle.

Jorge Orozco / El País

Diciembre, el último mes del año, es crítico para el sistema de salud del Valle del Cauca y Cali. Los hospitales se encuentran en alerta amarilla, se presenta el pico más alto de quemados por pólvora, así como el de accidentes viales. De igual manera, se incrementan el número de cirugías plásticas.

Ante este panorama, María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle, muestra su preocupación y las estrategias que llevará a cabo para mitigar esta situación.

¿Cuál es la contingencia que más le preocupa: frenar la cifra de quemados por pólvora, controlar las intervenciones plásticas irregulares o poner freno a los accidentes viales?

Me preocupa mucho la accidentalidad en las vías del departamento, ya llevamos 55 heridos y más de 10 muertos en los últimos días. Todas las víctimas en carretera...

¿Por qué la atención hospitalaria se incrementa durante el fin de año?

Diciembre debería ser una época de festejo, alegría y amor, pero nuestra cultura dice que es otra cosa: el acelere por las compras, el licor y la pólvora. Por eso el fin de año es muy complejo en materia de salud.

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Hasta este sábado, la cifra de quemados por pólvora en el Valle del Cauca era de 42 casos, de los cuales 19 corresponden a menores de edad.

En el tema de los quemados por pólvora ¿por qué las cifras están disparadas en el Valle del Cauca ?

Con los quemados por pólvora llegamos a una historia que no tiene fin, viene de generaciones atrás y nosotros tenemos en nuestro cerebro que la festividad decembrina es dulce, pólvora y licor; así consideramos nuestras navidades. Llevamos un tiempo contando quemados y, desde entonces, nos estamos dando cuenta que el uso de pólvora no es buena.

En el 2017 una niña perdió un ojo, otro menor una mano y este año ya tenemos un señor que perdió dos falanges de una mano. Hasta ahora (ayer sábado) tenemos 42 quemados en el Valle del Cauca, cuando en toda la temporada decembrina del 2017 tuvimos 85 y la anterior (2016) 117. Es decir, que esto va para arriba en lugar de ir para abajo.

¿A qué se debe que las cifras de personas quemadas van para arriba en el Valle del Cauca ?

Lo que observamos es que hay un incremento paulatino a pesar de que la gente sabe que lo estamos contando y que algunos evitan ir al hospital.

Hemos tenido pacientes quemados que asisten a los centros asistenciales dos y hasta tres días después de presentarse la quemadura, porque, en los casos en que se ven involucrados menores de edad, la gente tiene temor que el Icbf los sancione.

Pero no solo son las personas quemadas, también la pólvora provoca otro tipo de afectaciones por el ruido que generan..

Donde se quema pólvora hay afectación no sólo para los seres humanos sino para el medio ambiente: no hay pájaros, se incrementa la pérdida de mascotas porque se enloquecen y las personas de la tercera edad se atormentan. Hoy tengo un niño con un trauma acústico severo por una lesión de pólvora, pero seguimos siendo absolutamente inconscientes, es un desafío a la autoridad de manera permanente.

Asimismo, estamos observando que la mayoría de quemados en el Valle del Cauca son jóvenes entre los 17 y los 35 años. Estos piensan que pueden hacer lo que se les de la gana y los papás no pueden controlarlos. Tenemos pueblos donde los niños van a comprar la pólvora.

¿Qué municipios?

El Cerrito, por ejemplo. Estamos en una situación muy difícil donde hay indiferencia de los papás pero también de las autoridades: la Policía no es suficiente porque no podemos poner un agente a cada ciudadano.

¿Cuántos municipios han firmado el decreto de prohibición de pólvora en el Valle?
22 y todo el departamento tiene 42 municipios. Nosotros lo primero que tenemos que tener es el convencimiento de las autoridades para ejercer el control.

Secretaria, la noto pesimista...

No es eso, es la conclusión de que a veces se tienen muchas ganas de hacer las cosas bien y pasa muy poco. Es la sensación de impotencia absoluta.

Al analizar las estadísticas se observa que departamentos como Antioquia, que superaban históricamente al Valle en número de quemados, están bajando las cifras.

¿Qué están haciendo ellos que no estamos haciendo el Valle?

No sé, vamos a revisar esa información porque nosotros nos sentíamos muy orgullosos de lo que veníamos haciendo. Teníamos una tendencia a la disminución, veníamos trabajando con los escolares, hemos hecho material publicitario todo el año. Lo que observo es que el grupo poblacional donde se presentan los quemados está entre los 17 y 35 años de edad, son hombres, es el grupo de jóvenes los que no tienen control de riesgo. Allí está el gran bloque de quemados.

En Cali tuvimos un hecho desconcertante y es que un carro cargado con pólvora estalló, allí iba un bebé de brazos, eso es impresionante. También veo que las víctimas ya no son casi los niños sino los jóvenes. Definitivamente las mujeres ya no se queman con pólvora.

¿Usted siente que no hay control social en el tema de la pólvora?

La gente se queja sobre la quema de pólvora, pero no hay denuncias formales en la Policía que manejan los cuadrantes. Yo creo que falta contundencia en el ciudadano para lograr que la pólvora realmente quede en manos de especialistas. Hoy quisiera tener todos los municipios con el decreto contra la pólvora, y quisiera un trabajo para cambiar el arte de los polvoreros por otro oficio. Actualmente tenemos una población que todo el año trabaja haciendo petacas, culebras y demás; con ellos debemos de trabajar buscando nuevas alternativas laborales.

Hablemos de soluciones, ¿qué van a hacer ustedes para que no se siga incrementando el número de quemados por pólvora, esta crucial semana que inicia mañana?

Vamos a trabajar más duro junto con los alcaldes y vamos a comenzar a imprimir volantes con los números de los cuadrantes de Policía para que la gente denuncie y los llame cuando se den quemas con pólvora.

¿Por esta época también se aumenta el número de cirugías plásticas en Cali y con ello el riesgo de que la gente acuda a los llamados quirófanos de garaje?

Diciembre es una época en la que se incrementa el llamado turismo médico. Cali tiene clínicas perfectamente habilitadas y un número muy importante de maravillosos especialistas en cirugía plástica, incluso, algunos valorados internacionalmente. Pero lo que desata la preocupación es que tenemos intervenciones que realizan personas no expertas y que no están acreditadas en sitios autorizados.

¿En dónde están los grandes riesgos de las cirugías plásticas ?

En los salones de belleza, en las clínicas no habilitadas, en las casas que se usan como consultorios. También, cuando la gente intenta hacerse una transformación del 180 grados y decide realizarse muchos procedimientos quirúrgicos, ahí es muy importante que las personas se tomen unos días para que puedan hacer su control y para que su cuerpo se estabilice.

¿Ustedes cómo están haciendo el control a estos sitios?

Es difícil, porque sólo sabemos de ellos cuando nos informa la comunidad. Nosotros también estamos monitoreando las redes sociales y las páginas de internet para detectar estos puntos en la ciudades.

¿A qué línea telefónica pueden llamar para denunciar?

Al teléfono 620 0000, extensión 1600.

¿Cuántas denuncias han recibido de clínicas de garaje en Cali esta año?
Si le digo que son 10, son muchas. Nosotros tenemos reportado el caso de los pacientes que se nos murieron (en total fueron 6).

¿Cuál es el balance de su gestión este año ?
Bajamos la mortalidad infantil, también la mortalidad de la mujer en proceso de embarazo y disminuimos la tasa de embarazo en adolescentes. Ha sido un trabajo bien duro. Fue un año difícil porque el sistema de salud está difícil, pero el resultado se ve.

Sobre el HUV

Se dice que este fue el año de la recuperación del Hospital Universitario...

No sólo del HUV sino en la red hospitalaria del Valle del Cauca. El HUV logró aumentar su facturación de $5000 millones a $25.000 millones al mes, mientras que el hospital Isaías Duarte cancino también aumentó su facturación de $400 y $500 millones al mes a $2500 millones.

Pero aún así sigue las dificultades en el sistema de salud...

La situación con las EPS cada día es más difícil y esto nos ha llevado a integrar una red de servicios en la que los hospitales públicos y privados están trabajando de manera conjunta para garantizarle a los vallecaucanos una buena atención en el régimen subsidiado.

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