Turismo
Los encantos del municipio más grande y más pequeño del Valle del Cauca: la naturaleza abunda
Estos dos municipios reúnen varias cualidades para los amantes del turismo.
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2 de feb de 2026, 09:41 p. m.
Actualizado el 2 de feb de 2026, 09:41 p. m.
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El Valle del Cauca, uno de los departamentos más diversos de Colombia, no solo es conocido por su riqueza cultural y gastronómica, sino también por sus impresionantes paisajes naturales que se extienden desde el litoral del Pacífico hasta las montañas del norte.
Pero hay dos territorios en especial, que destacan como destinos imperdibles para quienes buscan naturaleza, aventura y autenticidad.
En el extremo occidental del Valle del Cauca se encuentra Buenaventura, el municipio con mayor extensión territorial en el departamento, con una superficie de aproximadamente 6.078 kilómetros cuadrados.
Este territorio, que bordea el Océano Pacífico, combina selvas tropicales, playas paradisiacas y ecosistemas de manglares, convirtiéndolo en un paraíso para quienes aman la naturaleza.

Aquí se pueden explorar playas como Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, maravillarse con el avistamiento de ballenas jorobadas entre agosto y noviembre o recorrer el Parque Nacional Natural Uramba-Bahía Málaga, un santuario marino reconocido por su biodiversidad y belleza.

Además de sus paisajes, Buenaventura se caracteriza por su población afrocolombiana, una cultura vibrante y expresiva que se refleja en su música, gastronomía, tradiciones y festividades, haciendo de este municipio una mezcla perfecta entre naturaleza y cultura local.
En contraste geográfico y de escala se encuentra Ulloa, el municipio más pequeño del Valle del Cauca, con poco más de 42 kilómetros cuadrados de extensión.
Ubicado en el norte del departamento y bordeando los departamentos de Risaralda y Quindío, Ulloa es conocido como el “remanso de paz”, gracias a su tranquilidad, su clima templado y sus paisajes cafeteros.

A pesar de su tamaño, ofrece una gran diversidad natural, con ríos como el Barbas y quebradas que se convierten en escenarios ideales para actividades como senderismo, ciclismo de montaña, pesca y camping.
Sus calles y plazas conservan una arquitectura tradicional que refleja la historia rural del país, mientras que la calidez de sus habitantes y la autenticidad de sus tradiciones hacen de Ulloa un destino perfecto para quienes buscan desconectar de la rutina urbana.

Esta dualidad entre ambos municipios evidencia la riqueza territorial del Valle del Cauca, un departamento capaz de ofrecer experiencias tan variadas como intensas para turistas nacionales e internacionales: desde aventuras de ecoturismo en territorios extensos hasta escapadas pausadas en pueblos acogedores llenos de historia, tradición y sabor.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.

Periodista de cultura, entretenimiento y tendencias, experta en edición digital e impreso. Amante de las historias que inspiran. Aprendiz constante.
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