Tecnología
El riesgo invisible de viajar al espacio que alerta a científicos y pone en peligro a los astronautas
El hito espacial que supuso la reciente misión Artemis II trajo como consecuencia un preocupante efecto secundario.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


17 de abr de 2026, 06:47 p. m.
Actualizado el 17 de abr de 2026, 06:47 p. m.
Noticias Destacadas
La portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER), y reumatóloga en el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol de Badalona, ubicada en Barcelona, se refirió a un preocupante hecho que parece afectar a los tripulantes de misiones espaciales como la de ‘Artemis II’, que capturó la atención del mundo por más de 10 días en su viaje de ida y vuelta a la Luna.
Según la doctora Laia Gifre, misiones espaciales como la que recién realizó la Nasa producen pérdidas de masa ósea en los astronautas: “entre un 1% y un 1,5% por mes”, indicó, y señaló que esta situación se evidencia especialmente en las caderas de los astronautas.

Esta situación, en el caso de misiones más extensas, podrían agravarse, alcanzando pérdidas acumuladas de entre el 10% y el 26% en misiones de más de seis meses.
“Aunque existe recuperación tras el regreso a la Tierra, esta es lenta y no siempre completa: requiere entre uno y tres años para alcanzar los valores previos, e incluso sin recuperar completamente la masa ósea en algunas zonas”, dijo la médica Gifre.
Frente a este escenario, la portavoz de la SER se ha planteado cómo las condiciones de microgravedad podrían afectar a los astronautas y cómo esto podría ser relevante a la hora de realizar estudios para comprender mejor enfermedades relacionadas con la pérdida de densidad ósea, como la osteoporosis. Esto con el fin de optimizar su tratamiento para la población general, en las condiciones que se experimentan en la Tierra.
Según Gifre, la microgravedad condiciona “una alteración de la salud musculoesquelética, lo que se traduce en una pérdida significativa tanto de masa muscular como ósea”.

Esto se explica debido a que, en ausencia de gravedad, los huesos del cuerpo pierden la carga mecánica necesaria para mantener su densidad y calidad. La pérdida de masa también tiene una relación con la calidad ósea, que también se ve reducida.
“La pérdida de masa muscular y ósea puede asociarse con el desarrollo de fracturas esqueléticas”, explicó la doctora.
Lastimosamente, este no es el único efecto secundario de la exposición espacial en el cuerpo de los astronautas. El proceso de pérdida de masa ósea conlleva la liberación de calcio al torrente sanguíneo, lo que podría desencadenar complicaciones como litiasis renales y calcificación vascular.
Conscientes de estos riesgos, las misiones espaciales han incorporado medidas como el ejercicio físico de resistencia, además del uso de fármacos.

Comunicador Social y Periodista con sensibilidad por las artes, las humanidades y la cultura. Con larga experiencia en la cobertura de la realidad social, tanto regional como nacional. Interesado en cubrir fenómenos de medioambiente, posconflicto y DD.HH.
6024455000








