Usted podría estar haciendo más resistentes las bacterias en su sistema sin saberlo

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Usted podría estar haciendo más resistentes las bacterias en su sistema sin saberlo

Noviembre 03, 2019 - 02:48 p. m. Por:
Leidy Tatiana Oliveros Múnera, Reportera de El País.
Bacterias

En la lista se pone de relieve especialmente la amenaza que suponen las bacterias gramnegativas resistentes a múltiples antibióticos.

Archivo El País

Si usted es de las personas que cuando tiene gripa, diarrea o siente fiebre, toma antibiótico sin consultar al médico. O quizá es de los que ingiere este medicamento “por si acaso, para evitar una infección”, ¡cuidado! Podría estar generando resistencia bacteriana, es decir, cuando realmente necesite tomar antibiótico por una verdadera enfermedad, será más difícil combatirla.

“El 80 % de las infecciones respiratorias, lo que se conoce como gripe o resfriado, son causadas por múltiples virus y a los virus no les sirven los antibióticos”, asegura el doctor Gustavo Roncancio Villamil, médico internista infectólogo.

De hecho, el especialista aclara que no es necesario tomar antibiótico cuando se tiene gripe. “Generalmente, en los primeros tres días la persona se siente un poco mal, pero ya al cuarto, está mejor; en ese momento no hay que tomar antibiótico, porque no tiene infección bacteriana, sino un virus. Si los síntomas como dolor en el cuerpo, tos, fiebre alta, persisten sin mejorar, debe acudir al médico para definir con exámenes si se trata de otra patología y necesita antibiótico o no”, explicó el doctor Roncancio, en el XI Foro de Periodismo en Salud, realizado por Pfizer Colombia, en Cartagena.

Pero ¿por qué es tan importante tomar antibióticosolo cuando se requiere? Cuando una persona ingiere antibiótico sin necesitarlo e inclusive cuando tiene infección, mata las bacterias que son sensibles a ese antibiótico que está recibiendo. “Entonces, empiezan a crecer las que son resistentes, por lo tanto cuando el paciente vaya a necesitar antibiótico ya no le va a servir porque las bacterias que tiene son inmunes, difíciles de eliminar”, detalló la médica internista Lorena Matta Cortés, docente de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali.

De igual forma, el infectólogo Roncancio precisa que “las bacterias se vuelven inmunes, usualmente porque se ingieren muchos antibióticos y estos alteran el ecosistema propio del organismo humano. Hay algunas que nacen siendo resistentes a ciertos antibióticos. Además, las bacterias tienen un sistema de evolución y por eso comienzan a presentar mutaciones. Cuando hay infecciones usualmente graves, empiezan a aparecer mecanismos que hacen que sean inmunes, y esa bacteria, se puede diseminar a personas cercanas y al personal de salud, médicos, enfermeras, entre otros”.

Por ejemplo, la Klebsiella pneumoniae es una de las bacterias más resistentes y se transmite muy fácil a otros. Según la médica internista infectóloga María Virginia Villegas, esta “es la bacteria más complicada que tenemos en Colombia por su alta capacidad de volverse resistente a casi todos los antibióticos disponibles. Entre los mecanismos de resistencia que posee, produce una enzima que es capaz de inactivar antibióticos de uso hospitalario y se la llama productora de carbapenemasas (KPC). Generalmente produce infecciones urinarias, intraabdominales y neumonía. Está entre las tres bacterias más frecuentes en Unidades de Cuidados Intensivos”.

En este sentido, la doctora Villegas, explica que “La bacteria tiene un gen que le permite volverse resistente y cuando otra bacteria recibe ese gen, esa bacteria es capaz de replicar la información de la otra y producir unas enzimas que son capaces de dañar el antibiótico”.

La infectóloga, quien tiene estudios en resistencia bacteriana, enfatiza que “los antibióticos son tóxicos para las bacterias, porque se pegan en diferentes sitios de la bacteria interrumpiendo una función vital de esta y logrando matarlas; entonces estos microorganismos hacen cambios, por ejemplo de la membrana o del sitio donde se reproducen, tienen unas bombas que ellas activan para coger el antibiótico cuando está entrando y lo botan al exterior para que el medicamento no se pegue en el blanco que las va a matar. Tienen además la capacidad de cerrar unos canales de intercambio (porinas) y al cerrarlos, hace que el antibiótico no pueda entrar correctamente al interior de la bacteria para eliminarla”.

Se debe tener en cuenta que las bacterias resistentes se multiplican rápidamente.

Otro ejemplo de ello, es la bacteria Acinetobacter, la cual el doctor Roncancio la llama como ‘la enfermedad del enfermo’, porque aparece cuando el paciente ya está muy afectado. “Llega precisamente cuando la persona ha recibido muchos antibióticos y ya está muy vulnerable. Ha estado mucho tiempo en la UCI”.

De acuerdo con los especialistas, no se sabe en cuánto tiempo se pueden eliminar las bacterias que se han vuelto inmunes.

“Hace diez año dábamos más tiempo de antibiótico, ahora tenemos estudios que nos dicen que hay que disminuir el tiempo del tratamiento, pero eso depende de cada paciente y del tipo de infección que tenga”, anotó el internista Roncancio.

Asimismo, aclara que cuando damos antibiótico y fijamos tiempo de tratamiento, lo que sabemos es que ese es el tiempo en el cual eliminaremos la bacteria causal de la infección y evitamos que recaiga. Pero si tomamos menos tiempo o menos dosis de lo que se receta, hay más posibilidad de recaída.

En relación a lo anterior, la doctora Matta especifica que cada vez se está procurando que el tratamiento con antibióticos sea más corto. “Se ha encontrado que con los tratamientos prolongados y las bacterias exponiéndose a ese antibiótico, lo que hacen es mutar genéticamente y crear mecanismos de resistencia contra los mismos”, afirma.

Además, comenta que desafortunadamente las bacterias han aumentado en sus mecanismos de resistencia, “por lo cual nos hemos quedado sin antibióticos para poder hacer los adecuados tratamientos. En este momento ya tenemos bacterias que son resistentes a tres o hasta cinco tipos de antibióticos. A veces nos toca combinar varios de ellos para ver si son eficaces”.

Entre tanto, la infectóloga Villegas asegura que la resistencia bacteriana en Colombia es inmensa, y una de las razones que está contribuyendo a ello “es que los doctores tenemos dificultad en utilizar el antibiótico adecuado. Desafortunadamente el sistema del Plan Obligatorio de Salud (POS), tiene unos antibióticos que se pueden usar libremente, lo cual es muy grave porque a veces recetan esos por comodidad, mientras que hay otros que deben pasar por un montón de requisitos”.

Por lo tanto, “el Gobierno tiene que permitir el uso de todos los antibióticos que hay disponibles para tratar las infecciones y la forma de poder controlar el uso es que las clínicas tengan guías de manejo adecuado”, resalta.

Las más resistentes

  • Escherichia coli: es una bacteria que todos tenemos en el sistema gastrointestinal, hace parte de la flora normal. “Esta es la principal causal de infecciones urinarias e intra abdominales en el mundo”, asegura el doctor Gustavo Roncancio.
  • Staphylococcus: todos la tenemos en la piel, en algunos vive en la nariz. También se ha detectado en las mascotas y el ganado. Son los causantes de los forúnculos (granitos en la piel), de las infecciones en los sitios quirúrgicos, y a veces de neumonía.
  • Klebsiella pneumoniae: vive en el tracto gastrointestinal, está presente en la materia fecal y causa todo tipo de infecciones especialmente a nivel hospitalario.
  • Acinetobacter: puede hacer parte de la flora normal y puede vivir en áreas secas del hospital hasta por 8 meses; aparece cuando el paciente ya está muy afectado.
  • Pseudomonas: produce infecciones hospitalarias en pacientes con bajas defensas y en la UCI; puede estar en el ambiente hospitalario, en piscinas y jacuzzis. Mata a los pacientes inmunosuprimidos, especialmente los que tienen cáncer.

Tenga en cuenta

  • Las bacterias son imposibles de eliminar, así lo afirman los doctores. Y como en todo lo que tocamos siempre están presentes, tenga en cuenta estas recomendaciones:
  • Lavarse las manos con jabón y agua antes de preparar alimentos y de comer; después de ir a los servicios sanitarios; después de cambiar un pañal a un bebé, antes y después de llegar a un hospital, entre otros.
  • Mantener abajo la tapa del sanitario, sobre todo a la hora de soltarlo.
  • Cambiarse de ropa a diario.
  • Tener la toalla de cuerpo aireada o lavada una o dos veces a la semana.

¿Ingerimos antibiótico sin saberlo?

  • De acuerdo con el infectólogo Gustavo Roncancio, en el agro están utilizando antibióticos para engordar animales, o a veces usan excesos de antifúngicos para tratar las flores o las plantas, “entonces básicamente comemos antibióticos en el día a día”.
  • La especialista María Virginia Villegas, confirma que “se sabe que a los animales cada vez se les dan más antibióticos para mantenerlos ‘sanos’, pese a que ya se ha demostrado en estudios que no es necesario hacerlo.
  • “Les dan a los cerdos, gallinas, ganado estos fármacos. Por eso, las bacterias en los intestinos de los animales se vuelven resistentes y si eventualmente uno no manipula bien los alimentos, no se cocinan bien, podría ingerir la bacteria resistente de este animal y eso se va al intestino y le pasa la información a las otras bacterias”.
  • De otro lado, la doctora comenta que muchos laboratorios que producen antibióticos, botan los desechos a los ríos. Por eso, de alguna forma, las personas podrían estar afectados por el agua que consume.

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