¿Quedó sepultada definitivamente la posibilidad de diálogo con el ELN?

¿Quedó sepultada definitivamente la posibilidad de diálogo con el ELN?

Enero 27, 2019 - 08:00 a.m. Por:
Colprensa
Mesa de diálogos de paz con ELN

El 7 de febrero de 2017 se instaló la mesa de diálogos de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla del ELN, en Quito, Ecuador.

Archivo de El País

“Si el Ejército de Liberación Nacional, ELN, realmente quiere la paz, necesita mostrarle al país hechos concretos”. Así las cosas, el presidente de la República, Iván Duque, no cerró del todo la puerta a una eventual negociación con este grupo armado después de levantar la mesa de diálogos de La Habana, pero establecer condiciones para un nuevo diálogo parece una posibilidad remota.

Y es que desde el anuncio de la ruptura, la posición del Mandatario ha sido inquebrantable en que el ELN debe pagar ante la Justicia por el atentado del pasado 17 de enero, que cobró la vida de 20 policías. Además, insiste en desconocer los protocolos pactados con esa guerrilla, respaldados por los países garantes, al punto de pedirle a Cuba la extradición de los negociadores.

Por otro lado, el Gobierno mantiene también sus inamovibles: que el grupo subversivo entregue todos los secuestrados y cese cualquier otra actividad criminal. Pero Jorge Restrepo, director del Centro de Investigación sobre el Conflicto Armado, Cerac, dice que algunos requisitos son razonables y otros no tanto antes de una negociación porque son “tremendamente exigentes”.

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Agrega que prácticamente lo que ha venido pidiendo la Administración Duque es que el ELN acabe con el conflicto y así los diálogos no tendrían sentido. Pero también agrega que esa guerrilla, a diferencia de los demás grupos que han negociado la paz con éxito en Colombia, se rehusa a abandonar el secuestro y el terrorismo.

María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, entiende —por su parte— a quienes han dicho que bajo las condiciones que plantea el Gobierno es imposible negociar, pero añade que no hay otra alternativa, debido a que hay una situación creciente de actividades delictivas del ELN y pone de ejemplo el ataque a la Escuela de Cadetes de la Policía.

En este sentido, añade que las posibilidades para que se retomen las negociaciones con este grupo armado son remotas. Hace énfasis en que siempre será mejor una salida negociada al conflicto y agrega que una de las razones para que el ELN no pueda dar una muestra de voluntad de paz contundente, como lo hicieron las Farc, es que no es una guerilla cohesionada.

Manuel Salamanca, director del Instituto de Derechos Humanos y Construcción de Paz de la Universidad Javeriana, asegura que el Gobierno está en la potestad de decir si tiene o no una disposición de diálogo con el ELN. Y considera que es esa guerrilla la que debe mostrar voluntad de paz con gestos verificables.

Sin embargo, precisa que la posibilidad de una negociación se ve lejana teniendo en cuenta el proceder del grupo subversivo porque ha actuado de manera equivocada y condenable.

De acuerdo con el experto, lo más probable es que la opción del Gobierno sea recrudecer las acciones militares antes de sentarse a dialogar, en especial después del ataque a la Escuela de Cadetes.

Advierte que esta estrategia es difícil, no solamente porque no hay certeza del número de combatientes que tiene ese grupo armado, sino porque la forma de lucha del ELN hace que sea más complejo afectar su base militar.

Voluntad política

Diana Avellaneda, experta en conflicto armado, considera que las negociaciones de paz dependen casi en un 100 % de la voluntad política, que no es mucha la que han expresado las partes.

La analista expone tres salidas: La primera, una potencial presión de la ciudadanía; la segunda, muestras del Gobierno o del ELN, y la tercera, muestras bilaterales de que se quiere negociar, porque no es posible instalar un diálogo con quien no le interesa conversar.

Órdenes de captura

Un juez de la República libró el pasado viernes las órdenes de captura contra tres integrantes del Comando Central del ELN y el negociador de esa guerrilla en La Habana, atendiendo la petición de la Fiscalía tras el atentado contra la Escuela de Cadetes General Santander, perpetrado el 17 de enero y que dejó 21 muertos.

La decisión cobija a Nicolás Rodríguez Bautista, ‘Gabino’; Eliécer Erlington Chamorro Acosta, ‘Antonio García’, y Gustavo Aníbal Giraldo, ‘Pablito’, a quienes a su amplio prontuario delictivo se les suman los delitos de homicidio en persona protegida, terrorismo y destrucción de bienes culturales.

La medida también cobija a Israel Ramírez Pineda, ‘Pablo Beltrán’.

Este sábado, Iván Duque volvió a insistir a Cuba en que capture a los miembros del ELN sin respetar los protocolos firmados por el Estado colombiano, los países garantes y esta guerrilla para el levantamiento de la mesa de diálogos.

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