Naciones Unidas ya comenzó a supervisar a las Farc para su traslado a zonas veredales

Naciones Unidas ya comenzó a supervisar a las Farc para su traslado a zonas veredales

Septiembre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa
Naciones Unidas ya comenzó a supervisar a las Farc para su traslado a zonas veredales

Humberto de la Calle, Frank Pearl, el general en retiro Óscar Naranjo, y el alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo resolvieron dudas de los acuerdos en la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

Según el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, ya hay un preagrupamiento de los frentes de esa guerrilla para moverse a las zonas de concentración donde se desmovilizarán.

Las Naciones Unidas ya conocen las coordenadas de ubicación de las frentes de las Farc y se encuentran supervisando el preagrupamiento de las tropas antes de trasladarse a las zonas de concentración. Lea también: Gobierno y Farc reducen a 20 las zonas veredales para desmovilización

Así lo señaló el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, quien explicó en un foro en la universidad Jorge Tadeo Lozano que con el preagrupamiento que ya debe estar haciendo el grupo guerrillero, comenzó la vigilancia por parte del organismo internacional. Jaramillo indicó que esta sería una garantía de que para el plebiscito no se usen las armas para presionar a los votantes.

“Estábamos con ellos ayer (Naciones Unidas), justamente determinando el despliegue de la misión política que desde el 27 de septiembre tiene que comenzar a desplegarse en sus niveles nacionales y regionales. Pero, además, se acordó en La Habana un protocolo para que las Farc comenzaran –eso ya está ocurriendo hoy- un preagrupamiento de sus frentes para moverse a las zonas y la información sobre ese preagrupamiento la están dando a las Naciones Unidas y a nosotros. Entonces hay supervisión”, dijo Jaramillo.

Junto al Alto Comisionado estuvieron respondiendo las dudas de los universitarios y académicos transmitidas por la decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Sandra Borda, los negociadores Frank Pearl, el general en retiro Óscar Naranjo, y Humberto de La Calle, quien reiteró sus posturas sobre lo que pasaría si gana el No.

Frente a esa posibilidad, De la Calle aclaró que respetan la negativa de algunos colombianos, teniendo en cuenta que el disenso es parte fundamental de la democracia, y que este no puede afectar la convivencia ciudadana.

“Después del 2 de octubre lo primero que hay que hacer es reconocer el resultado, me parece que es lo legítimo en democracia; y segundo, examinar de qué manera nos unimos los colombianos después de esta discusión. Yo creo que lo que sigue es un pacto nacional sobre unas bases mínimas de convivencia después de pasar este periodo de confrontación”, dijo.

El plenipotenciario reiteró que no es factible la posibilidad de que haya una renegociación después del plebiscito.  

“El que vote ‘No’ están en todo su derecho de hacerlo, pero tienen que consultar, que no nos pase lo de Reino Unido. Primero, ¿es realmente posible que el 3 de octubre volvemos a La Habana y las Farc van a decir, ‘saben qué, ahora sí me quiero ir para la cárcel y además no queremos participar en política’?”, se cuestionó.

Así mismo, aseguró que la misión de las Naciones Unidas tendría que irse: “Lo que seguramente ocurrirá es que esa misión tendrá que disolverse y quedamos en manos de un cese el fuego sin verificación y sin monitoreo, que es a lo que en el pasado le llamábamos un cese de fuego estatua. Es la tesis de que todos se quedan quietos y dura 24 horas porque aquí hay más grupos generadores de violencia: al otro día el ELN mata un policía y entramos en una enorme discusión sobre quién incumplió”.

Dijo también que el cambio de doctrina militar en la que tanto han trabajado las Fuerzas Militares, tendrá que guardarse y aplazarse la aplicación de las ideas que contenga y reiteró que aunque reconoce que el acuerdo es un salto al vacío, decir no, implica mayor incertidumbre.

Y, por último, entre otras cosas, aclaró que lo que dice en el acuerdo sobre hacer un gran pacto político nacional después del plebiscito, no cosiste en una asamblea constituyente llamada de otra forma, sino en una gran conversación de los colombianos.

“Lo que sí podemos hacer es conversar, conversar después del acuerdo, todos, sobre todos los temas, pero eso no significa constituyente, para contestar su pregunta. Eso no significa que nosotros hayamos aceptado una constituyente al final”, dijo.

Aunque no negó que existen posibilidades de que en esa gran conversación o en cualquier otro espacio se plantee como oportuna la convocatoria de una asamblea constituyente por el simple hecho de que su figura existe en la Constitución colombiana.

“Si se crea una masa crítica de personas que nada tiene que ver con La Habana; o incluso, si de esa conservación se considera de que una constituyente es útil, benéfica - hay que mirarlo en su momento-, pues la discusión es legítima. Pero no hay conexión entre una idea de constituyente y La Habana, en todo caso eso no significa una constituyente disfrazada”, agregó.

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