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El asesinato de Edwin Legarda, el episodio que marcó la existencia de Aída Quilcué, hoy fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda

Este hecho sucedió en diciembre de 2008, por el mismo fueron condenados seis militares.

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Edwin Legarda, esposo de la lideresa indígena Aída Quilcué, fue asesinado en 2008 en el departamento del Cauca, en un caso por el que seis soldados del Ejército Nacional de Colombia fueron condenados por la justicia.
Edwin Legarda, esposo de la lideresa indígena Aída Quilcué, fue asesinado en 2008 en el departamento del Cauca, en un caso por el que seis soldados del Ejército Nacional de Colombia fueron condenados por la justicia. | Foto: Aída Quilcué

10 de mar de 2026, 02:57 p. m.

Actualizado el 10 de mar de 2026, 02:57 p. m.

La muerte violenta de Edwin Legarda, ocurrido en diciembre de 2008 en el departamento del Cauca, se convirtió con el paso del tiempo en uno de los hechos más dolorosos y determinantes en la existencia de la lideresa indígena Aída Quilcué, quien ahora es la fórmula vicepresidencial del candidato por el Pacto Histórico, Iván Cepeda.

Legarda, esposo de Quilcué, falleció luego recibir varios disparos por parte de integrantes del Ejército Nacional cuando se movilizaba en su vehículo hacia la ciudad de Popayán desde el oriente del Cauca. De acuerdo con la información aportada por sus familiares en ese momento, la víctima se dirigía a recoger a su esposa, quien en ese momento era una de las principales lideresas del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, una de las organizaciones sociales más poderosas del suroccidente colombiano.

El asesinato de Edwin Legarda marcó la vida y trayectoria de la dirigente del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, hoy fórmula vicepresidencial del senador Iván Cepeda dentro del Pacto Histórico.
El asesinato de Edwin Legarda marcó la vida y trayectoria de la dirigente del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, hoy fórmula vicepresidencial del senador Iván Cepeda dentro del Pacto Histórico. | Foto: Aída Quilcué

Aída Quilcué regresaba del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, donde denunció la situación de los pueblos indígenas y la violencia que enfrentaban en el país ese momento, por eso la lideresa indígena sostuvo en varias ocasiones que el ataque que terminó con la vida de su esposo podría haber estado dirigido en realidad contra ella.

Dos años después, un juez civil de la capital del Cauca condenó a seis soldados del Ejército por el homicidio de Legarda y absolvió a otro militar implicado en el proceso. La decisión fue valorada positivamente por organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, que celebró el avance judicial, pero también pidió profundizar las investigaciones para establecer si los militares actuaron siguiendo órdenes superiores dentro de la cadena de mando.

Aída Quicué es senadora de los pueblos indígenas de Colombia, además una reconocida representante comunera del Cauca.
Aída Quicué es senadora de los pueblos indígenas de Colombia, además una reconocida representante comunera del Cauca. | Foto: Aída Quilcué

En ese entonces, los soldados manifestaron que dispararon contra el vehículo porque el conductor no se detuvo en un supuesto puesto de control pese a las advertencias realizadas. Sin embargo, un testigo del hecho afirmó que los uniformados habrían disparado de manera indiscriminada contra el automóvil sin haber realizado una advertencia clara para que se detuviera.

El asesinato de Edwin Legarda sucedió en un contexto de amenazas contra líderes indígenas y defensores de derechos humanos en el país. Aída Quilcué y otros dirigentes del Cric aún denuncian reiteradas intimidaciones en su contra y cuentan con medidas de protección otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Incluso, en 2009, su hija, quien tenía 12 años en ese momento, fue amenazada con armas de fuego.

La sentencia contra los soldados también coincidió con un momento de fuerte debate nacional sobre la responsabilidad de integrantes de la Fuerza Pública en casos de violaciones de derechos humanos, especialmente tras la condena, que se dio para ese mismo año, contar coronel retirado Alfonso Plazas Vega por hechos relacionados con la Toma y retoma del Palacio de Justicia de 1985.

Tras conocerse ese fallo, el entonces presidente Álvaro Uribe anunció la intención de impulsar reformas que modificarían el alcance de la justicia civil en la investigación de militares acusados de violaciones de derechos humanos, una propuesta que generó críticas de organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos.

Hoy, después de una década, el asesinato de Edwin Legarda es aún recordado como un episodio que marcó profundamente la trayectoria política de Aída Quilcué. La lideresa indígena continuó esa labor de defensa de los derechos de los pueblos ancestrales y de las víctimas del conflicto armado, hasta convertirse en una figura política de alcance nacional, senadora por sus comunidades y ahora protagonista de la actual contienda por la presidencia de Colombia.

Su llegada al juego electoral como fórmula vicepresidencial dentro del Pacto Histórico revive también la memoria de uno de los casos más emblemáticos de violencia contra líderes sociales en el suroccidente colombiano, un hecho que es aún es símbolo de las luchas por la verdad, la justicia y la protección de quienes defienden los derechos humanos en todas partes del país.

Paloma Valencia y Aida Quilcué.
Paloma Valencia y Aída Quilcué, las dos lideresas caucanas que ahora batallan por la presidencia de la República. | Foto: Semana.

Soy comunicador social de la Universidad Santiago de Cali y periodista radicado en Popayán desde hace más de 15 años, pero con nacionalidad caleña. Además, soy reportero judicial en una de las regiones más hermosas del mundo, el Cauca.

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