Un negocio extraño

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Un negocio extraño

Julio 10, 2018 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

Trece años después de su instalación, los caleños se enteran que hay 160 casetas destinadas a vendedores ambulantes, a las que se les hace mantenimiento pero que nunca han servido para nada.

Ahora se sabe que esos módulos existen porque la Administración Municipal de entonces, en cabeza de Apolinar Salcedo, descubrió que el contrato realizado con la firma Eucol para el manejo de la publicidad en espacios públicos le dejaba grandes beneficios económicos a esa empresa pero la ciudad recibía muy poco a cambio.

La solución fue aceptar esas casetas, incluidos su instalación y mantenimiento, como contraprestación.

La existencia de ese acuerdo se conoció por el informe publicado en la edición del lunes de El País.

Pero no se conoce si el acuerdo de la Alcaldía y Eucol fue legal, si las casetas se entregaron oficialmente a la ciudad o si aparecen entre los bienes del Municipio.

La duda mayor es por qué ninguna de las cuatro administraciones municipales se hizo cargo del asunto ni puso a funcionar los módulos para los vendedores.

Por donde se miren los hechos son absurdos, aún más cuando la ahora Secretaría de Seguridad, que remplazó a la de Gobierno, afirma que el asunto no le compete porque según las normas, todo lo relacionado con las ventas ambulantes lo debe manejar la Policía Metropolitana.

Se espera la intervención de los órganos de control para exigir claridad y para que el Municipio responda por no haber definido la situación de un extraño negocio

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