Cali no está pa’ rumba hasta las cinco

Agosto 27, 2022 - 11:35 p. m. 2022-08-27 Por: Paola Andrea Gómez Perafan

Cómo dicen Los Lebrón “Qué pena, me da”, pero esta Cali actual, desenfrenada y anárquica, por más Capital Mundial de la Salsa que sea, no está para que la rumba se extienda hasta las cinco de la mañana.

No se puede desconocer la buena intención del ‘Sello calidoso’ de la Alcaldía, para premiar con dos horas más de funcionamiento (de 3 a 5 a.m.) a los establecimientos que cuenten con circuito de vigilancia y seguridad, eviten la violencia contra las mujeres, promuevan el consumo responsable de licor y contraten artistas locales. Tampoco, que este es uno de los sectores que más se afectó durante la pandemia y está en plena recuperación. Pero cuando la vida y el respeto por el otro son tan frágiles en una ciudad como la nuestra, hay otras razones que se deben sopesar:

1. Los sábados y domingos son los días en que más se registran homicidios. Si bien es cierto que este año hay una reducción del 26% en relación con los homicidios del 2021, el balance policial reporta hasta la fecha que en 2022 se han presentado 137 asesinatos los días domingo, y 101, los sábados. Por más que se promueva la rumba sana, los ajustes de cuentas y la violencia están ahí, rondando la noche.

2. En los fines de semana mueren más personas en accidentes de tránsito. La Secretaría de Movilidad reportó hasta el 14 de agosto 173 muertes por siniestros viales en Cali y el domingo ha sido el día con más casos: 33, los cuales ocurren especialmente entre las 6:00 p.m. y las 5:59 de la madrugada. ¿Es tan difícil entender que el exceso de la rumba incide en la accidentalidad? Solo por mencionar un caso, Freddy Rincón murió en un accidente de tránsito, un domingo en la madrugada.

3. Inseguridad y delitos de alto impacto. En Cali han sido asaltadas 12.987 personas este año, se han robado 8646 celulares, 3214 carros y 1795 motos. Eso, además de los asaltos a 1491 establecimientos comerciales, 778 residencias, 777 denuncias por delitos sexuales y 3214 denuncias por lesiones personales. ¿Es este el panorama ideal para extender la rumba, cuando existe tanta inseguridad en nuestra ciudad?
4. Los barrios atrapados por el comercio. Ante el anuncio de la Alcaldía, de iniciar el proceso de certificación de los establecimientos que cumplan con los requisitos para ir hasta las cinco de la mañana, las protestas de quienes viven en lugares residenciales, llenos de discotecas y negocios nocturnos no se hicieron esperar. Granada, Limonar, San Fernando, San Antonio, por citar algunos. Ahora, muchos vecinos tendrán que convivir con dos horas más de bulla, movimiento en las afueras de sus casas, líos de movilidad y demás. Este año se han puesto 900 quejas por ruido. Y como ya es regla, el interés general (habitantes de barrios) está por debajo del interés particular (negocios y rumberos).

5. La informalidad nocturna hará de las suyas. En Cali existen 1800 establecimientos nocturnos registrados en Cámara y Comercio, cuya actividad es la venta y consumo de licor. Y serán estos los que aspiren legítimamente a obtener el Sello Calidoso, que les permita funcionar hasta las cinco. Pero, y a todos esos negocios de esquina, que no cuentan con ningún permiso pero abren sus puertas para la venta de alcohol hasta bien tarde ¿quién los hará cumplir la ley? Si no tenemos policías ni guardas de tránsito suficientes, mucho menos gente para controlar todo el caos que genera la informalidad nocturna. No nos metamos cuentos.

Siento mucho ser la aguafiestas de un experimento que puede ser muy bueno para algunos, pero que resulta muy inoportuno para una ciudad que en sus condiciones actuales no está, ni mucho menos, para curarse con rumba. 

Sigue en Twitter @pagope

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