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Solo se avanza enfrentando lo contrario, aunque seamos ‘buenos’. Bueno era Jesús y murió en una cruz.
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5 de abr de 2026, 12:17 a. m.
Actualizado el 5 de abr de 2026, 12:17 a. m.
Según lo que narran los evangelios, Jesús nunca habló de un plan trazado por cada espíritu antes de encarnar.
No lo habrían aceptado en absoluto sus oyentes. Sin embargo, dio tres anuncios de su muerte, lo que muestra que ya sabía dónde y cuándo iba a morir: Mateo 16,21; 17,22 y 20,17.
El alma, con unos guías, hace en el cielo o el otro lado un plan de lo más importante junto con otros espíritus, no de todo.
Elige familia, pareja, hijos o no, triunfos, fracasos, profesión, país, etc. Ya en este plano es libre para vivir eso bien o mal.
Dios, obvio, respeta ese plan que incluye aprendizajes exigentes para evolucionar en amor y consciencia.
Similar a las pruebas duras que se ponen un atleta o un alpinista. Uno programa agravios para crecer en perdón, aceptación para asumir hechos en apariencia inaceptables; crisis para practicar resiliencia y confianza, pérdidas para madurar en desapego, y juicios o críticas para comprender y no engancharse.
Solo se avanza enfrentando lo contrario, aunque seamos ‘buenos’. Bueno era Jesús y murió en una cruz.
En el ícono de aprendizajes está el libro ‘El plan de tu alma’ , que te da luces, testimonios y respuestas sobre esta realidad ignorada por las religiones. Si la asumes, mejora tu comprensión de Dios y de la existencia.
No todo es como te lo han enseñado y, si lo quieres, puedes cambiar creencias que te limitan. Dios no es justo si hay una sola vida, porque no es equitativo que en una sola existencia unos nazcan pobres o limitados y otros con todo y completos.

Conferencista y escritor. Autor de 25 libros, dos de ellos para Mexico. 25 años trabajando medios como prensa, radio y tv. Lleva más de 25 años escribiendo para El País.
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