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Irán en
la mira

Abril 09, 2021 - 11:40 p. m. 2021-04-09 Por: Muni Jensen

La semana pasada, en un lujoso hotel de Viena se reunieron delegados de las grandes potencias mundiales. La agenda tenía un solo punto:
evaluar la posibilidad de rescatar el pacto nuclear con Irán, Jpcoa por sus siglas en inglés. El pacto original se firmó en 2015 por Irán, EE.UU., China, Rusia, Francia, Alemania y Reino Unido, con el fin de suspender el programa nuclear de Teherán a cambio de la reducción de sanciones económicas al país. Dos años después, el acuerdo se desbarató cuando Donald Trump se paró de la mesa y acusó a los iraníes de mentir. Esta semana los firmantes, menos EE.UU., se reunieron en la capital austriaca para negociar el regreso de Estados Unidos al acuerdo. Mientras deliberaban, la delegación del gobierno de Biden esperaba noticias en el hotel vecino. Según los portavoces, en los primeros días se logró avanzar en los términos de la reactivación, pero aún falta mucho para cantar victoria.

Hay múltiples obstáculos en el camino. El primero, y más complicado, es que en los dos años anteriores Irán ha avanzado a toda velocidad hacia la construcción de su arsenal nuclear a través de su programa de enriquecimiento de plutonio. Negociar en este punto es mucho más riesgoso que antes, más cuando la confianza entre las partes se ha erosionado.

El otro lío es la política interna de Estados Unidos y de Irán. En el caso americano, si bien el gobierno de Biden ha demostrado interés en reanudar la conversación, tiene presiones de la izquierda y la derecha, unas para tomar una posición dura frente a las sanciones y otras para negociar inmediatamente.

Israel, enemiga del pacto, también tiene resonancia en los pasillos republicanos. El equipo americano es realista y busca un camino intermedio. En Irán las elecciones de junio se atraviesan en las conversaciones, que ya se han convertido en tema de campaña. Rouhaní, más moderado, quiere salvar el acuerdo pero se enfrenta a posiciones duras de su rival, que lo pinta como regalado y débil para negociar.

Luego están los que pescan en río revuelto. Los chinos acaban de terminar con mucho sigilo un acuerdo de cooperación con Irán, en el que Xi Jin Ping promete 25 años de inversión en el país a cambio de petróleo. Rusia no se queda atrás, y Putin se ha posicionado como el gran negociador dentro de los países del pacto, buscando siempre su tajada de poder en el Golfo. Turquía juega con las cartas escondidas, pero como Israel, tiene un papel más grande de lo que parece.

Mientras tanto otros países de medio oriente, como Egipto, Siria e Iraq han perdido influencia ante un Irán que apoya las milicias shiitas en los tres países. Las dinámicas son cambiantes y los tropiezos, enormes. Pero las consecuencias de romper este acuerdo tendrían repercusiones en el mundo entero.

Los siguientes pasos son delicados y dependen principalmente de Estados Unidos e Irán. Cada parte quiere que el otro actúe primero: por un lado que los americanos quiten las sanciones y por el otro que Irán cumpla con la suspensión de ambiciones nucleares delineadas por la ONU.

Por ahora la negociación indirecta continúa en Viena bajo intermediación europea. Que no se hayan roto es un milagro, en un terreno tan movedizo, aún mientras los israelíes atacan embarcaciones iraníes en tiempo real. Los opositores piden no ceder ante Irán, Biden promete reestablecer el acuerdo original, y Netanyahu eleva su voz de protesta.

Oficialmente, las partes involucradas dicen que hay progreso, pero muchos coinciden en que el balón está a los pies del supremo líder iraní Ayatollah Ali Khamenei.
Sigue en Twitter @Muni_Jensen

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