Columnistas
Memoria selectiva
Qué queremos para nuestra ciudad, nuestra sufrida Cali que en cinco años ha tenido pandemia, paro, minga, terremoto y terrorismo (todo junto, al mismo tiempo) con la crisis económica que lo anterior le ha dejado.
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29 de sept de 2026, 01:52 a. m.
Actualizado el 29 de sept de 2026, 01:52 a. m.
Comienza el alboroto de pitos y timbales alrededor de las posibles candidaturas a la alcaldía de Cali y a la gobernación del Valle. Que Francia, que Mondragón, que Mabel, que el Chontico, que Jorge Iván, que Alexander, que Clara Luz, que María Fernanda, que Duvalier; increíble que ya estemos a solo año y medio de volver a elegir alcaldes y gobernadores, si apenas ayer se estaban posesionando los actuales.
Y comienza la histeria colectiva alrededor de algunos nombres, histeria no de entusiasmo sino de preocupación porque está visto con ejemplos muy recientes de ingrata recordación que la democracia está llena de errores.
Qué queremos para nuestra ciudad, nuestra sufrida Cali que en cinco años ha tenido pandemia, paro, minga, terremoto y terrorismo (todo junto, al mismo tiempo) con la crisis económica que lo anterior le ha dejado.
Tenemos políticos que pasaron de liderar la primera línea y el bloqueo durante el paro de 2021 a ocupar una curul en el congreso y otros que de ser líderes sociales muy importantes y admirado pasaron a ejercer en el ejecutivo el poder de nombrar y quitar miles de cuotas burocráticas y a definir presupuestos multimillonarios con nulos resultados de gestión, a todos los elegimos de manera consciente y limpia, no llegaron con trampas llegaron a voto limpio y la gente les ‘copió’ el carretazo porque Cali es crédula, Cali come Cali y come cuento.
Hemos elegido alcaldes y gobernadores que terminaron tras las rejas y otros con tremendos líos judiciales, llenos de investigaciones y de sanciones por parte de todas las “ias”. No se puede entender que una ciudad tan golpeada por la violencia y la crisis económica sea el bastión más importante de un partido político que casi acaba con ella durante el paro de 2021 y que no le dio prácticamente nada durante los 4 años en los que gobernó a Colombia pero aquí seguimos eligiéndolo y votando masivamente por ese partido.
La semana pasada vimos al presidente Abelardo pistola en cinto recorriendo las calles del centro de Cali y liderando un masivo operativo policial en una acción que tiene un claro mensaje político y es el de venir no solo a combatir el crimen sino a conquistar el voto de millones de caleños y vallecaucanos, desde la oposición se le acusa de usar a la inseguridad y el terremoto como causa política pero prefiero verlo en ropa de faena al mando de sus tropas y no ver a un presidente haciéndose el de la vista gorda e incluso pasando la información de inteligencia a quienes van a atentar después contra la fuerza pública.
En el pasado gobierno no hubo para Cali, ni para el Valle grandes obras por parte del gobierno nacional, se quedaron en el cajón proyectos como el dragado del puerto de Buenaventura, la terminación de la doble Calzada Mulaló Loboguerrero y al Tren de Cercanías se le puso una tranca en la rueda, para el valle no hubo nada diferente a marchas y bloqueos en la carretera panamericana en la vía a Buenaventura, que no se nos olvide esto a la hora de votar.

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