Je Jiahong en Cali

Je Jiahong en Cali

Noviembre 14, 2018 - 11:50 p.m. Por: Medardo Arias Satizabal

Mientras despierto y escucho al fondo el guirigay de la radio donde se confunden los términos “Ruta del Sol, pagos irregulares, sobornos, Odebrecht, Pizano, grabaciones de cuatro horas, cianuro…”, creo que el mundo no ha cambiado desde hace muchos siglos y el veneno es todavía un recurso para acallar a los corderos que balan por fuera del rebaño.

Pienso entonces en los Borgia, en las cortes donde ya se conocía el arsénico, y más atrás, en la Grecia donde se aseguraba es la poesía la que nos diferencia de los animales, el hilo de sangre que bajaba por los escalones de una estancia en Atenas para certificar la eficiencia de la cicuta (Conium Maculatum).

Recuerdo entonces la reciente conversación que tuve con el abogado, escritor e investigador chino He Jiahong, quien visitó Cali hace un par de semanas. Quizá Colombia esté madura ya para el género policiaco, el mismo que floreció en la Inglaterra victoriana y devino como cartilla política con moraleja en países socialistas como China y Cuba. En esta última nación, el escritor Leonardo Padura creó a Mario Conde, un personaje que recorrió sus novelas y le permitió una primera nombradía.

He Jiahong es el autor de ‘Crimen de sangre’, novela traducida al francés, italiano y español. Esta obra fue conocida en inglés como ‘Atrapando demonios: Hong Jung investiga’. Según el diario Shenzhen Dayly, “Crimen de Sangre combina la pasión por la literatura con el conocimiento profundo del sistema legal chino”. Para Catherine Sampson del diario ‘Guardian’, “esta obra de ficción es la más alta expresión del género policiaco en Asia”. Al igual que Padura, Jiahong creó un carácter que interviene en sus ficciones, enlaza las tramas y busca culpables. Se llama Hong Jun. El autor sonríe cuando le digo que acaso Jun sea una especie de Sherlock Holmes chino. A diferencia del célebre policía inglés, Jun es abogado.

A diferencia de otros escritores e investigadores extranjeros que piensan en Colombia desde los relatos retorcidos de mafiosos, carteles, embarques de coca, para Jiahong la primera imagen que viene a su mente al escuchar el nombre de nuestro país, es “fútbol”. Llegó aquí invitado por la Fifa y me asegura, siguió a Colombia con devoción en el pasado mundial. Los chinos tienen ahora pasión por el fútbol; contratan jugadores en todo el mundo, basados en su robusta economía, y ponen mucho empeño en su joven liga con la mira puesta en grandes equipos que representen ciudades y provincias. Quieren estar en un mundial al igual que Japón y Corea.

Nacido en Beijing en 1953 es uno de los más reconocidos penalistas chinos, al tiempo profesor destacado de la Universidad de Renmin. Escritor y editor, tiene además en su haber la obra ‘El agujero negro de la condición humana: crímenes detrás del mercado bursártil’, ‘El misterio del dragón ojo de piedra’.

He Jiahong es además un experto en el antiguo arte pictórico chino. Dentro de su bibliografía en temas jurídicos, figuran los libros ‘Lenguaje y evidencia: nuevas ideas de la Ciencia Legal’, ‘La verdad ficticia, lecturas desde una evidencia’, ‘Los códigos secretos del crimen’.

Doctor en Ciencia Jurídica de Northwestern University, grado que alcanzó con la tesis ‘Persecución criminal en la República Popular China y en los Estados Unidos: un estudio comparativo’, es hoy una de las voces anticorrupción más autorizadas de su país.

A los 18 años vivió en una granja, y esa experiencia rural le permitió tener una visión más amplia de su país donde, así lo admite, se multiplican los casos de corrupción. Celebra que ya en la sociedad china se pueda tener más de un hijo, norma que imperó hasta hace muy poco.

Se despide de Cali porque tiene un compromiso académico en Bogotá, no sin antes obsequiarme una edición de sellos postales chinos junto a las portadas de sus más conocidas obras.

Sigue en Twitter @cabomarzo

VER COMENTARIOS
Columnistas